La maxi-serie noventera olvidada de la semana es:
Spirit of the Tao #01-15 (VI/98 + V/00)
D-Tron&Tan. Serie limitada de 15 números [Top Cow]
Serie regular que pasó a ser limitada de 22 números y que en el #12 pasó a ser limitada de 15 números.
Suma los retrasos en salir cada número con el descenso paulatino de ventas y la reestructuración que sufrió el sello en aquel momento centrándose en sus series insignias, y pasó lo que tenía que pasar. Aun así, Top Cow les permitió cerrar las tramas en un número doble final, de manera apresurada y de aquellas maneras, pero tenemos un final así que no podemos encajarla en “Comics interruptus”, ni dejarla fuera de estas lecturas por considerarla una serie regular.
El hecho de que en al parte final se apresurara de tal manera la trama hará que reseñe toda la serie de una tacada, a pesar de su extensión, pues la primera mitad es muy contemplativa, como si tuvieran todo el tiempo del mundo para desarrollar el nuevo mundo, y la segunda mitad pues… eso, que la reseñaré de tirón.
Qué recuerdo de esta historia antes de releerla:
Recuerdo que era mi primer verano de carrera, con un inicio no demasiado prometedor que me hizo pasarme el verano estudiando, y esta serie era de las pocas alegrías que tuve. Temas molones, jóvenes atractivos y motivos arcanos. Todo bien. No me di cuenta, que el guionista era el entintador de cabecera del resto de series del sello, lo cual probablemente hubiera rebajado mi hype.
Spirit of the Tao #01-15 – D-Tron&Tan :
Lance y Jasmin son dos jóvenes que han sido criados por el clan Jaikap, sin saber que son los receptáculos del Espíritu del Tao. Cada vez que una especie se convierte en una amenaza para el planeta tierra, el espíritu del Tao renace, a través de dos anfitriones que se transforman en un dragón que erradican de la faz de la tierra dicha amenaza.
EL clan Jaikap, está apoyado por los cazadores del Tao, una misteriosos caballeros inmortales que se dedican a eliminar cualquier manifestación del Tao, para evitar que la humanidad desaparezca.
Jasmin y Lance han sido criados para intentar controlar el Espíritu del Tao. Sin embargo, hay una organización secreta, apoyada por una facción del clan Jaikap, decidida a evitar que esto pueda ocurrir, y los persiguen para acabar con ellos.
Para complicar aún más las cosas, tenemos al clan Moiri, liderados por el misterioso Mesías, y cuya única misión es que el Espíritu del Tao se pueda desarrollar con todo su poder, y purgar a la Tierra de las alimañas que la están destruyendo.
Jasmin es atraída a la facción del clan Moiri, y cede a sus deseos de destrucción, devastando media ciudad de San Francisco, lo que hace que el Espíritu del Tao sea de conocimiento público. Mientras, Lance sigue del lado del clan Jaikap, en defensa de la humanidad.
Lance intenta convencer a Jasmine de que no toda la humanidad debe desaparecer, pero el líder de la facción disidente del clan Moiri decide quedarse con el poder del espíritu del Tao para él, y decidir él quién es digno de vivir y morir. Sin embargo, no cuenta con que es espíritu del Tao únicamente quería un avatar donde manifestarse, y su voluntad se ve anulada. Transformado en un dragón comienza a alimentarse de todo tipo de energía vital de la tierra, destruyéndola.
O esa impresión daba. Sin embargo, poco antes los Cazadores del Tao, aliados del clan Jaikap, se han revelado como alienígenas carroñeros de mundos devastados, cuya única intención al ayudar al clan Jaikap era dejar a la tierra debilitada, sin poder regenerarse, para que se autodestruyera. Al ver que el plan no funcionaba, había decidido lanzar un ataque a gran escala contra la Tierra para acabar con toda la vida, y poder alimentarse de sus restos.
Los clanes Moiri y Jaikap, unidos, convencen a Lance y Jasmin para que se fusionen con el dragón, para dominar su voluntad, pues eran los elegidos por la Tierra para ostentar dicho poder, y juntos erradicar la nueva amenaza. La batalla de desarrolla por todo el planeta, acabando con la desaparición tanto de los invasores como de la raza humana y dando lugar a un nuevo reinicio del planeta Tierra, con Jasmine y Lance como únicos humanos, tras perder el poder del Tao.
Conclusiones de un lector cuarentón:
Hay que reconocer que la idea era ambiciosa. Quizá demasiado para un entintador que, aparte de un par de fill-ins, no volvió a guionizar nada más. Y tener a Billy Tan al dibujo tampoco es cualquier cosa, aunque aun le faltaban casi 10 años para tener el estilo reconocible que le llevaría a Marvel y DC. Es decir, los mimbres estaban ahí, pero entre un inicio un poco farragoso y que se fueron retrasando con las entregas, las ventas decayeron y en los últimos 3 números tuvieron que meter mucho el acelerador para darle un final a la serie, aumentando aún mas la confusión de la historia.
En general, no está mal, aunque un guionista más experimentado entiendo que hubiera dado algo mas de orden a todos los conceptos que iban apareciendo sin parar, dándole más coherencia al conjunto. En el apartado artístico, creo que hay menos que reprocharle, pues te da todo lo que en aquel momento se consideraba top: splash, personajes molones y atractivos, y violencia cada vez mayor escala, acabando con el fin de la humanidad. Todo bien.
¿Tenemos fan service?:
Tenemos fan service. Lo que no tenemos son, como en otras obras, primeros planos descarados. En este caso se circunscribe a que la atractiva protagonista acaba siempre con vestidos cortos, con un traje de neopreno ajustado o con su ropa rota, insinuando más que mostrando. Tal que así:
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Galería de portadas (Porque esto merece un click y verlas en grande):