Leído el segundo número del Batman de Fraction y Jiménez.

Esto ya va cogiendo forma.

Si el primer número era bastante "blanco", con una historia que humaniza a un monstruo como Killer Croc y un Batman más empatico de lo que nos tiene acostumbrados, aquí volvemos a la cruda realidad con una crítica poco velada a una lacra que últimamente acapara titulares en los USA, como es el abuso policial.

Como co-protagonista tenemos al que quizás sea el Robin más desconocido, Tim Drake, que parece que será el
sidekick oficial de la etapa. Fraction le da mucho protagonismo y una voz propia que se agradece.
En cuanto al dibujo, Jiménez sigue a muy buen nivel. Se nota que el español lo está dando todo en esta cabecera, dejando un poco de lado la espectacularidad en sus escenas de acción y centrándome más en la narrativa, llenando las páginas con muchos detalles y con un dibujo ágil y limpio.

Una serie que apunta maneras y que ningún batmaníaco debería perderse.
