Leídos mis 6 tomos Deluxe de Imposibles Vengadores.
Para mí ha sido una colección que, en conjunto, he disfrutado con bastantes altibajos. Es una de esas series que arrancan con mucha fuerza, con ideas potentes y un planteamiento atractivo, pero que con el paso de los números va perdiendo algo de fuelle, entrando en fases más irregulares y menos inspiradas.
El punto de partida mola: tras lo acontecido en
VvX, se crea un equipo bajo la etiqueta de “grupo de unidad”, combinando Vengadores, mutantes, miembros de los Cuatro Fantásticos e incluso inhumanos. Se vende como la bomba y algo novedoso, pero resulta evidente que hay bastante de operación publicitaria detrás. Se nota el intento de ir al rebufo del éxito de las películas y de vender como algo rompedor lo que, en realidad, ha sido siempre ADN puro de los Vengadores desde sus orígenes: equipos cambiantes, mezclas improbables y personajes de distintas cabeceras (a veces sin ellas) conviviendo bajo una misma colección. Da la sensación de que, más que una necesidad creativa real, el concepto responde a la voluntad de lanzar otra colección más con el nombre Vengadores, una entre tantas, porque vende mucho y porque ''mola''.
El arranque me pareció cojonudo: todo el tema de Cráneo Rojo poseyendo el cerebro de Xarles Xavier (aunque no sé yo si con eso puedes conseguir sus poderes

) y todas las barbaridades que alguien así puede perpetrar con semejante poder. Con las tensiones ideológicas tan claras se asemeja más a una colección de los mutantes que de los vengatas, con una voluntad real de hablar de heridas abiertas, de convivencia forzada y de desconfianzas históricas, y esa faceta está muy bien. No me gustó tanto su desenlace en Axis pero sí el camino recorrido hasta ahí (con el dibujo del difunto John Cassaday

).
La siguiente etapa de los gemelos Apocalipsis es más grande que la vida misma. Daba para evento en sí mismo y no para historia centrada en Imposibles. En la cabecera madre todavía. Meter la baza de Kang el conquistador con la eterna duda de si está en tu bando o no, ayuda a que se sienta también como una historia clásica de los vengadores y que no se monopolice tanto la sensación de ''colección mutante'' (aunque es donde está la miga dramática).
De ahí en adelante la colección va perdiendo un poco de fuelle y, como suele suceder en Marvel, los diferentes eventos que ponen del revés el universo acaban torpedeando el desarrollo orgánico que se quiere establecer para las historias y sus personajes.
Uno de los aspectos que más me ha gustado es la elección de Pícara como líder, además presentada como una líder “obligada”, no por ambición, sino por circunstancias. Le pasó un poco lo mismo a Kaos en el inicio de la colección, pero por algún motivo que no he sopesado del todo consiguieron que hasta me cayera mal
Pícara por su pasado, su carga emocional, sus rencores hacia una vengadora veterana como La Bruja Escarlata y su posición entre distintos mundos hacen que encaje perfectamente en ese rol incómodo, y aporta una dimensión interesante al grupo, alejándolo del liderazgo clásico más autoritario o carismático.
Pues eso, colección entretenida, con momentos muy buenos y otros bastante prescindibles, que funciona mejor en sus inicios que en su tramo final. No es una etapa de obligada lectura, pero sí una interesante que ayuda a contextualizar la marvel de la crispación de esos años que acierta cuando se centra en los personajes y flojea cuando se deja arrastrar por el ruido de la marca.