Mi mujer dice que irá conmigo al cine con la condición de que no le pase nada al perrete. 
Si se lo lleva la perrera tampoco nos vamos a quejar, al menos así no estropea la película como le pasó a su primo.

Que siendo realistas, es lo que debería pasar, porque ese perro no puede estar peor adiestrado, es una amenaza hasta para sus dueños.
