Además de lo de publicar desordenado, mi otra gran pega es que el amarillo de los lomos va cambiando, por lo que el puzzle queda raro, con diferentes tonalidades. Por no hablar de que las portadas son de otro color y, a veces, no miden bien y se pasa al lomo, por lo que de repente, en medio del puzzle, igual tienes una línea roja enorme
Los dos mismos problemas, el desorden de publicación y la pintura de distinto color en los lomos, los tiene también la colección de los patos de la misma editorial. Y es una lástima, porque a nivel de contenido, ambas son excelentes.