Mapache Cohete: Marvel Gold: Vidas Pasadas (1985)
Reseña en la web de Universo Marvel:https://www.universomarvel.com/resenas-mapache-cohete-marvel-gold-vidas-pasadas-1985/La exitosa línea de los años 80 Marvel Limited Series sigue su curso, está vez brindándole una oportunidad a un personaje inesperado. Inesperado para la época, porque Mapache Cohete por aquellos tiempos ni por asomo disfrutaba de la popularidad que atesora en la actualidad gracias al cine (también a los cómics de los Guardianes de la Galaxia que precedieron a las películas). Y es que nuestro querido prociónido parlante, en el momento de publicarse la miniserie que nos ocupa, no era conocido más que por un episodio del Hulk de Bill Mantlo y Sal Buscema.
En aquella que aventura, el goliat verde viajaba a un rincón del Universo, llamado Cuadrante Piedra Angular, sorprendentemente habitado por animales inteligentes. Un universo de infinitas posibilidades salido de la excepcional capacidad imaginativa de Bill Mantlo, no en vano, al final de la historia el guionista dejaba la puerta abierta a una posible continuación y expansión del relato y su mundo.
Bien es cierto que el mapache inteligente de Mantlo no tiene, en realidad, su origen en el mencionado número de Hulk, sino que el propio Bill Mantlo ya creó un mapache, llamado Rocky, dentro de un relato publicado en el número 7 del magazine Marvel Preview. Sin embargo, en ese caso la historia ocurría en un futuro lejano, por lo que ese personaje, que es claramente un embrión de Mapache Cohete, no puede ser considerado el mismo, sino que pertenece a una realidad distinta del multiverso marveliano.
El caso es que todo ello, tanto la Limited Series como estas dos apariciones previas, de incluyen en el tomo Marvel Gold de los Guardianes de la Galaxia: "Vidas Pasadas". Un recopilatorio heterogéneo, en el que también encontramos los relatos de origen de Star-Lord y de Groot, que tomo como referencia para esta reseña al ser el único sitio donde ha sido publicada la miniserie de Mapache Cohete.
Y aquí nos situamos, pocos años más tarde del episodio de Hulk, en esta serie de cuatro números que explora más a fondo este pequeño universo de fantasía protagonizado por animales y otras criaturas. Un mundo nacido de la nada completamente imaginado y desarrollado por Bill Mantlo. Sí, como el caso de Rom, pero en pequeño.
Mantlo se acompaña, para la ocasión, del floreciente talento de un Mike Mignola que empezaba a dar sus primeros pasos como dibujante de cómics y que aquí ya demuestra con creces su talento. El entintado, por su parte, corre a cargo de Al Gordon.
Los lectores de la colección de Hulk pronto reconocemos al desfile de personajes y criaturas de Medio Mundo que van apareciendo, la gran mayoría ya presentados en aquella aventura, empezando por Cohete, su amigo Mor Ssa y su amada Lylla, una morsa y una nutria, respectivamente, y terminando por el villano Judson Jakes, un topo, y su ejército de payasos asesinos y drakillars.
Medio Mundo es el planeta en el que residen todos nuestros protagonistas. Bueno, en realidad la mitad fértil del planeta, un lugar lleno de vida frente a la otra mitad, que representa la zona muerta construida y habitada por máquinas.
Mantlo sitúa el eje argumental en la guerra por el monopolio entre los dos perversos dueños de las fábricas de juguetes de Medio Mundo, el propio Judson Jakes y Lord Dyvyne, situándose entre y frente a ellos Cohete y sus amigos. Concretamente, Mapache es un ranger, una especie de sheriff y guardián de la legalidad, respetado y seguido por los polis, los graciosos miembros de las fuerzas del orden, diseñados a imagen y semejanza de la policía londinense. Lylla, por su parte, juega también un papel central como heredera legal de una de las industrias de juguetes.
No son éstas las únicas piezas de la historia, porque también repiten la tortuga intelectual Tío Pyko, y el siniestro Blackjack O'Hare y su brigada de conejos negros.
Pero la gran novedad está en el sentido que Mantlo da a todo ello. El guionista nos revela como Medio Mundo fue colonizado por una raza de humanos con el fin de hacer del planeta un manicomio-residencia al que trasladar a los enfermos mentales, a los locos. Pero necesitaban de personal cuidador para estos pobres ciudadanos trastornados, de modo que fabricaron una legión de robots preparados para ese fin. Sin embargo, los robots, muy listos ellos, se apresuraron a delegar esa función en otros seres, de modo que modificaron genéticamente a los animales convirtiéndolos en seres inteligentes capaces de ocuparse del bienestar de los humanos.
A partir de aquí empieza la civilización actual del Cuadrante Piedra Angular. Una civilización formada por los animales alterados genéticamente que ha desarrollado su propia sociedad económica, convivencial y religiosa, incluidos una biblia y clérigos, en la figura de los graciosos Hombres del Buen Humor. Pero también una sociedad en la que todo está consagrado a la felicidad de los desgraciados primeros residentes del planeta, los llamados Loonies. De este modo nacen las compañías jugueteras cuyo fin, sobre el papel, consiste en hacer felices a estos deficientes mentales.
Una aventura, en definitiva, que podrá tener apariencia de fábula, pero que también detenta un buen fondo de denuncia social, especialmente en esa competitividad empresarial en beneficio propio por encima del consumidor, algo perfectamente trasladable a nuestra realidad.
Conclusión.En resumen, nos encontramos ante una aventura fantástica francamente entretenida que tiene un poco de todo. La imaginación desbordante a cargo de Bill Mantlo y el dinamismo narrativo que imprime un estupendo Mike Mignola, hacen de ésta una serie indudablemente recomendable.