Cuando lees este tipo de declaraciones ves que, por un lado, se intenta hacer algo que pueda permanecer en el tiempo para generar ese vínculo que creaban los tebeos en los niños en los orígenes de nuestra afición, y por otro que las editoriales le tienen un miedo atroz a la planificación a largo plazo porque son "inmateriales" que no se pueden añadir a las cuentas de resultados, y con el momentismo absolutos que vive el capitalismo editorial es un milagro que nada vaya más allá de semestre presente.