LOS VENGADORES #2 GIRA MUNDIALBueno, sigo mi andadura con los vengatas de Aaron tras las sensaciones positivas que me dejó el primer tomo.
Con el segundo leído (y viendo los títulos de los números venideros) la sensación que me va transmitiendo el asunto es que Aaron coge conceptos clásicos de Marvel, les mete esteroides, les añade una escala descomunal y un enfoque bastante cercano a las películas... y a correr. Es un cómic que apuesta por la acción constante, ideas gigantescas lanzadas a la cara y evitar que pienses demasiado. Vamos, que no espero que haya mucho desarrollo de personajes. Para eso mejor ir a las colecciones de cada uno de los vengadores.
La primera decisión que me ha hecho arquear la ceja es la nueva base del grupo. Que los Vengadores operen desde el cadáver de un Celestial es una imagen potentísima, sí, pero verla instalada en el Polo Norte, tan alejada de cualquier rastro de civilización, me chirría un poco. Ya sé que los Vengadores no son un grupo neoyorquino y que sus amenazas son de escala mundial o cósmica, pero siempre me ha gustado que conservaran cierto vínculo con Nueva York, esa sensación de que, pese a salvar el universo, seguían teniendo un pie en la calle. Aquí, en cambio, parecen casi unos héroes nivel dios en DC, observando el mundo desde su Olimpo particular, y esa idea no termina de convencerme.
Tampoco me entusiasma que Pantera Negra sea el líder en modo Batman con planes dentro de planes (inflado por las películas como comentaba más arriba) mientras el Capitán América forma parte del equipo. No es algo que me moleste, pero siempre he preferido el liderazgo del Capi o, en su defecto, aquel sistema democrático y rotativo de los Vengadores clásicos. Sí, planteamiento bastante ingenuo y naíf visto con los ojos de hoy, pero tenía un encanto especial. Yo que sé.
También siguen cayendo pequeñas pildoritas sobre esos Vengadores prehistóricos. De momento el concepto me genera más curiosidad que entusiasmo. Todavía no tengo claro hacia dónde quiere llevarlo Aaron ni si acabará funcionando.
Quien sí sigue ganando enteros para mí es el piloto fantasma. Continúa siendo el personaje que más fresco me resulta del grupo y sus participaciones con el coche siguen siendo una auténtica gamberrada y, para mí, una novedad.
Y, por último, me ha dejado un poco torcido todo lo relacionado con Phil Coulson.

De momento sigo dentro. La etapa me entretiene y se lee muy fácil. Otra cosa es que todas esas ideas gigantes acaben encajando entre sí. Eso ya lo iré viendo.