Hola, aún siendo estas dos mis mejores lecturas en mucho tiempo, es muy extenso el catalogo de obras que conservo y a las que una vez leídas no dejo de volver tras algún tiempo. "14-18" de Corbeiran y Le Roux, a quien le interese el aspecto humano de la Gran Guerra, el dibujo no es lo mejor que he disfrutado, pero su enfoque, no solo del grupo y sus vivencias en el frente, lo que más me sorprendió y que la hace especial para mi, es como viven los relatos de sus experiencias las mujeres, amigos y familiares a través de sus cartas. Considerar una obra insuperable, para mi, no significa únicamente un buen dibujo, composición narrativa y un buen guion, tengo que conectar emocionalmente, disfrutar la sensación de trasladarte al interior de la obra, y eso pocos autores lo consiguen con este arte. Carlos Gimenez de una forma, Bourgeon y Hugo Prat con otras muy distinta. Lo cierto es que si uno se introduce en este mundo y lo quiere disfrutar a tope, necesita tiempo y dinero, es, como he dicho muy extenso lo que aguarda "Ahí fuera"
Aunque un poco tarde, comentar que Magasin General lo tengo en los primeros integrales que salieron y los disfruté muchísimo, superaron mis expectativas, que ya eran altas gracias al dibujo. Me encanta el costumbrismo y esta serie lo borda, tocando temas de todo tipo con sutileza y buen-rollismo. Me gusta evadirme de la realidad actual, cada vez más prejuiciosa y falsa y con el guión amable que tiene me dio muchos buenos ratos y ganas de volver a la "simpleza" de tiempos anteriores mucho mejores.
Con Los buenos veranos también disfruté mucho, pero ésta es aconsejable no leerse el integral de sopetón. Darle sus tiempos la hace disfrutarse como un buen vino, a pequeños sorbos.
14-18 la tengo entera lista para pasar a lectura, pero la pila de pendientes no termina de bajar. Creo que la serie Matteo podría ser parecida, centrándose en el aspecto humano más que en las batallas. Y me pasa lo mismo, tengo que conectar emocionalmente, sobre todo con este tipo de obras.
De Carlos Gimenez también disfruto mucho, sobre todo con Paracuellos, aunque se atenacen nudos en la garganta cada instante. Debería ser lectura obligatoria, para no repetir ciertos errores y ver que las guerras nunca traen nada bueno, ni siquiera bastantes años después.
Y, aunque me lluevan las críticas, nunca han terminado de gustarme Hugo Pratt ni Milo Manara como autores. Pero bueno, a Corto Maltés tendré que darle más oportunidades (quizás sea lo comentado antes, buen dibujo y buen guión, pero no termino de conectar emocionalmente). Lástima que la dichosa pila sea tan grande...