Si el número de lectores y espectadores de One Piece (manga y anime) se ha multiplicado que flipas desde la salida de la T1 del live action. Toda la peña que entró a One Piece por el live action (y no fueron pocos, reventó Netflix en un montón de paises) les pudo el ansia al acabar la temporada y continuaron por uno de los otros medios. El número de canales de reacciones al anime en Youtube se volvió infinito en aquel momento. No pinta a que la existencia de este producto le vaya precisamente mal a la serie.
Por otro lado la recepción del anime y manga en la actualidad sigue siendo en general de putos locos, con la gente hypeadisima en redes con todo lo que pasa casi sin excepción, al nivel de que muchísima gente tiene las ultimas sagas entre sus favoritas, sobre todo Wano.
Creo que esa tumba está bastante lejos, el producto es ya una institución, algo que ha acompañado vidas enteras (literalmente, cuando llegó aquí yo tenía 16 años pero muchos lo llevan viendo desde la infancia) y con gran capacidad para atraer nuevas oleadas de fans en parte gracias a cosas como este live action.