Este año me ha dado por darle un poco al anime tras mucho tiempo sin consumir nada nuevo.
Lo primero que hice fue quitarme una espina que tenía desde hace décadas, un anime legendario y alabado que en su día solo comencé a ver pero nunca continue. Hablo de Fullmetal Alchemist Brotherhood. Me ha gustado bastante y lo metería sin dudar en un olimpo del shonen, nada raro pues sus criticas son en general muy buenas. Probablemente uno de los mejores mangas anti bélicos hasta que llegó Shingeki.
Otro anime, este más corto, que también me vi (y que también hace años vi el primer capítulo y no seguí) es Dororo, adaptación de un manga de Osamu Tezuka nada más y nada menos, aunque huyendo de su estilo artístico curiosamente. Sigue a un chico espadachín y a su pequeño acompañante (que es el que se llama Dororo) matando demonios por el Japón en guerra de la era Sengoku. La cosa es que no los mata por solidaridad o como método para ganarse la vida, sino por un interés personal. Al nacer, su padre (un daymio) sacrificó su cuerpo a un altar de demonios para conseguir abundancia y poder para su territorio. Estos demonios se llevaron los ojos, nariz, oídos, cuerdas vocales, cara, brazos, piernas, columna y sistema nervioso del bebé, que fue abandonado a su muerte. Un fabricante de prótesis lo encuentra, le instala las piezas que le faltan y lo entrena. El chaval al crecer descubre que si mata a los demonios adecuados sus partes corporales se le regeneran y ahí empieza su camino para recuperar su cuerpo, que le llevará a enfrentarse también a su familia. Me ha sorprendido el punto de partida y lo adulto de muchas de las tramas. Recomendable.
Ahora he empezado Ergo Proxy. Un thriller cyberpunk, neonoir, futurista, medio de terror sobre una detective que investiga una serie de asesinatos extraños que se le atribuyen a androides infectados por el virus Cogito (que desarrollan consciencia y voluntad propias) pero que ella cree y va descubriendo que es algo más. De momento muy top en atmósfera e intriga. La protagonista es una waifu emo-gotica de manual y supongo que está basada en la cantante de Evanescence, concretamente en su portada del disco Fallen. Pinta muy bien, veremos.