Otra opción sería que si no pueden tener las novedades preparadas para ser anunciadas con tres meses de antelación, lo hicieran dos meses antes, por ejemplo.
Anunciar con 3 meses de antelación las novedades no es un capricho, es un periodo que viene determinado por el sistema de producción.
Entre completar la traducción, revisión, maquetación del cómic, después mandarlo a imprenta, encuadernarlo, enviarlo a la distribuidora... pasan entre 6 y 9 semanas. A día de hoy faltan 10 semanas para que salgan las primeras novedades de septiembre, por lo que los plazos no pueden apretarse más.
Y es con este margen cuando los libreros hacen sus encargos. Los que empiecen a hacer ahora no son firmes, pero sí orientativos hacia dónde va el interés de las tiendas.