WILDSTORM (1992*-1998 †)
Ente el inicio del sello WildStorm con la publicación del WildC:A.T.s.#01 (VIII/92) y su cierre con el WildC.A.T.s v5 #30 (II/11) pasaron 18 años y medio. 18 años y medio bajo el mando de Jim Lee, en solitario en la época de Image y bajo el paraguas de DC a partir del WildC.A.T.s v2 #01 (III/99), en los que surgió uno de los universos independientes más prolijos y apasionantes, y que más alegrías nos dio al fandom de los 90’s y 00’s.
Y no, no es coña. Es cierto que hay mucha morralla, la mayoría si he de ser franco, pero también nos dio comics que a día de hoy siguen siendo no solo reivindicables, sino de calidad reconocida.
A pesar de ser historia conocida, nunca está de más recordar que en febrero de 1992, siete de los dibujantes más populares del momento renunciaron a trabajar para Marvel Comics, a pesar del dineral que cobraban y del poder que en aquel momento tenían en la editorial: Todd McFarlane, Jim Lee, Rob Liefeld, Erik Larsen, Marc Silvestri, Jim Valentino y Whilce Portacio. Y fundaron Image Comics.
Lo que surgió como un tour de force contra la industria del comic tradicional, donde la imagen primaba sobre cualquier otra cosa, con el tiempo, dio lugar a una de las compañías que más alegrías nos ha dado a los lectores de comics, y que actualmente está reconocida como la tercera editorial en importancia del pijameo americano.
De estos 7 dibujantes, salieron 6 estudios, cada uno a imagen y semejanza de cómo entendía cada uno de ellos qué debían ser los comics en los albores del s. XXI: Todd McFarlane Productions de McFarlane (por si había alguna duda de quien tiene el ego ás grande de los 7), WildStorm de Lee (al que se uniría Portacio), Extreme de Liefeld, Highbrow Entertainment de Larsen, Top Cow de Silvestri y Shadowline de Valentino.
Jim Lee fue el primero en darse cuenta de que únicamente con dibujos bonitos y con guiones de su amigo de la infancia, el infame Brandon Choi, no se iba muy lejos, y pronto vemos aparecer en las portadas nombres como Claremont, Moore o Robinson. Táctica que pronto copiarían Liefeld y MacFarlane que, por lo que sea, no tuvieron finales tan felices, como la Ángela de Gaiman o el Supreme de Moore.
Inicialmente llamado Aegis Entertainment en 1992, ese mismo año cambió su nombre a WildStorm, fusionando los títulos de las que serían sus colecciones punteras: WildC.A.T.s y StormWatch.
En 1996, Marvel pasaba un momento económico digamos que delicado, y recurrió a los estudios de Lee y Liefeld para mejorar sus ventas Durante este periodo, se llevaron a cabo diversas conversaciones; algunas fructificaron, como la iniciativa Heroes Reborn o los cruces WildC.A.T.s/X-Men; y otras no, como la compra de WildStorm por parte de Marvel. Principalmente por declararse Marvel en Bancarrota a finales de 1996.
Sin embargo, la idea de vender el estudio y poder centrarse en actividades creativas ya había echado raíces en la mente de Jim Lee, y un par de años más tarde, en 1997 decide vender su sello a DC, con la condición de que este fuera independiente de DC.
De esta forma, Lee se liberó del peso de que todo el estudio, que en aquel momento ya tenía un tamaño considerable, dependiera únicamente de él, y pasó a tener un soporte económico importante mientras conservaba la independencia del mismo. A cambio, DC se quedaba con uno de los dibujantes más destacados del mundillo (hasta acabar convirtiéndolo en su actual presidente, director creativo y editor) que relanzaría Batman y Superman; el equipo de coloristas más en forma del momento que hizo que DC se modernizara visualmente de golpe; y como propina, a Alan Moore, a pesar de que este había jurado no volver a trabajar para DC (esto tiene historia propia) a través del subsello ABC.
Y DC también consiguió un catálogo de personajes que nunca sabría cómo utilizar ni cómo integrar en su universo. Algo que, en mi opinión, nunca debería haber ocurrido.
Volviendo al sello, este no solo nos presentó un universo propio de nueva creación, que me maravilló de joven, sino que además publicó obras creator-owned, como Ex Machina, y muchas licencias, tipo X-Files o God of War. A los que posteriormente se unirían la aparición del subsello Cliffhanger, con series como Danger Girl, o Battle Chasers, la línea Homage con series como Astro City y Leave it to Chance y las líneas ABC Comics y Albion de Alan Moore.
Aviso navegantes, este no es un hilo convencional de reseñas, o puede que acabe siéndolo, pero en principio nace como "hilo de hilos", que dicen en Twitter. Y, como tal, tendrá una actividad limitada (es decir, que acabará en la tercera página de su subforo en un par de años), pero de vez en cuando reviscolará.
En parte servirá para listar todos los comics del sello, recoger reseñas ya hechas en otros hilos (club de lectura del sr. Lee y Nocilla Noventera, principalmente) y en algún momento, es probable que acabe recogiendo lecturas de etapas/series concretas que no tengan una clara cabida en otros hilos, tipo WildC.A.Ts 3.0., Backlash o el StormWatch de Ellis.
Lo que no incluirá será referencias a hechos ocurrido tras el cierre del sello, como la serie WildStorm de Ellis, las apariciones de Midnighter en Nightwing, la infame serie de Grifter de Liefeld o el breve paso de Zealot por Birds of Prey, ente otras muchas. Pus este es un hilo sobre el sello, y no sobre sus personajes.
Lo que viene a continuación es un listado, lo más exhaustivo que he podido hacer y con las divisiones que he considerado oportunas. Es decir, que ni coincidirá con otros que puedan encontrarse en la red, ni, lamentablemente, estará exento de errores.