Vista por fin "Una batalla tras otra".
A ver, la historia es una gilipollez, vale, el argumento a poco que te pares a pensar en él no tiene apenas sentido (¿navidad? ¿organizaciones secretas? ¿pruebas portátiles? ¿puede ser más random?), pero si te tomas la película como lo que creo que es, una sátira que tira hacia la parodia extrema, se hace divertidísima.
Yo me he quedado absorto las tres horas que dura. Me parece una película soberbiamente rodada por uno de los grandes directores de su época. ¿Que a veces se quiere demasiado a sí mismo y se hace bola? Bueno, eso es problema del espectador, pero por norma, PTA tiene un nivel privilegiado conectes o no con la película. A mí por ejemplo me gustan más los actores y las escenas concretas que la película en sí en The Master, pero es que lo que me gusta me vuelve loco. Y luego puede que te aburran o te saturen cosas como There Will Be Blood, pero es que es un ejercicio de fuerza prácticamente hipnótico, un retrato de los inicios de un país convirtiéndose en lo que es hoy día con dos titanes como eran Daniel Day Lewis y Paul Dano. Ya de Magnolia, Boogie y tal, ni hablo, porque son tan divertidas e interesantes que dudo que nadie tenga tan mal gusto como para no disfrutarlas.

Pero este tío tiene talento hasta cagando.
Y mira que a mí no me gusta Thomas Pynchon, de hecho, curiosamente la película que menos me gusta de toda su filmografía es Puro Vicio, pero es que Una batalla tras otra me parece muy superior y mucho más entretenida y menos irritante (por más que ambas vayan de dos fumaos superados por las circunstancias).
La crítica al estado totalitario y fascista que es EE. UU. la mayoría del tiempo, con ICE y demás, a mí me parece oportunísima, y siendo una parodia exagerada (el personaje de Sean Penn es un dibujo animado, pero me parece brillante) no está por desgracia tan lejos de la realidad como parece en un principio. Es obvio, nada sutil, ya, blanco misógino racista de derechas, pero coño, si es que hasta se parece al Bovino de los huevos.

A veces flipo con cómo la realidad puede imitar a la ficción, la verdad.
En fin, que me ha gustado mucho. No será la mejor, está lejos de serlo, porque las mejores son obras maestras, pero tampoco es de las peores (Puro Vicio y Licorice). Y sobre todo, es muy divertida, es humorística, te hace reír, genera tensión, y está muy bien dirigida.
A mí hay muchas escenas que me han parecido clavadas, pero clavadas, al cine de Tarantino (las monjas guerreas son de Kill Bill, no jodas) y de los Coen (la parte del desierto y algunas matanzas fuera de cámara, son muy No es país para viejos, y hay mucho más, Nota aparte).
Un 7.5 sin mucho problema. No le doy notable alto, pero casi.
PD: Flipo con las críticas en páginas de FA y las notas de 1, 3... qué nivelito, Juanmigué.
