Entre las portadas y los entintados, parece una conjura de grandes artistas por apoyar a Ditko, que en esas fechas pasaba grandes apuros económicos (teniendo en cuenta que siempre llevó una vida muy espartana). De hecho, era uno de los que cuando se marchó parecía que nunca volvería a trabajar para Marvel, pero se lo repensó y regresó cuando Stan Lee dejó las labores editoriales.