Visto el segundo, la serie sigue a muy buen nivel.
Eso sí, creo que se están pasando tres pueblos con la comparación Kingpin/Donald Trump y empieza a ser incómodo. Después de todo, uno es un criminal sin escrúpulos, amoral, megalomaníaco, que se cree intocable y que es responsable directo de la muerte de muchos, y el otro es solamente un personaje de cómic. Pobre Wilson.
