A ver si consigo explicarme.... Como muchos aquí, conocí a Byrne en los 80´s, ya que mis amigos seguían varias colecciones Forum (Patrulla-X, Los 4 Fantásticos, Alpha Flight....), y muchas de ellas estaban dibujadas por él. No me gustaba particularmente su forma de dibujar (me parecía que siempre hacía las mismas caras para los héroes: Mr. Fantástico, Guardián, el Capitán América, la Antorcha Humana... y para las heroínas), con lo cual, los distinguía más por el peinado y los trajes que por ser yo un buen fisonomista (me pasa igual con los manga). Pero tampoco me parecía malo, las historias estaban bien contadas y me entretenían, que en eso consistía el asunto. Los amigos que seguían la Patrulla-X consiguieron los números de Surco, y me encantaron, así que lo empecé a apreciar algo más.
Para finales de los 80, me pasaron Watchmen, y la historia me dejó "a cuadros"; después de leer aquello, el mundo de los tebeos de súpers anterior me pareció... ¿infantil? Creo que no es la palabra, pero quizá pueda decir "poco serio". De alguna manera, me quitó las ganas de seguir leyendo historias que se prolongaban durante tropecientos números de la lucha entre los buenos y los malos.
A día de hoy, retomado el vicio y haciendo un repaso en perspectiva, si tengo que hacer una elección entre Byrne y Moore, creo que prefiero Byrne. Que nadie me malinterprete: Moore escribe mejor, sabe dejar un poso, tiene sentido del humor aunque deja un regusto... amargo. Pero siempre me da la sensación de trascendente: de ser una historia seria, de que pasaría en realidad si... Y cuando me siento a leer un tebeo de súpers, quiero estar entretenido, quiero que los buenos hagan lo que tengan que hacer aunque resulte difícil, complicado y les comprometa moralmente, quiero que se vean amenazados, y la amenaza les ponga en peligro - de verdad. Y que no mueran, claro. Pero si pasa algo, que las consecuencias sean duraderas. Quiero todo eso, y que no tenga que estar reflexionando sobre el sentido de la vida, como si me fuesen a salir rayos por los ojos.
Moore se pasa en mis expectativas de lo que espero de un tebeo de superhéroes. Es como leer una novela que rompe con todas las reglas de las novelas del género que me gusta, por eso me gusta. Pero me gusta en pequeñas dosis, por variar el ritmo. Cuando me quiero entretener con tebeos de súpers, y no estoy de ánimos para ver cosas muy serias (suele ser la mayoría de las veces), prefiero a Byrne.
Respecto a Miller, no he leído mucho, y lo he hecho ya de mayor; sé que Born Again es obra de culto, pero la parte en que el individuo ese con la cara pintada con la bandera americana, baja a Hell´s Kitchen a llevarse por delante todo el barrio, me parece otro exceso, y malo. No puedo evitar pensar que Rambo está a la vuelta de la esquina, para rematar la faena que deje pendiente. Las desventajas de leer estas cosas desde la fría distancia temporal, sin nocilla ochentera o noventera, o sin nocilla, que atenúen mis gustos actuales.
Disculpad la chapa. Llevaba leyendo el hilo una temporada, pero no he podido escribir hasta ahora.