Pues sus mejores escenas en cuanto a dirección y puesta en escena son en el tramo final. Todo el rato del villano yendo al bar de extranjeros ese y después al barrio de la heroína son magistrales.
No recuerdo absolutamente nada de lo que me dices, por incomprensible que parezca, porque de la primera mitad sí me acuerdo

Y sé que no la dejé a medias. Un caso rarísimo, como digo.
La única solución es volver a verla.