A mí, sin embargo, la segunda es la que menos me gusta (partiendo de la base de que todas me encantan, por supuesto).
El problema de la segunda es que tiene peor ritmo que la primera, la veo con más altibajos. Sobre todo a partir de que se separan y tienes que alternar entre los fragmentos de Rocket/Yondu y los de Starlord/Gamora/Drax. Las partes de Rocket, Yondu y Groot me encantan, mientras que las otras se me hacen algo más de bola hasta que vuelven a reunirse.
En la tercera me pasa algo parecido en el sentido de que mi personaje preferido es Rocket y se pasa más de media película en coma (y en la parte de sus recuerdos no es todavía el Rocket que conocemos, claro), pero es una película tan emotiva y tan emocionante que se lo paso por alto. A parte de que el resto del grupo sigue funcionando estupendamente aunque falte Rocket durante buena parte del metraje. Por otro lado, el añadido de Nébula como parte integrante del grupo en la tercera película funciona como un tiro y Gunn sabe sacarle un partido genial a un personaje al que otros difícilmente hubieran sabido manejar.