Bruce lee Marvel y DC (agosto 1991)
Reseña con unos spoilers y reflexiones del maravillado Bruce.
El mes de agosto había sido excesivamente caluroso, así que Bruce había aprovechado que su padre había estado fuera durante las dos primeras semanas para leer los tebeos sin esconderse. Su madre sabía bien en qué se gastaba la paga, así que lo dejaba más bien en paz cuando prefería quedarse en su cuarto, con las cortinas echadas, mientras leía sus cómics tranquilamente.
Había comenzado aquel mes por los cómics de Marvel. En concreto, por
El Guantelete del Infinito #4. Era, posiblemente, la serie de cabecera para saber quién es quién en Marvel. El papel de la narración lo toma esta vez Eros, el hermano de Thanos. Va narrando una pelea muy, muy, muy espectacular en la que están espectaculares Ron Lim y George Pérez a los pinceles. Jim Starlin crea una situación que es muy difícil de remontar para la mente de Bruce: todos los héroes han perdido. Han… prácticamente muerto muchos personajes, el escudo del Capitán América está roto… La batalla de los humanos contra Thanos ha terminado con la victoria del titán. Ahora entran al tablero las entidades cósmicas. Adam Warlock tenía el plan de robar el Guantelete, pero ha fallado y ahora habrá una guerra de verdad. Puf, pelos de punta tuvo Bruce en cuanto lo leyó.
Entre los cómics de Marvel, tenía dos de Spiderman (Amazing y Web), el Capitán América, Quasar y un numerillo de Thor que pilló por un impulso. Pero ninguno brillaba tanto como el flamante
X-Men #1 de Chris Claremont y Jim Lee. La última vez que intentó leer algo de la Patrulla X, Bruce estaba perdido. No sabía quién era quién; no sabía qué pasaba. Sin embargo, este reinicio era… espectacular. Se quedó con la boca abierta. Por supuesto, su personaje favorito había sido Magneto, el verdadero protagonista. Viviendo solo en el espacio, recibe la visita de unos mutantes que robaron una nave espacial y los atacaron por ello. Mientras tanto, Washington y Moscú lo consideran una amenaza, así que tienen que acabar con él. Charles Xavier, después de probar a sus alumnos en la Sala de Peligro, los envía en dos equipos (azul y oro) a atacar a Magneto. Rogue, sin embargo, se acercó a hablar con él tras la espectacular batalla. Puf, había sido MUY bueno. Le había encantado. Se compraría el segundo sin dudarlo.
Por su parte, los números de Spider-Man habían estado bien.
Amazing Spider-Man #352 concluía el segundo número de la historia en la que Nova y Spiderman se juntaban para acabar con el tricentinela. Había sido bastante chulo cómo Spiderman lo había destruido desde dentro mientras Nova lo distraía desde fuera. También le gustó también
Web of Spider-Man #81. Era básicamente una historia sobre el villano Bloodshed, o, más bien, sobre su hermano, Richie. Tras cometer un crimen con su hermano siendo adolescente, Spiderman les pilla. Richie confiesa y acaba yendo a la cárcel, pero como era menor, puede seguir su vida. En su adultez vuelve su hermano como Bloodshed. Tiene una deuda y como es un bróker, quiere que robe un millón de dólares para él. Sin embargo, Spiderman acabó ayudándolo. Una vez detienen a su hermano, el peso de la culpa se alivia. Desde el principio del número, creía que veía a Spidey tanto porque le vigilaba; al final, después de que le pida perdón Spidey por prejuzgarlo y le estreche la mano, siente que los ojos no están sobre él.
Dejó para el final las dos colecciones escritas por Mark Gruenwald. En
Capitán América #393, se resuelve lo que ha ocurrido con Cráneo Rojo, que había sido detenido por esa especie de Capitán América alemán. Le había gustado mucho la trama de los complementos, así que encontrar el escape como prólogo había sido bastante interesante. Todo se redujo a un plan de M.O.D.O.K. Usó a tres ¿aliens? (no le había quedado muy claro a Bruce) que podían transformarse en lo que querían para que el Capitán América, Thor (sin barba. Tenía barba en El Guantelete…) y Iron Man se lo llevaran a Estados Unidos, donde había cometido los crímenes y tenían que juzgarlo. Con la mosca detrás de la oreja, el alemán decide llamar a Steve Rogers, que acaba de llegar de la aventura que había tenido en la isla de las mujeres. Sin embargo, no puede contestar bien… Pero como mencionaba a Cráneo Rojo, aquella noche va a verlo. También está allí el alemán, pelean y acaban percatándose de lo ocurrido, más o menos, así que van a ver a Cráneo y… lo encuentran con un tiro en la cabeza. ¡Seguro que era uno de los aliens!
Por su parte,
Quasar #27, se resuelve de una forma espectacular gracias al dibujo de Greg Capullo las peleas entre Quasar y los antiguos guardianes de Eón: Ree, el Capitán Marvel, Trantra y Glakandar. La primera pelea se da entre Quasar, Ree, Trantra y Glakandar y fue espectacular. De pronto, una voz sonaba en su cabeza pidiéndole ayuda, pero Eón había muerto, así que ¿quién sería? Los venció. Luego se enfrentó a Marvel, al que derrotó de un golpe. Descubrió que la voz era la hija de Eón… Época, nacida de una especie de huevo. Tiene toda la memoria de su madre, así que esta le había pedido que leyera un mensaje a Quasar. Le dijo que estaba muerta y que cuidara de su hija hasta que alcanzara la omnipotencia. ¡Aquello era un nuevo inicio para el héroe! Mientras tanto, Dragón Lunar había ¿resucitado? a Sota de Corazones porque al parecer era amigo de Quasar y aún quería ganarse su corazón.
Ambas colecciones de Gruenwald eran bastante entretenidas. Le estaba gustando mucho la manera que tenía de escribir personajes y desarrollar tramas. ¡Y el dibujo de Capullo le gustaba bastante en Quasar!
Por último, para Marvel, tenía el número de
Mighty Thor #437. Lo había comprado porque le sobraba dinero y… aparecía Quasar en portada. Todo comenzaba con Hércules entrenando con bastante violencia a un nuevo Thor. Al parecer el antiguo había sido desterrado por Heimdall, el nuevo rey de Asgard, por haber matado a su hermano Loki… Este Thor se llamaba Eric Masterson. Había tramas que no entendía demasiado, como la de la mujer postrada en la cama del hospital a la que solo podía salvar Donald Blake, el antiguo alter ego del antiguo Thor. Le gustó mucho Amora la Encantadora como villana. Hércules, para entrenar a Eric, llama a Quasar y le dice que alguien se está haciendo pasar por Thor y a Eric le dice que Quasar es presa del control mental de un enemigo para que peleen. ¡Qué divertida fue la pelea! Además, Amora… sí encantó a Quasar antes de la pelea… con un beso. Al final, acabaron por descubrirla y todo terminó con Quasar y Eric/Thor haciéndose amigos. No sabía si leería más la colección por cuestión de presupuesto, pero, jo, le había gustado bastante.
Qué bien había estado lo que leyó de Marvel durante el mes de agosto. Pero estaba seguro de que DC también le encantaría, así que cogió los tebeos con muchas ganas…
Bruce decidió empezar con Batman para quitarse rápido el mal sabor de boca que estaba seguro que le iba a dejar el último número de Chuck Dixon, el
Batman #469. No le gustaba nada cómo escribía tanto a Batman como a Robin. Lo confirmó después de leer el último número. No le gustaba tampoco la forma de reprochar de Robin a Bruce solo por preocuparse… Dejó el número #470 para cuando leyera War of the Gods.
Pasó entonces a Superman. Siguió el orden de los triángulos, así que primero tocaba
Action Comics #669. Es un número para poner en contexto cómo está Superman tras todas las peleas del mes pasado, sobre todo, la que tuvo con Parásito. La Intergang intenta aprovecharse de que está débil, pero aparece un nuevo personaje a ayudarle. El equipo que hacen funciona bastante bien. Ella se llama Espina y nadie sabe nada de ella. Es una pelirroja de armas tomar con muy buenos reflejo. Le había gustado bastante el personaje.
Siguió con
Superman, the Man of Steel #4. Comienza con Parásito en Star Labs, siendo estudiado por el doctor Hamilton y… tratando de escapar. ¡Cómo podían ser tan descuidados! Menos mal que Superman apareció casi al momento para detenerlo. Sin embargo, se había escapado alguien de allí. En este número se centran en la Intergang. Lois está investigando las huelgas, ya que Intergang está aprovechándolas para cometer actos violentos. Sin embargo, cuando llega a casa de sus padres, un monstruo, Angstrom está atacando a su padre. Es un experimento fallido del gobierno, así que no era un preso per se, sino un invitado. Cuando lo llevan a Star Labs, Parásito lo toca y pierde los poderes, así que se cura. Ha estado bien, aunque no ha sido su historia favorita.
En tercer lugar, leyó
Superman #60. Le había convencido al terminar de leerlo, pero al principio, estaba convencido de que iba a ser más aburrido. Kal había decidido cumplir el reto de Lois (aunque ella se había arrepentido en el número anterior) y cazar a Intergang como reportero, y no como Superman. Roba un maletín y casi le disparan. Es salvado por el Agente de la Libertad. Superman no lo conoce, así que solo lo agradece. Escribió un artículo con la información del maletín para otro periódico (el Daily estaba de huelga) y al publicarse, se produjeron muchas detenciones. También hablaba de la descarga en el puerto de un cargamento de droga, así que Superman va a impedirlo. El villano de pacotilla al final era de… Apokalipsis o algo así. Tenía una armadura rara, pero la combinación del Agente y Superman lograron detenerlo. Hubo un panel chulísimo de Superman sacando del agua al villano tras una pelea bajo el mar.
Emocionado, fue a leer justo después
The Adventures of Superman #483. Si ya la Intergang había acabado detenida, ¡seguro que habría otro villano! Estaba deseando leerlo. Sin embargo, al abrir las páginas, se percató de que primero habría que lidiar con las consecuencias. Aunque hubieran detenidos a los jefes, aún quedaban todos los de abajo. Le… sorprendió bastante volver a ver un personaje que pensó que era esporádico: el de la Intergang que intentó secuestrar al hijo de Cat Grant. Lo torturaron a latigazos y ahora que sus jefes se fueron, recuperó sus armas y quería venganza. Era Blindspot. Intentó atacar tanto al detective que lo apresó como a José. Fue un número bastante cómico, ya que Bibbo se unió a pegarle. Superman les ayudó desde lejos con su visión, rompiendo el artilugio que hacía a Blindspot invisible y no se paró mientras todos entraban al bar de Bibbo a la fiestecilla que había montado.
No habían sido numerazos como los del Erradicador, pero desarrollaban bastante bien a los personajes, así que… estaba contento.
Todas las series que le quedaban estaban enlazadas con el evento, así que leyó a continuación
War of the Gods #2. No tuvo menos acción que el número anterior, pero sí que se sintió como un movimiento editorial para coordinar todas las series que formaban parte del evento. Básicamente, durante la mayor parte del número, se mostraba cómo los panteones de todos los dioses (romanos, griegos, nórdicos, etc.) se despertaban y causaban estragos a los héroes. En cierto momento, Flash por una parte y Batman y Robin por otra desaparecen para hacer una misión, así que teniendo en cuenta que tenía que leer sus series, Wonder Woman y Animal Man, decidió empezar por esas dos.
The Flash #55 fue su primer número del personaje. Se llamaba Wally West y estaba… peleando con Hermes. Este le robó la velocidad para la batalla que habría que tener, pero ese era su superpoder, así que ¿era un hombre normal? ¡No! Seguía teniendo supervelocidad porque… Hermes podía robar solo su energía. Menos mal. Al final, Wally llegó a la batalla que estaban teniendo Hermes y Mercurio. Se intentó meter en medio para pararlo y resultó un número bastante entretenido de acción.
Luego, continuó con el
Batman #70, escrito por Alan Grant y dibujado por Norm Breyfogle. Menos mal que Chuck Dixon no estaba ya en la colección… Ahora tendría que fijarse en quién escribía y dibujaba antes de coger un tebeo. ¡Menos mal que poco a poco se iba percatando de quiénes eran sus favoritos! Puf, qué buen número había sido. Llevó a Batman y a Robin al Asilo Arkham. Entre la confusión del ataque de Cheetah en la colección personal, Killer Croc había aprovechado para escapar. Imaginaba que eso lo leería más tarde en la misma colección. De momento, Batman se centra en el Cáliz de Themiscira robado. El villano había sido muy divertido, muy ridículo. Era un hombre llamado Maxie Zeus, que creía que era la reencarnación de Zeus y no aceptaba que era humano.
Quería acabar con Wonder Woman, así que leyó primero
Animal Man #40. Era otro héroe al que no conocía, así que le emocionaba poder conseguir un numerillo suyo. Al parecer, había ocurrido algo en un zoo y parecía estar… conectado con animales. Aparecen dos figuras en una gasolinera y le cuentan la situación sobre la guerra que ha ocasionado Circe, así que le necesitan. ¡Al parecer era un antiguo miembro de la Liga de la Justicia que dimitió! Les dijo que no y se fue.
Llegó a un motel en Rosewood. Al parecer, iba buscando a una tal Ellen (¿su esposa?) Era un superhéroe con conexión con los animales, así que ver que en Rosewood vivían de asesinar osos le puso aún más triste. Al parecer, había pegado a Maxine y se arrepentía. Ouch. Ojalá papá se arrepintiera también. De repente, tras una conversación telefónica se echó a dormir y… en sueños vio a ¿un dios? No sabía quién era.
Al día siguiente, intenta colarse en el rancho donde crían a los osos para matarlos, pero el jefazo le pilla. Le hace un tour y mata a un oso delante de él después de reírse de él. De hecho, el jefazo se transforma en… oso. Le empiezan a cazar a él hasta que los osos de verdad lo paran. Tienen un momento súper chulo en el que él los escucha, les entiende y regana su poder. Controla a los osos para matar a los humanos y acabar con el jefazo.
Sin duda,
Wonder Woman #69 era el número principal. Debió haberlo leído antes de War of the Gods, pero daba igual. Básicamente, recalcaba la misma idea: los dioses de todos los panteones están despertándose y están batallando en todos los lugares del mundo. Hay que pararlo. Diana sigue buscando una manera de hacer caer a Circe. Por eso habla con Batman para que recupere el Cáliz de Themiscyra (¡cosa que hace!). Le da mucha pena no entender muchas de las tramas porque no empezó leyó Wonder Woman antes. ¡No volvería a caer en el error cuando acabara aquel arco!
En general, de todas sus lecturas, lo único que le había parecido realmente flojo fue el Batman de Dixon, así que llevaba un mes bastante emocionado con las lecturas. ¡Estaba deseando que llegara septiembre!