Se han bajado los especuladores y mucha gente. Como indicador de ventas de público general, libreros del FNAC me han contado que las ventas de comic han pegado un bajón espectacular desde 2024, cada mes venden menos que el anterior. La gente que ve precios y se asustan.
Personalmente, me apena, porque obviamente no quiero que ni este mundillo ni ningún otro acabe mal, y creo que es algo en lo que todos los comiqueros estaremos de acuerdo; pero, por otro lado, también me alegra porque, simple y llanamente, se recoge lo que se siembra (especialmente en el caso de Panini), porque no puede ser que hagas lo que te dé la real gana en multitud de frentes (precios, control de calidad en todos los aspectos de una edición de cómic, feedback, comunicación, imposición del FOMO, reduflación, etc.) y esperar que la gente te aplauda y te siga comprando.
Así que si una editorial como Panini acaba cerrando tarde o temprano, lo siento pero se lo han buscado, haber escuchado a sus clientes en vez de hacer oídos sordos (o, en algunos casos, saltarles al cuello por tonterías -aquello de Groot cuando salió el diseño del primer tomo de La Cosa del Pantano de Moore-; o directamente bloquear a sus clientes a la más mínima crítica -como es mi caso, tanto en Twitter como en Instagram-).
Si una editorial así cierra, mejor; pero si llega un punto insostenible en que sí o sí tienen que hacer caso de las críticas como último recurso con tal de no cerrar, aprenden de sus errores y acaban estando y vendiendo incluso mejor que antes, pues aún más.