Por cierto, terminé hace poco
Crisol: Theater of Idols.
Se trata de un shooter de terror en primera persona. Lo más destacable es que es made in Spain. Se le ha comparado, por ejemplo, con Bioshock. Recibió bastante buena prensa hace un par de meses y está a un precio muy competitivo (18 euros si no recuerdo mal).
En mi opinión, creo que la prensa patria le ha dorado la píldora por ser de aquí. No pretendo que suene particularmente despectivo, pero el juego es discretísimo. En todo lo referente a presupuesto es lógico que no destaque (no lo hace), pero hay muchos apartados en los que sí podría y tampoco. La historia es floja y está llena de personajes irrelevantes, los escenarios pasan rápidamente de lo correcto a lo mediocre y el desarrollo es repetitivo a morir. Incluso el armamento empieza siendo destacable, con una mecánica muy chula de gastar tu vitalidad en recargar, y termina con el habitual sobreexceso de recursos y arsenal de destrucción a gran escala.
Lo más grave para mí es que su estructura queda enseguida al descubierto: hay tres capítulos, tres barrios de la misma ciudad y todos ellos se dividen en un número similar de subsecciones necesarias para conseguir el recurso de turno. Ejemplo inventado: capítulo 1, entras al barrio UM, Artemis tiene la llave que necesitas, pero dice que no te la dará hasta que le entregues tres Cruzcampo, te señala en el mapa la localización de cada una de ellas, tienes que ir recorriendo el escenario hasta conseguirlas las tres, volver, se las entregas, te da tu llave y te vas. Así todos los capítulos. Para colmo son mapas sin backtracking, que es lo que hubiese elevado al juego un par de peldaños de aprovechar la ciudad y su correctísima ambientación, pero no. Ir y volver, ir y volver, así durante más de 15 horas de partida

También tiene bugs, alguno muy molesto que me ha afectado al desarrollo de la partida, motivo por el que dejé de jugar un tiempo, pero me parece que han solucionado muchos de ellos.
Sí mola que se hayan molestado en meter puzles, aunque en su mayoría están un poco desconectados del resto del gameplay. El bestiario enemigo es curiosete, si bien también acaba pecando de repetitivo. Por decir algo más que sea positivo, está doblado al castellano. Diría que en general es cumplidorcillo, tampoco me parece un mal juego.
Mi nota sería un 5 y las gracias. No creo que lo rejuegue nunca, habiéndome satisfecho relativamente. Me alegra que saquemos juegos, pero ni de coña me parece el notable alto que vendía nuestra siempre fiable prensa nacional. No es Blasphemous, vaya.