Universo Marvel 3.0


Noticias: Indica qué cómics has comprado este mes de octubre. Pincha aquí.
Bienvenido(a), Visitante. Por favor, ingresa o regístrate

Autor Tema: LA PLACA RIFA: EL HILO PARA HABLAR DEL JUEZ DREDD Y DEMAS JUECES DE MEGACITY  (Leído 109774 veces)

0 Usuarios y 1 Visitante están viendo este tema.

Desconectado Taneleer Tivan

  • Kree
  • ***
  • Mensajes: 1.201
  • Sexo: Masculino
  • Estos conceptos no me resultan aplicables
    • Ver Perfil
Bienvenidos, ciudadanos. Toda vez que es seguro que estáis a punto de cometer alguna infracción del Código de Justicia, antes de que sigáis leyendo tenéis derecho a saber que de momento ya os han caído 20 años y que además en Mega-City Uno no existen circunstancias atenuantes para los infractores de la ley.
Por cierto, tampoco se admiten rehenes; así que soltad de inmediato al puto bicho que acabáis de enganchar del pescuezo si no queréis que os caigan otros veinte más.

Dicho esto, lo primero es dejar las cosas claras y ser conscientes de que este hilo no es que vaya a batir precisamente ningún récord de participación en este Foro.
El Juez Dredd nunca ha sido un personaje demasiado conocido en nuestro país. Básicamente, lo único que se ha publicado hasta ahora son sus primeras (y primerizas) historias de finales de los setenta y principios de los ochenta. Con la honrosa excepción de la saga de presentación del Juez Muerte y la Juez Anderson, sus mejores y más elaboradas sagas permanecen hasta hoy inéditas y desconocidas en España. Y al ritmo de publicación que lleva la buena gente de Kraken, me temo que aún quedan bastantes años para que acaben viéndose por aquí, aún cuando resulte muy de agradecer la publicación íntegra y cronológica que están haciendo de todas las historias del personaje, al estilo de las mejores Bibliotecas Marvel, a pesar de que lo hagan sin título ni numeración individual de las historias, fechas de publicación, créditos, artículos explicativos, etc.
Y es que las BM, además de económicas, estaban muy bien hechas.

Lo peor de esta historia, al menos en lo que a nosotros nos afecta, es que ese tradicional desconocimiento que se ha producido, ha conllevado la ignorancia casi absoluta del descomunal trabajo que durante años lleva haciendo Carlos Ezquerra, su diseñador gráfico y con total seguridad uno de los más grandes creadores que han existido nunca en nuestro país. A sus 63 años, y con una vigencia y un dominio total de la narrativa en un cómic, cada vez que Ezquerra se encarga de realizar una nueva saga de Dredd, invariablemente sitúa el listón a una altura imbatible para todos los polluelos que vienen detrás.
Al menos los británicos sí le saben apreciar su enorme talento, lo cual supongo que le debe estar reconfortando un poco en los momentos tan cabrones por los que ahora está pasando. En mi caso particular, me gustaría saber expresarme mejor para poder agradecerle, aunque sea mínimamente, todos los buenos ratos que su imaginación me ha hecho pasar durante todos estos años; pero nunca sé muy bien qué decir en estos casos. Lo único que ahora se me ocurre es mandarle un fortísimo abrazo y desearle todo lo mejor.

Imaginándome que esta mayoritaria falta de conocimiento se refiere no sólo al personaje, sus historias y autores que trabajan con él, sino incluso a todo lo que ahora mismo se está cociendo en el 2000 AD y el Megazine, mi idea inicial es (:eureka:) tratar de hacer algo parecido a lo que se está currando Hipe en el hilo de la Historia del Universo Marvel (obviamente, con su ritmo de posteo incluido), a fin de ir poniendo al día a todos los que sepan poco o nada sobre el personaje y sientan algún interés por él, y al mismo tiempo, tratar de dar un poco de canchita a aquellos que lo manejen mejor que yo para que aporten sus puntos de vista, si es que en algún momento les apetece hacerlo.
Con esta ingenua perspectiva en mente, mi (brillante) pensamiento inicial es el de empezar currándome un comentario más o menos genérico sobre el personaje y el universo en que se mueven los Jueces; y después, entrar ya directamente en materia y tratar de ir dando vidilla a sus grandes sagas y acontecimientos más trascendentes. Mi idea es hacerlo cronológicamente, siguiendo la continuidad establecida por el inimitable John Wagner, su padre literario y guionista desde hace más de 30 años a la sombra del personaje.

De entrada, a efectos de esa continuidad, y para que os hagáis una primera idea de lo diferente que es esto de los cómics americanos que estamos más acostumbrados a leer, lo primero que tenéis que tener en cuenta es que los tebeos del Juez Dredd avanzan en tiempo real. Es decir, que las historias actuales de Dredd que se han publicado en este año 2010 están transcurriendo en el año 2132, por lo que Dredd lleva más de 50 años de servicio activo y se encuentra cerca de los setenta años de edad, bastante más viejo y más sabio que la primera vez que se presentó a los lectores en 1977, en el Prog. 2 del 2000 AD, situado cronológicamente en el año 2099.

En todo caso, lo peor que os puede pasar por soltar de vez en cuando vuestras habituales perlas en este hilo (mientras siga activo, por supuesto) es que os caigan cinco años en un maravilloso Isocubo por haber contribuido a fomentar lecturas perniciosas. Y no empecéis otra vez a protestar, que mucho peor sería pasarlos en un triste y oscuro Psicocubo.
Como dirían los Phyton, hay que mirar siempre el lado alegre de la vida.

La Placa Rifa !!!!!!!


¿Está el ser humano preparado para reproducirse por huevos? ¿Y cómo afectaría esto al mundo del tebeo? Cómo veis, no todas las preguntas tienen una fácil respuesta. Sin embargo, nosotros vamos a intentar responderlas...

Desconectado Godot

  • Miembro Honorífico
  • Primigenio
  • *
  • Mensajes: 14.559
  • Sexo: Masculino
  • Tengo mucha suerte
    • Ver Perfil
Re:LA PLACA RIFA: EL HILO PARA HABLAR DEL JUEZ DREDD Y DEMAS JUECES DE MEGACITY
« Respuesta #1 en: 09 Diciembre, 2010, 08:54:41 am »
Bueno, una cosa es que se sepa de antemano el poco éxito de un hilo (a mí me pasa constantemente  :lol: ), y otra, que hasta que no llego yo, aquí no escribe ni el tato  :P

Genial introducción, como es habitual en todos tus mensajes. A ver si se anima alguien más, porque mi conocimiento del tema es nulo, por desgracia  :no:

Desconectado Taneleer Tivan

  • Kree
  • ***
  • Mensajes: 1.201
  • Sexo: Masculino
  • Estos conceptos no me resultan aplicables
    • Ver Perfil
Re:LA PLACA RIFA: EL HILO PARA HABLAR DEL JUEZ DREDD Y DEMAS JUECES DE MEGACITY
« Respuesta #2 en: 09 Diciembre, 2010, 10:40:58 am »
Bueno, una cosa es que se sepa de antemano el poco éxito de un hilo (a mí me pasa constantemente  :lol: ), y otra, que hasta que no llego yo, aquí no escribe ni el tato

:lol: :lol:

No te preocupes. Es bastante lógico que la avalancha de participaciones sea una constante de este aclamado hilo. Lo que importa es que quien tenga interés, tenga siempre este hilo a mano; así que vamos al tajo.

En su introducción a los Archivos Completos o Complete Case, John Wagner viene a decir que con el Juez Dredd no vale una visión ideal en términos de blanco o negro. Usando sus propias palabras, Dredd viene a ser un héroe que sin embargo representa una tiranía fascista; un hombre con principios de hierro y a la vez un inflexible adicto a las normas, un defensor del pueblo y al mismo tiempo su peor pesadilla. Es capaz de actos de heroica valentía y autosacrificio, pero también es capaz de aplicar la ley sin favoritismos ni compasión, exactamente igual que lo haría una máquina sin alma.
Seguramente su origen clónico tenga algo que ver con esta caracterización tan extrema, pues Dredd no es un hombre normal, sino un producto de laboratorio creado por el Juez Morton Judd sobre la base del material genético del Juez Eustace Fargo, el considerado padre del sistema judicial.

Haciendo un poco de historia, Joe Dredd se presentó por primera vez a los lectores el 5 de Marzo de 1977, en el Prog. 2 del 2000AD. Sus responsables fueron el inicial editor de la revista, Pat Mills, el guionista John Wagner, auténtico padre literario del personaje y artífice de su continuidad a lo largo de los más de treinta años que lleva escribiendo sobre él, y el dibujante español Carlos Ezquerra.
Cuenta John Wagner que la creación de Dredd debió buena parte de su inspiración a la película Harry el Sucio, aunque con un paso previo anterior por un personaje llamado Jack el Tuerto que había hecho para Valiant. A mediados de los 70, Wagner recibió la oferta de Mills de crear un personaje para una nueva revista semanal que iba a sacar IPC Magazines y que finalmente se acabaría  llamando 2000AD. Tras volver a revisar la citada película, Wagner pensó en llevar más allá el concepto que la misma planteaba a través de una visión futurista y ultraviolenta de la ciudad de Nueva York, siendo Mills el responsable de dar nombre al personaje y de situarlo en el futuro apocalíptico de Mega-City 1, la megaciudad que Wagner edificaría sobre las ruinas de la antigua costa este norteamericana y gobernada por los Jueces como respuesta al caos producido por las guerras atómicas, unos índices de paro totalmente desbordados por un desempleo universal y el consiguiente aumento de una delincuencia y una violencia en las calles sin precedentes.

Desde el punto de vista gráfico, Carlos Ezquerra sería el encargado por Mills para visualizar a Dredd (y por extensión, a todos los Jueces de MC-1). Curiosamente, este diseño debería también al cine la inspiración que luego se acabaría llevando al papel: en la época en que se hallaban metidos en el proceso de creación del personaje, Wagner se fijo en el cartel anunciador de una película que aquí se llamó la Carrera de la Muerte del año 2000, el cual mostraba a un individuo en moto con un casco negro que dejaba ver muy poco de su rostro. Tras recortarlo del periódico, Wagner se lo envió a Ezquerra, quien al poco tiempo le devolvió el diseño del personaje que hoy conocemos, diseño que aunque alucinó completamente a Mills y posteriormente a los lectores, no convenció en un primer momento a Wagner, quien con algo más austero en mente, se quejó de que con tanto ornamento encima el personaje le parecía un (jodido) conquistador español. Recordando aquellos comentarios iniciales, Wagner daría gracias años más tarde por haberse dedicado profesionalmente sólo a escribir.

El giro de tuerca más curioso de esta historia fue que ni Wagner ni Ezquerra acabaron viendo publicada aquella primera historia de Dredd que ambos habían llevado a cabo y que inicialmente estaba destinada a aparecer en el Prog. 1 del 2000AD.
El motivo de esta desaparición fue que Wagner había abandonado durante la fase inicial de producción por cuestiones del escaso apoyo financiero que iba a tener la nueva revista. Al mismo tiempo, Mills no estaba demasiado convencido de aquella primera historia de Dredd ni de la visión que había retratado Ezquerra de Mega-City 1, por lo que decidió volver a empezar de nuevo, pero ya sin tiempo material para que Ezquerra entregase a tiempo del primer número.
El resultado de toda esta intrahistoria fue que el Juez Dredd acabaría presentándose por primera vez a los lectores en el Prog. 2 del 2000AD y no en el Prog. 1 como estaba previsto. La historia inicial aparecería firmada por Peter Harris (aunque como ocurriría con todas las posteriores había sido completamente reescrita por Pat Mills) y dibujada por el entonces novel Mike McMahon, cuyo estilo fue lo más similar a Ezquerra que Mills pudo encontrar a tiempo. Como podéis suponer, el cabreo que se agarró Ezquerra al ver que la primera historia publicada del personaje no era suya, fue la causa de su abandono inicial, aunque tanto Wagner como él acabasen volviendo más tarde al redil.
Con el paso del tiempo, McMahon acabaría siendo el responsable de dotar de un mayor volumen a las hombreras y a las botas de Dredd, proporcionándole además su mandíbula de granito y la inolvidable mueca que ha venido a caracterizar al personaje, siendo la exigencia de producir seis páginas semanales la que acabase trayendo a bordo a otros dibujantes, entre los cuales Ian Gibson, Brian Bolland y Ron Smith resultarían también cruciales a la hora de producir y redefinir la interpretación visual de Dredd y de la propia MC-1.

Tras unos primerizos pasos en los que irían presentándose secundarios y comenzando las grandes sagas épicas, Wagner fue relegando poco a poco a Mills a un segundo plano y haciéndose con el control de su personaje, interesándose entonces en asentar sus bases y empezar a presentar personajes de mayor relevancia de cara al futuro de la serie.
En Febrero de 1980 sería la Juez Cassandra Anderson quien hiciese su primera aparición en el Prog. 150, durante el transcurso de una saga que acabaría resultando fundamental para los mitos de Dredd: la llegada a Mega-City 1 del Juez Muerte.
Creada gráficamente por Brian Bolland, Anderson se presentaba como un miembro de la división psíquica de los Jueces, la Psi Division, debiendo buena parte de su inspiración al guionista Alan Grant, con quien Wagner compartía piso en la época en que trabajaba en el guión de la historia en que acabarían apareciendo Anderson y Muerte. Una novela protagonizada por un detective psíquico que Grant estaba leyendo por aquel entonces, fue el germen del que surgió la idea de Anderson. A partir de ahí, Wagner sería el responsable de plantear que el personaje fuese femenino, siendo Bolland quien decidiese darle el aspecto visual de Debbie Harry, cantante solista del grupo Blondie que se hallaba en plena efervescencia por aquel entonces.

La idea era que Anderson resultase alegre y chispeante, contrastando por oposición al serio y austero Dredd y a su adversario, el Juez Muerte, quien de acuerdo con la historia concebida por Wagner venía a ser una especie de reverso tenebroso de Dredd y al que Bolland le otorgó una apariencia claramente espectral.
Al año siguiente, tras la estela de Anderson y Muerte, llegarían los otros tres Jueces Oscuros: Miedo, Fuego y Mortis, creaciones también de Wagner y Bolland. Y ya a principios de los noventa, sería cuando se descubriese la existencia de Nausea y Phobia, las espectrales Hermanas de la Muerte, terroríficos seres femeninos interdimensionales que se encontraban detrás de la amenaza de los Jueces Oscuros y cuya autoría gráfica correspondería en esta ocasión a Carlos Ezquerra.

No fueron éstos los únicos personajes en unirse al panteón de MC-1 durante aquellos años. Hubo bastantes más, desde el rebelde surfista Marlon Shakespeare, más conocido como Chopper, hasta el Juez Fargo, el denominado Padre de la Justicia, cuyo material genético había servido como base para la clonación de Joe y del primer Rico Dredd.
Igualmente, la figura del Juez Supremo de Mega-City fue asumiendo un mayor protagonismo y relevancia en la serie. Además de Fargo, los Jueces Solomon, Goodman, Cal, Griffin, McGruder, Silver, Volt, Hershey, y el actual Dan Francisco son quienes han desempeñado el cargo desde la implantación del sistema judicial hasta el día de hoy, con decisiones y políticas fundamentales para los posteriores argumentos construidos en torno a la megaciudad.
Por otra parte, además de Anderson, otros importantes miembros del Departamento de Justicia han ido apareciendo junto a Dredd en su inacabable misión de defender y hacer respetar la ley: los Jueces Giant (padre e hijo), el segundo Rico Dredd (clonado igualmente del material genético del Juez Fargo) y las Jueces Hershey, DeMarco y Beeny, son quienes, entre otros, han ido asumiendo una mayor relevancia según las diferentes décadas en que han tenido mayor protagonismo.

Claro que no todos los Jueces de Mega-City han buscado siempre lo mejor para la megaciudad. El loco y delirante Juez Cal, líder del SJS, el Juez Morton Judd, responsable de la clonación de Dredd y los Judda, o la Juez Jura Edgar, maestra de intrigas y directora de la PSU, sirven de perfecto ejemplo en este sentido. Lo mismo puede decirse del cuerpo de Jueces robots denominado Mechanismo, respuesta cibernética a los transgresores de la ley que en ocasiones ha llegado a resultar aún más peligrosa para Mega-City que los propios delincuentes que motivaron su creación.

Aparte de las lógicas amenazas internas generadas por la propia dinámica del tipo de poder detentado por los Jueces, los villanos y las amenazas del siglo XXII tienen la entidad necesaria como para poder justificar el que sus ciudadanos acojan de buen grado el mal menor que supone el sistema policial y fascista representando por los Jueces en este universo de posguerra atómica.
Además del Juez Muerte y el resto de Jueces Oscuros, encaja en esta categoría Orlok el Asesino, el terrorista más despiadado y letal de Mega-Este 1 y responsable de desatar la Blockmanía que dejó indefensa a MC-1 ante la posterior invasión del Bloque Soviet que le siguió a continuación. También puede incluirse en este apartado a los dos asesinos en serie más letales de MC-1, el precoz P.J. Maybe, un genio de la robótica cuya carrera hacia la cumbre empezó a los 12 años de edad, y la hipermaciza Oola Blint, una viuda negra conocida como el Angel de la Misericordia por su desaforada afición a la eutanasia activa.
En un extremo menos sutil de entusiasmo por los asesinatos en masa, creo que merece mencionarse a Angel Mean Machine y el resto de la familia Angel, la versión radioactiva de la América más delirante y profunda. Lo mismo puede decirse de la organización terrorista Total War, cuyos miembros buscan la implantación de la democracia en MC-1 aunque para ello tengan que acabar con la vida de millones de ciudadanos detonando armas nucleares de manera indiscriminada. O las peligrosas mafias que gobiernan el submundo de la megaciudad, de las que el magnate cyborg Nero Narcos ha sido quien más cerca ha estado de derribar el sistema judicial con la intención de sustituirlo por su propia dictadura.
Al mismo tiempo, argumentos construidos a largo plazo como la Marcha Democrática o los Prejuicios contra los Mutantes, desastres como la Guerra del Apocalipsis, la Tetralogía basada en las predicciones psíquicas del moribundo Juez Fevy en su lecho de muerte, las diferentes Guerras Robot, la Necrópolis o el Día del Juicio, se han acabado estableciendo como hitos fundamentales a lo largo de la historia de la megaciudad.

Ahora bien, para entender a Dredd es preciso situarlo en su contexto. Y para ello hay que situarle en el entorno creado a través del secundario más importante de la serie, la gigantesca y claustrofóbica Mega-City 1, la megaciudad más importante del siglo XXII.
Abarcando geográficamente la antigua Costa Este norteamericana y empequeñeciendo los primitivos rascacielos sobre los que se construyó, sus millones de habitantes residen en Bloques, mastodónticas megaedificaciones que se elevan hacia los cielos y en los que pueden llegar a residir 50.000 personas de media. Generalmente llevan el nombre de algún personaje, actor, músico o deportista que es bien conocido por los lectores y la rivalidad entre ellos resulta tan extrema que a veces ha llegado a desencadenar lo que se conoce como Guerras de Bloques, a las cuales los Jueces han de poner fin con todos los medios a su alcance, pues centenares de miles de personas armadas hasta los dientes y deseando matarse entre sí por cualquier tipo de disputa, o por simple paranoia, suponen una amenaza necesaria de atajar antes de que su locura se extienda a toda la ciudad.

Como es lógico, Mega-City 1 no es la única megaciudad del planeta. Dentro del antiguo territorio de los antiguos Estados Unidos, se encuentran también Mega-City 2, situada en lo que antes era la antigua Costa Oeste de los USA, y Mega-City 3, también llamada Texas City y ubicada en lo que antaño se conoció como el antiguo estado de Texas.
Igualmente, en el territorio de lo que en otra época se conoció como la Unión Soviética, se encuentran Mega-Este 1 y Mega-Este 2. En los restos de la vieja y devastada Europa subsisten Brit-Cit y Cal-Hab en el lugar que antes eran las Islas Británicas, Euro-City ocupando parte de lo que antes eran Francia y Alemania, y Ciudad España en el este de lo que en otro tiempo se conoció como la península ibérica. Otras megaciudades de importancia son Sino-City 1 y Sino-City 2 en el territorio de la antigua China, Hondo City en el territorio de las antiguas islas de Japón, Oz en lo que queda de Australia, o Ciudad Barranquilla en el sur del continente sudamericano.

El entorno histórico de ficción en el que se desarrolla la serie supone que en el año 2070 el mundo fue casi devastado por la gran guerra atómica desatada por quien fuera el último presidente norteamericano, Robert L. Booth, quien a continuación sería depuesto por los Jueces (una especie de fuerza policial con poderes limitados que había sido recientemente creada) tras derrocar éstos la constitución norteamericana y asumir el control de todas las instituciones de gobierno.
Ante el desastre nuclear producido, la población mundial no tuvo más remedio que aglomerarse en las gigantescas y superpobladas megaciudades que se construyeron para poder sobrevivir al derrumbamiento ecológico del planeta. Ante semejantes acumulaciones de seres humanos, los índices de corrupción y criminalidad barrieron cualquier previsión previamente establecida y la humanidad comenzó a caer de una manera vertiginosa en el caos más absoluto. El pánico hizo presa en la población mundial, que como única esperanza volvió su atención hacia el nuevo sistema adoptado por los norteamericanos, un sistema que poco tenía que ver con cualquier principio democrático que hubiera regido los Estados Unidos hasta entonces. Así surgió el universo de los Jueces, facultados por la propia situación creada para mantener la paz y aplicar la ley a toda costa y a cualquier precio.

Como podéis suponer, todo este escenario argumental no fue construido por John Wagner de la noche a la mañana, sino a lo largo de muchas historias a las que se fue evolucionando y dando forma para poder hacer comprensible a un personaje y a una sociedad difícilmente asimilables por unos lectores nacidos en el estado del bienestar y concienciados ideológicamente en una democracia fuertemente implantada.

Con esto, creo que los que no sepan nada sobre el personaje pueden hacerse una cierta idea de por donde van los tiros en el Universo del Juez Dredd. A partir de ahora, tiraremos de tebeos.
Seguramente Stan Lee os diría algo así como “Bienvenidos al apocalíptico mundo del siglo XXII”. Pero como a estas alturas ya habréis descubierto, yo no soy Stan Lee.

:birra:
¿Está el ser humano preparado para reproducirse por huevos? ¿Y cómo afectaría esto al mundo del tebeo? Cómo veis, no todas las preguntas tienen una fácil respuesta. Sin embargo, nosotros vamos a intentar responderlas...

Desconectado Godot

  • Miembro Honorífico
  • Primigenio
  • *
  • Mensajes: 14.559
  • Sexo: Masculino
  • Tengo mucha suerte
    • Ver Perfil
Re:LA PLACA RIFA: EL HILO PARA HABLAR DEL JUEZ DREDD Y DEMAS JUECES DE MEGACITY
« Respuesta #3 en: 10 Diciembre, 2010, 21:11:53 pm »
Tengo que leerlo con más calma  :thumbup:

A ver si con la próxima peli, se animan a sacar algo del Juez por aquí :uy:

Desconectado Hellpop

  • Colaborador de la Web
  • Caballero del Espacio
  • *
  • Mensajes: 3.117
    • Ver Perfil
Re:LA PLACA RIFA: EL HILO PARA HABLAR DEL JUEZ DREDD Y DEMAS JUECES DE MEGACITY
« Respuesta #4 en: 12 Diciembre, 2010, 22:54:03 pm »
La placa rifa, mijo!!

Qué bueno tener un hilo de Juez Dredd, y mejor aún saber que llevará sus riendas Taneleer Tivan. Me froto las manos ante la información y anécdotas que nos relatará nuestro insigne forero como si del mismísimo Tharg se tratase. Hilo educativo y de visita obligada sin duda.

Se hace necesario instruir sobre las andanzas del bueno de Joe ya que, como bien dices, Taneleer, sigue siendo un personaje demasiado desconocido por aquí. Judge Dredd tiene que dejar de ser un cómic conocido de oídas (y rematado por la película de Stallone), como por otra parte también merece cualquier otro título de la época clásica de 2000 AD, pero me temo que las ediciones tan dispares que han tenido sus aventuras en España han entorpecido su consolidación. Por desgracia, la edición cronológica y completa de Dredd, basada en los Complete Case Files que edita en Inglaterra Rebellion, ha perdido también su oportunidad en España al resultar una edición nefasta en nuestro país. Siempre nos quedará la edición original, que lleva ya 16 tomacos a buen ritmo... y sigue, y sigue.

En fin, habrá que seguir atentamente este hilo para ver si por fin encuentro la respuesta a la pregunta que planteaban Def Con Dos (cómo se nota que habían leído la historia de los Jueces Oscuros con un Bolland inmenso) hace ya casi veinte años: ¿Qué es el Juez Dredd? ¿Causalista o finalista?

Desconectado Taneleer Tivan

  • Kree
  • ***
  • Mensajes: 1.201
  • Sexo: Masculino
  • Estos conceptos no me resultan aplicables
    • Ver Perfil
Re:LA PLACA RIFA: EL HILO PARA HABLAR DEL JUEZ DREDD Y DEMAS JUECES DE MEGACITY
« Respuesta #5 en: 14 Diciembre, 2010, 15:07:06 pm »
A ver si con la próxima peli, se animan a sacar algo del Juez por aquí

Ojalá sea así, pero prefiero no esperar demasiado de estas cosas.
Por poner un ejemplo más o menos reciente, no creo que Spirit se haya beneficiado mucho de la promoción que conllevaba su adaptación cinematográfica. Más bien, todo lo contrario.

Eso sí, a mí también me parece una buena noticia el que haya peli. Mejor que la haya, que no la haya.

Qué bueno tener un hilo de Juez Dredd, y mejor aún saber que llevará sus riendas Taneleer Tivan. Me froto las manos ante la información y anécdotas que nos relatará nuestro insigne forero como si del mismísimo Tharg se tratase. Hilo educativo y de visita obligada sin duda.

:oops: :oops: :oops:

Muchas gracias, mi insigne amigo terrestre. No creo que vaya a llegar a la altura del beltegeusiano, pero el cumplido se agradece. Y supongo que sabes que mucho.

Siempre nos quedará la edición original, que lleva ya 16 tomacos a buen ritmo... y sigue, y sigue.

Este próximo mes de Enero sale el tomo 17, ya con la época del Megazine. Debe traer además el crossover del Día del Juicio con Garth Ennis, Ezquerra y Ormston, el único material moderno (bueno, quiero decir que era moderno hace 20 años) que ha publicado Kraken.

En fin, habrá que seguir atentamente este hilo para ver si por fin encuentro la respuesta a la pregunta que planteaban Def Con Dos (cómo se nota que habían leído la historia de los Jueces Oscuros con un Bolland inmenso) hace ya casi veinte años: ¿Qué es el Juez Dredd? ¿Causalista o finalista?

:lol: :lol: :lol:

Bueno, bueno... Así que defconeando con Mírate en el Puño de Dredd.

La lástima es que me temo que no voy a ser capaz de aclararte si Dredd es causalista o finalista, ni si el dolo es un elemento subjetivo del injusto o una forma de culpabilidad.

Unos cachondos éstos de Def Con Dos, desde luego. La letra es genial. Espero que les fuera tan bién como a los Anthrax con el I Am the Law , del que hicieron hasta camisetas.
De todas formas, el tema de Def Con Dos me suena a estudiante de derecho suspendido por dedicarse más a leer tebeos que a estudiar. Seguramente es una falsa impresión mía.


Y bueno, para enriquecer un poco el hilo, os dejo un enlace con una de las pocas entrevistas que he sido capaz de encontrar de Ezquerra en español, en este caso de hace unos pocos años en el Periódico de Aragón. Aunque cortita, Ezquerra siempre suele contar cosas interesantes.

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=301251


:birra:
¿Está el ser humano preparado para reproducirse por huevos? ¿Y cómo afectaría esto al mundo del tebeo? Cómo veis, no todas las preguntas tienen una fácil respuesta. Sin embargo, nosotros vamos a intentar responderlas...

Desconectado Hellpop

  • Colaborador de la Web
  • Caballero del Espacio
  • *
  • Mensajes: 3.117
    • Ver Perfil
Re:LA PLACA RIFA: EL HILO PARA HABLAR DEL JUEZ DREDD Y DEMAS JUECES DE MEGACITY
« Respuesta #6 en: 14 Diciembre, 2010, 15:53:09 pm »
Me temo que no es nada problable que haya alguna novedad editorial medianamente especial con motivo de la película al alcance del público generalista mientras los derechos sigan en manos de Kraken :( Ojalá me equivoque.

La lástima es que me temo que no voy a ser capaz de aclararte si Dredd es causalista o finalista, ni si el dolo es un elemento subjetivo del injusto o una forma de culpabilidad.

Unos cachondos éstos de Def Con Dos, desde luego. La letra es genial. Espero que les fuera tan bién como a los Anthrax con el I Am the Law , del que hicieron hasta camisetas.
De todas formas, el tema de Def Con Dos me suena a estudiante de derecho suspendido por dedicarse más a leer tebeos que a estudiar. Seguramente es una falsa impresión mía.

¿Qué más queremos? Temas inspirados en "V de Vendetta", "Apocalypse Now!", "G.I. Joe" (insuperable ésta, qué frikismo), "Hellraiser" o el comentado Dredd entre otros... esto sí es reivindicación de la cultura pop :smilegrin:

Lo cual me recuerda que la inspiración gráfica de "Mírate en el Puño de Dredd"...



...tuvo su bisleyano homenaje/respuesta:



Lo cual me lleva inevitablemente a preguntarme qué es Batman. ¿Causalista o finalista? :eureka:

Desconectado Taneleer Tivan

  • Kree
  • ***
  • Mensajes: 1.201
  • Sexo: Masculino
  • Estos conceptos no me resultan aplicables
    • Ver Perfil
Re:LA PLACA RIFA: EL HILO PARA HABLAR DEL JUEZ DREDD Y DEMAS JUECES DE MEGACITY
« Respuesta #7 en: 20 Diciembre, 2010, 11:53:29 am »
2000AD  PROGS. 2-145
(MARZO 1977-DICIEMBRE 1979)


Edición de Kraken: Archivos Completos 1.1, 1.2, 1.3 (los 3 reeditados como Archivos Completos 01), 2.1, 2.2, 2.3, 3.1 y 3.2.

Edición original de Rebellion: Complete Case Files 01, 02 y 03.


Como no sé muy bien cómo hacer esto, lo primero que se me ocurre es hacer una especie de división por periodos de tiempo de la serie.

Esta primera época que me ha dado por situar hasta aquí, es de las que hay mucho material publicado en España. Se podría decir que prácticamente todo. Allá por 1985, Ediciones Zinco publicó la versión española de los tebeos que Eagle estaba sacando en los USA para introducir a sus personajes en el mercado americano, en este caso, reeditando a color los materiales que mayor éxito habían tenido hasta entonces en UK y recogiendo por tanto el núcleo duro de esta etapa. Aparte, los Archivos Completos de Kraken llevan 7 volúmenes (en realidad, 2 y 1/3) que llegan hasta el Prog. 133, publicando el material en el original b/n puesto que Judge Dredd no se publicaría a color hasta 1988. Hasta esa época, sólo iban a color las páginas centrales.

A día de hoy, es curioso que la época más antigua constituya la novedad de la serie en nuestro país, lo que explica mucho del seguimiento editorial que existe aquí sobre este tebeo.

Si se os ocurre algo sobre esta primera etapa de Dredd, soltadlo u os caerán 20 años. Si no, empezaré a poner pared, lo que será un peor castigo.

:birra:
« última modificación: 14 Enero, 2015, 00:17:15 am por Taneleer Tivan »
¿Está el ser humano preparado para reproducirse por huevos? ¿Y cómo afectaría esto al mundo del tebeo? Cómo veis, no todas las preguntas tienen una fácil respuesta. Sin embargo, nosotros vamos a intentar responderlas...

Desconectado Taneleer Tivan

  • Kree
  • ***
  • Mensajes: 1.201
  • Sexo: Masculino
  • Estos conceptos no me resultan aplicables
    • Ver Perfil
Re:LA PLACA RIFA: EL HILO PARA HABLAR DEL JUEZ DREDD Y DEMAS JUECES DE MEGACITY
« Respuesta #8 en: 23 Diciembre, 2010, 10:35:53 am »
Pues parece que me toca montar una buena pared. Como entraba dentro de lo previsible, tengo la impresión de que me va a tocar meter unos cuantos mensajes para llegar a la segunda página, así que habrá que apretarse los machos.
Es lo que toca por meterme en estos berenjenales. Con lo bien que uno vivía afincado en los hilos de los demás.

Bueno, pues a ver, como todas las secciones que inicialmente formaron parte del 2000AD, el Juez Dredd empezó su andadura con un paso bastante vacilante. La estrella de aquellos inicios, que recibía tanto las páginas centrales a color como la mayoría de las portadas, era el clásico Dan Dare en su nuevo reciclaje futurista.
No sé cuántos de vosotros habéis visto un 2000AD de la primera época. He puesto una de sus portadas, pero no me parece que eso refleje más que la portada en sí. Al ser un tebeo semanal, su planteamiento era el de un producto asequible y barato (8 o 9 peniques yo diría que suponían unas 25 pelas de la época a la semana). Su tamaño era el de una revista (un formato de unos 28x23, bastante grande y casi cuadrangular; luego iría ganando altura y perdiendo anchura, haciéndose más parecido a la francesa Pilote y al tradicional formato europeo), presentada en un papel poroso bastante similar al de los periódicos de la época, incluidas las portadas. Una mezcla de revista y periódico, para entendernos.
Lo más chulo del 2000AD siempre ha sido su tamaño de reproducción. Y dicho sea de paso, al estar originalmente pensados los dibujos y las composiciones de página y doble página para ese formato tan particular, el reducirlos primero y el alargarlos después para poder acoplarlos al formato rectangular de los comic books, a mi juicio no le hizo demasiado favor a la revista a la hora de introducirla en otros mercados, por mucho que consiguiera popularizarla.

Judge Whitney, la primera historia de Dredd en ser publicada, se limitaba a mostrar al personaje y su entorno sin tratar demasiado quienes eran los Jueces o de dónde venían. Lo mismo hicieron las historias que siguieron, limitándose a presentar a Dredd como el protagonista del tebeo sin tampoco explicar nada sobre su origen y circunstancias. Historias cortas de carácter episódico que abarcaban cuatro o cinco páginas de extensión, en las que McMahon (con alguna episódica incursión de Ezquerra) se limitaba a dibujar los guiones que le entregaban. Lo más trascendente de aquel comienzo resultaba a ser el establecimiento de la fecha del año 2099 como línea temporal en la que se situaban los hechos y la primera referencia a Mega City 1 como la ciudad en la que actuaba Dredd.
A modo de anécdota sobre cómo se acaban creando ciertos mitos, al italiano Massimo Belardinelli fue a quien le correspondió la tarea de dibujar por primera vez el rostro de Dredd sin casco (Prog. 8), pero el resultado no resultó ser del agrado ni de Pat Mills ni de Kevin Gosnell, decidiéndose sobreponer un cartel de CENSURADO sobre la viñeta una vez dibujada. Esta curiosa decisión inicial, acabaría derivando en todo tipo de pretextos para que nunca se haya mostrado el rostro de Dredd a los lectores, aunque con los años se ha dado alguna que otra (parcial) excepción a esta circunstancia.

Aunque muy básica en su dibujo y en la manera de desarrollarse su argumento, la primera saga en tener varios episodios de duración fueron las Guerras Robot (Progs. 10-17), que supusieron además el regreso de John Wagner a su personaje. Contaban también con un episodio a modo de prólogo en el que se reflejaba la situación de auténtica esclavitud que sufrían los robots en la megaciudad.
Con evidente inspiración en la obra de Asimov y recordando un poco a la rebelión de los esclavos contra Roma contada por Kubrick, un robot carpintero que respondía al nombre de Llámame Kenneth, aprovechaba un malfuncionamiento en sus circuitos de obediencia para sublevarse contra sus amos humanos, incitando a los demás robots de la megaciudad a hacer lo mismo y matar a sus opresores. Cogidos por sorpresa, los Jueces caían como moscas ante un adversario cuyo número aumentaba en sus propias cadenas de producción a pesar de las bajas que sufría, asumiendo Dredd el liderazgo de los Jueces para acabar con la peligrosa rebelión, lo que conseguiría al final de la historia gracias a la ayuda de un pequeño y servicial robot llamado Walter.
Ezquerra, McMahon, Ian Gibson y Ron Turner fueron los encargados de dibujar los ocho episodios de la saga, que por su extensión y futurista planteamiento consiguió centrar por primera vez la atención de los lectores del 2000AD en el Juez Dredd, empezando a discutirle a Dan Dare el protagonismo que inicialmente se le había otorgado en la revista.

Dentro de estos escarceos iniciales en busca de un camino a seguir, otras dos historias que me parecen dignas de mención fueron la Academia de la Ley (Progs. 27-28) y sobre todo el Regreso de Rico (Prog. 30).
La Academia de la Ley presentaba por primera vez a los Cadetes y mostraba cómo era el proceso de graduación para convertirse en Juez en las propias calles de Mega City. La trama giraba sobre un cadete llamado Giant que era asignado a la supervisión final de Dredd. El Juez Griffin también hacía su primera aparición como instructor de la Academia antes de que un año y medio después acabase siendo elegido Juez Supremo de Mega-City 1.
Los dos se convertirían en los primeros secundarios importantes de la serie, y curiosamente ambos acabarían muriendo unos años después, separados por unos pocos meses y durante el transcurso de la misma trama argumental, la Guerra del Apocalipsis.

Con guión de Pat Mills y dibujo de McMahon, el Retorno de Rico resultaba ser sin embargo una de las historias fundamentales para la construcción de Joe Dredd en tan solo 6 páginas. Era la primera vez que la historia giraba totalmente sobre el personaje y su pasado, descubriéndose la existencia de un hermano gemelo, el Juez Rico Dredd (aún no se sabía nada del origen clónico de ambos), su compañerismo en la Academia y el fuerte vínculo (genético) que les unía. Sin embargo, algo fue mal en Rico y se torció, acabando siendo detenido por el propio Dredd y sentenciado 20 años en la Colonia Penal de Titán, la luna de Saturno, una prisión especial para los Jueces que infringían la ley y cuyas extremas condiciones de dureza obligaban a extirpar el aparato respiratorio de los reclusos, siéndoles sustituido por medios artificiales de respiración. Una putada en toda regla, vamos.
El episodio concluía con la muerte de Rico a manos de Dredd durante el enfrentamiento final entre ambos y una cinematográfica cita de Dredd al llevarse en brazos el cadáver de su hermano.

La consagración del Juez Dredd dentro del 2000AD llegaría al año siguiente, logrando por primera vez el protagonismo total de la revista (y las páginas centrales a color de ahí en adelante) a través de la primera macrosaga de gran extensión que se publicó del personaje y que abarcaría los seis meses siguientes de la revista semanal, 25 episodios de duración que fueron desde Abril a Octubre de 1978: La Tierra Maldita.
Llegados a este punto y como parece que puedo tomarme las cosas con calma, mañana le dedico otro ratito prenavideño a tratar de impartir justicia a vuestras retinas.

:birra:
¿Está el ser humano preparado para reproducirse por huevos? ¿Y cómo afectaría esto al mundo del tebeo? Cómo veis, no todas las preguntas tienen una fácil respuesta. Sin embargo, nosotros vamos a intentar responderlas...

Desconectado Taneleer Tivan

  • Kree
  • ***
  • Mensajes: 1.201
  • Sexo: Masculino
  • Estos conceptos no me resultan aplicables
    • Ver Perfil
Re:LA PLACA RIFA: EL HILO PARA HABLAR DEL JUEZ DREDD Y DEMAS JUECES DE MEGACITY
« Respuesta #9 en: 24 Diciembre, 2010, 12:21:18 pm »
Con el primitivo antecedente de las Guerras Robot, se puede decir que la Tierra Maldita inauguró una tradición a la hora de plantear las historias de Dredd mediante sagas de gran extensión que se ha mantenido hasta hoy.
Con una más que clara inspiración en la novela de Roger Zelazny, Damnation Alley (su versión cinematográfica se tituló aquí Callejón Infernal, que supongo que será lo que más os suene), en la que un recluso recibía un indulto a cambio de formar parte de una expedición suicida, cuya misión consistía en transportar de costa a costa una vacuna a través de una América postapocalíptica en la que los huracanes y las tormentas eléctricas impedían los viajes aéreos, Pat Mills aparecía como el responsable directo de la historia, contando con la ayuda de John Wagner en los episodios 11 a 16 (las Burguer Wars y la saga del tiranosaurio Satanus) y 19 a 20 (el episodio en Las Vegas), mientras que McMahon se ocupaba del apartado gráfico, contando igualmente con la ayuda del entonces recién llegado Brian Bolland en siete episodios de la misma.
Mencionar que tanto las Burguer Wars (Ep. 11 y 12, donde se relataba un satírico y cruel enfrentamiento entre McDonald y Burguer King) como Soul Food (Ep. 17 y 18, presentando irónicas parodias de personajes como el Gigante Verde, Michelín, etc.) obligaron a los editores a pedir excusas por la cantidad de copyrights infringidos y nunca más han podido volver a ser publicadas desde entonces.

Situada en el año 2100, la historia contaba como Mega-City 2 había caído víctima de un virus experimental procedente de la Guerra Atómica, un arma biológica del arsenal del presidente Booth que respondía al nombre de 2-T Fru-T, (si lo pronunciáis en inglés el resultado es Tuti Fruti) cuyos efectos desataban la locura y el canibalismo entre sus afectados. Los aeropuertos de MC-2 se hallaban en poder de los infectados, haciendo inviable la ayuda por vía aérea. De manera similar a la novela de Zelazny, la única manera de hacer llegar el antídoto a la megaciudad de la Costa Oeste era por tierra, atravesando los antiguos USA de costa a costa, a través de lo que ahora se conocía como la Tierra Maldita, un inmenso desierto radioactivo en el que pululaban a sus anchas sus supersticiosos y hostiles habitantes, tratantes de esclavos, bandas de salvajes proscritos mutantes y los robóticos restos del antiguo arsenal del presidente Booth.
Para llevar a cabo la peligrosa misión, Dredd reclutaba a tres Jueces que ya habían aparecido en las Robot Wars (los Jueces Jack, Patton y Gradgrind) y al motorista Spikes “Harvey” Rotten, un punkie que había aparecido anteriormente en los Progs. 40 y 41, cuyo dominio de las armas y su pericia con la motocicleta le hacían idóneo para llevar a cabo la misión a cambio de un indulto. Dos transportes acoplados, acorazados y fuertemente armados (el Killdozer y el Land Raider), y una robótica tripulación de Droides de Guerra, completaban una expedición de la que tan sólo Dredd conseguiría salir con vida al final de la historia.

La saga, aunque para mi gusto, pelín alargada en exceso, era la más épica de todas las que hasta entonces había protagonizado el Juez Dredd, y al mismo tiempo, era indudablemente también la de mayor calidad y desarrollo argumental que hasta entonces había aparecido en el 2000AD durante su escaso año de vida.
A pesar de sus rudimentos, presentaba episodios muy logrados, como el de las ratas voladoras en Deliverance, perfectamente dibujado por un McMahon sin presiones de tiempo (Progs. 63 y 64). Otro de sus grandes momentos era la historia de los supuestos vampiros en Kentucky, con la primera referencia a la gran guerra atómica desatada por el presidente Booth en el 2070 y descubriéndose el cuerpo de éste en animación suspendida en los antiguos restos de Fort Knox como castigo impuesto por los Jueces por sus delitos contra el pueblo americano (Progs. 67 y 68). Y sobre todo, la saga del tiranosaurio Satanus (Progs. 73 a 76), con ecos a la hora de plantear la reaparición de los dinosaurios sobre la Tierra y la existencia de parques temáticos sobre ellos que doce años después serían ampliamente difundidos gracias a la famosa novela jurásica que Crichton publicaría en los 90.
Con todo, la estrella de la Tierra Maldita resultaba ser un Brian Bolland de apenas 26 años, que con su trabajado dibujo de línea clásica y de estilo realista y detallista, cada vez que entraba a relevar a McMahon provocaba inevitablemente la entrada en el terreno de las comparaciones entre ambos.

El éxito comercial alcanzado por la Tierra Maldita provocó que el editor Kelvin Gosnell (el primero en ser conocido entre los terrestres como el betelgeusiano Tharg) plantease sobre la marcha la necesidad de una nueva macrosaga de similar extensión argumental y sin apenas solución de continuidad con la anterior.
De esta manera, durante los siguientes seis meses (Octubre del 78 a Marzo del 79) los lectores del 2000AD se encontraron en sus páginas con el Día en que la Ley Murió, la primera macrosaga escrita íntegramente por John Wagner (en este caso, bajo el seudónimo de John Howard) que llevaba a los tebeos al Calígula retratado en la década de los treinta por Robert Graves y que se había convertido en aquel entonces en una estrella televisiva gracias a la adaptación de la magnífica Yo, Claudio que la BBC había emitido y exportado al resto del mundo apenas un par de años antes. De hecho, la primera recopilación (dos volúmenes a b/n, en formato europeo de puta madre) que Titan realizó de esta saga en 1982, apareció en portada con el explícito título de Judge Caligula, recalcando así lo que resultaba obvio.
La saga comenzaba con tres episodios unitarios (Progs. 86, 87 y 88) espléndidamente dibujados por Brian Bolland, Dave Gibbons y Brendan McCarthy, en los que tras su triunfal regreso de Mega-City 2, Dredd era falsamente acusado de asesinato y condenado 20 años a Titán, igual que su hermano Rico. Aunque Dredd lograba demostrar su inocencia, el hecho de que el responsable tuviera acceso a su ADN suponía la implicación de alguien del propio Departamento de Justicia en la conspiración. En este caso se trataba del Juez Cal, responsable de las SJS (una especie de Jueces de asuntos internos, que aparecían por primera vez en la serie y cuyo uniforme era un trabajo de Bolland sobre el diseño original de Ezquerra) y segundo al mando después del Juez Supremo Clarence Goodman, cuyo nombre por cierto se revelaba por primera vez en esta historia, aunque anteriormente ya había aparecido muchas veces en el tebeo.

Tras aquel prólogo, el Día en que la Ley Murió (Progs. 89-108) continuaba ya con este mismo título la trama recién iniciada. Sin más prolegómenos, Cal entraba a saco a hacerse con el poder de la megaciudad. Al haber fracasado su intento de eliminar la amenaza que suponía Dredd de una manera más sutil, Cal decidía enviar a varios miembros del SJS leales a su persona a asesinar al Juez Supremo Goodman, al tiempo que enviaba un francotirador para acabar con Dredd, quien acababa malherido en un hospital. El vacío de poder era entonces aprovechado por Cal para proclamarse nuevo Juez Supremo, si bien la obtención del poder absoluto de la megaciudad resultaba ser el detonante que desataba su incipiente locura. En pleno delirio, implantaba la pena de muerte para las transgresiones más mínimas, decretaba ejecuciones en masa por orden alfabético, nombraba Juez a un pez (el Juez Fish) al que declaraba oficialmente su ayudante, y ridiculizaba a los Jueces que no cumplían lo que esperaba de ellos, obligándoles a ir desnudos o a vestir como niñas.
Bajo la ley del terror desatada por Cal, y sin que el resto de Jueces sorprendentemente hiciera nada para oponerse a tanta locura (a lo largo de la historia se descubriría que Cal había obtenido su obediencia ciega a través de un programa de sugestión posthipnótica que les implantaba subliminalmente mientras recibían sus informes diarios), tan sólo el Juez Giant y los tutores de la Academia encabezados por el Juez Griffin percibían la locura de lo que estaba sucediendo y lograban arrancar al malherido Dredd de las garras de Cal, instando a continuación la rebelión de los ciudadanos de Mega-City contra el megalómano que se había convertido en su nuevo Juez Supremo. Aquello obligaba a Cal a realizar un nuevo movimiento de fichas y poner en el tablero a los Kleggs, mercenarios extraterrestres que mantenía ocultos en la órbita terrestre y cuya soldada les era pagada en carne, preferiblemente humana.

La saga servía también para presentar escenarios de interés, como la tumba del Juez Fargo (siendo ésta la primera vez que los lectores tenían noticia de la existencia de tal personaje, aunque aún no se sabía demasiado sobre su importancia en el contexto de la historia) y como Sub-City (las ruinas de las antiguas ciudades de la costa este existentes en el subsuelo de la megaciudad y sobre las que ésta se había edificado).
Igualmente, así como la Tierra Maldita había incorporado al extraterrestre Tweak como elemento accesorio de gran importancia para el desenlace de la trama argumental, en este caso sería Fergee, uno de los grotescos habitantes de aquel mundo subterráneo, quien se revelaría como el héroe final de la historia, que concluía con el triunfo de Dredd y los suyos y el nombramiento del Juez Griffin como nuevo Juez Supremo de Mega-City 1, sustituyendo al asesinado Goodman y al fallecido Cal.

Lo cierto es que el Día en que la Ley Murió, aunque interesante por muchas circunstancias, nunca me ha acabado de parecer totalmente afortunada en su desarrollo. Al estar imbuida de la propia locura de Cal, la trama me resulta a veces demasiado delirante, imponiéndose la sátira y el absurdo de su demente reinado de terror a la tensión que para mi gusto debía destilar una saga de tal entidad. Además, la constante rotación de dibujantes cada 6 o 7 páginas (McMahon, Bolland, Ewins, McCarthy y Ron Smith fueron alternándose a lo largo de los 20 episodios) no favoreció para nada la unidad visual de la historia que se contaba, sobre todo a los posteriores efectos recopilatorios.

Tras aquellas dos sagas sucesivas que se habían acabado extendiendo durante un año entero de publicación, el resto del año 1979 vio como Wagner (usando tanto su propio nombre como sus diferentes seudónimos) se hacía con el control de Dredd y volvía a restaurar la tradicional estructura de historias cortas o autoconclusivas, seguramente para que lectores y personaje recuperasen un poco el resuello tras doce meses de continuos cliffhangers una semana tras otra. Con la confianza que proporcionaba el haber conseguido implantar la revista en un mercado dominado por los comic books americanos, Wagner aprovecharía aquellas historias cortas para profundizar en el mundo de los Jueces y empezar a introducir temas que afectarían al futuro de la serie, alguno incluso a muy largo plazo.

Por ejemplo, en el Prog. 116 se presentaría a quien entonces era una niña, Vienna Dredd, hija de Rico y sobrina del propio Juez Dredd, quien 24 años después regresaría a Mega-City convertida ya en una mujer adulta. En los Progs. 122 a 125, Mega-City se enfrentaría a la mesiánica y ecológica amenaza del zumbado del Padre Tierra en una saga de cinco episodios espléndidamente dibujados por Brian Bolland y Ron Smith. En los Progs. 128 y 129, los Jueces Soviets de Mega-Este 1 demostraban tener espías dentro de MC-1 y hallarse sumamente interesados en los secretos de defensa de los Jueces norteamericanos, lo que no auguraba nada bueno para el futuro de la megaciudad. Muerte de un Juez (Prog. 137) presentaba a la primera Juez femenina (la Juez Harkness) y se revelaba por primera vez que los Jueces no podían mantener relaciones sentimentales (Lazos Antijudiciales). Por último, en Juez Minty (Prog. 147) se contaba por primera vez la existencia de la Larga Marcha, un último destino pensado para que aquellos jueces veteranos que decidían no seguir patrullando la megaciudad hallasen un honorable final impartiendo justicia en la Tierra Maldita o en la sellada Sub-City.

Con esto se acababa el año 2101 y comenzaba el 2102 para los ciudadanos de Mega-City 1, el año en que el Juez Muerte llegaría desde su oscura dimensión para imponer su peculiar visión de la justicia a todos los seres vivos que habitaban en la megaciudad, erigiéndose como el protagonista de una doble saga que significaría un antes y un después para el Juez Dredd y sobre todo para Brian Bolland.
Por si fuera poco, el Juez Feyy arrojaría además en su lecho de muerte una terrible profecía sobre el futuro de la ciudad que sucedería en el año 2120. Y un psíquico con una capacidad de acierto del 80% siempre es alguien a tener en cuenta.
Un año jodido para impartir justicia, en definitiva.

Splundig Vur Thrigg!

:birra:
¿Está el ser humano preparado para reproducirse por huevos? ¿Y cómo afectaría esto al mundo del tebeo? Cómo veis, no todas las preguntas tienen una fácil respuesta. Sin embargo, nosotros vamos a intentar responderlas...

Desconectado Taneleer Tivan

  • Kree
  • ***
  • Mensajes: 1.201
  • Sexo: Masculino
  • Estos conceptos no me resultan aplicables
    • Ver Perfil
Re:LA PLACA RIFA: EL HILO PARA HABLAR DEL JUEZ DREDD Y DEMAS JUECES DE MEGACITY
« Respuesta #10 en: 14 Marzo, 2011, 10:49:39 am »
Reconozco que da un poco de risa ajena, pero ya advertí que el ritmo de este hilo iba a ser ligeramente escandaloso.

2000AD  PROGS. 148-300
(ENERO 1980-ENERO 1983)


Edición de Kraken: Archivos Completos 3.2, 4.1, 4.2, 4.3, 05….

Edición original de Rebellion: Complete Case Files 03, 04, 05 y 06.

A efectos de reconocimiento, estos tres primeros años de la década de los ochenta constituyen la que se considera como gran época clásica de Judge Dredd. Tres sagas marcaron el eje sobre el que giró esta etapa: la llegada del Juez Muerte primero y del resto de Jueces Oscuros después, la Búsqueda del Juez Niño y la Guerra del Apocalipsis.

A través del mercado norteamericano, esta fue la etapa que más dio a conocer al personaje a nivel internacional, primero a través de su posterior aparición en tomos recopilatorios y más tarde con su publicación en los USA a tamaño comic book y en color. El responsable del color para esa adaptación al mercado yanqui fue el dibujante John Burns, al que aquí conocemos por su trabajo en el Capitán Trueno.

Por mi parte intentaré contaros de qué iban las sagas y poneros algo para que echéis un vistazo. Si tenéis algo en mente, ya sabéis: isocubo o pared. Todo perpetrador tiene derecho a elegir.

:birra:



« última modificación: 03 Mayo, 2015, 22:12:12 pm por Taneleer Tivan »
¿Está el ser humano preparado para reproducirse por huevos? ¿Y cómo afectaría esto al mundo del tebeo? Cómo veis, no todas las preguntas tienen una fácil respuesta. Sin embargo, nosotros vamos a intentar responderlas...

Desconectado dreamercast

  • Agente de IMA
  • *
  • Mensajes: 112
    • Ver Perfil
Re:LA PLACA RIFA: EL HILO PARA HABLAR DEL JUEZ DREDD Y DEMAS JUECES DE MEGACITY
« Respuesta #11 en: 14 Marzo, 2011, 15:19:54 pm »
Hola, perdonad a un profano de la materia que aqui se trata, pero un servidor que ya tienes muchos años a sus espaldas (mas de los que quisiera) leyó de joven un comic del Juez Dredd que le impacto muchísimo, donde aparecían los 4 jueces (incluido el Juez Muerte) y donde pude ver la imagen que unos posts mas arriba se puede encontrar: al Juez Dredd dándole un buen puñetazo a uno de los jueces...

¿Ese comic esta recopilado en algun tomo de la edición Kraken de los archivos del Juez Dredd? ¿o en algún otro tomo?

Gracias.

Desconectado Taneleer Tivan

  • Kree
  • ***
  • Mensajes: 1.201
  • Sexo: Masculino
  • Estos conceptos no me resultan aplicables
    • Ver Perfil
Re:LA PLACA RIFA: EL HILO PARA HABLAR DEL JUEZ DREDD Y DEMAS JUECES DE MEGACITY
« Respuesta #12 en: 15 Marzo, 2011, 11:08:57 am »
Por la viñeta que puso el gran Hellpop que comentas, te estás refiriendo a El Juez Muerte Vive (Judge Death Lives), una obra maestra de Brian Bolland que no me extraña que te llamase la atención hace años y que todavía hoy guardes buenos recuerdos de ella.

De Judge Death Lives, existen dos ediciones en español. La primera debe ser la que leíste en su día. La publicó Zinco en 1986 dentro del nº 1 con el que comenzó la publicación de Judge Dredd en España. Siguiendo la edición norteamericana, aquí se publicó a color y en tamaño comic book. Hoy es difícil de ver como no sea haciéndote con la colección completa. Su portada era ésta:



La segunda edición en que tienes esta historia es la publicada por Dolmen en 2004. Esta edición, además de ser absolutamente recomendable, es mucho más fácil de ver. Es recomendable no sólo porque respeta el tamaño original de publicación y el b/n original en el que Bolland se planteó la historia, sino porque además contiene Judge Death, la historia de la que partía todo lo que te leíste en su día, además de contener el resto de relatos dibujados por Bolland que aparecían en el recopilatorio Judge Dredd: Featuring Judge Death que ha publicado Titan en varias ocasiones. Su portada, para que la localices más fácilmente, es esta otra:



Kraken aún no ha publicado El Juez Muerte Vive. Como siguen el orden de publicación de los Complete Case británicos, debe salir en el quinto volumen británico que publiquen, teniendo siempre en cuenta que están dividiendo cada volumen británico en dos o tres volúmenes españoles. Ahora acaban de terminar el tercer volumen británico (octavo volumen español), lo que, a ojo de buen cubero, quiere decir que aún deben faltar unos dos o tres años para que la publiquen aquí.
No obstante, lo que sí acaban de publicar el mes pasado los de Kraken es la primera parte de la historia, es decir Judge Death, que aparece dentro de ese octavo volumen español (Archivos Completos 03.2). Eso sí, la han publicado en el formato “jíbaro” que utilizan y que cada vez va reduciéndose más de tamaño; de hecho, si siguen reduciendo la edición, al final voy a poder utilizarla de llavero.

Hazme caso y consigue la edición de Dolmen que te he puesto antes. La diferencia con los volúmenes de Kraken es como de la noche al día.

:birra:
« última modificación: 05 Abril, 2011, 10:45:04 am por Taneleer Tivan »
¿Está el ser humano preparado para reproducirse por huevos? ¿Y cómo afectaría esto al mundo del tebeo? Cómo veis, no todas las preguntas tienen una fácil respuesta. Sin embargo, nosotros vamos a intentar responderlas...

Desconectado dreamercast

  • Agente de IMA
  • *
  • Mensajes: 112
    • Ver Perfil
Re:LA PLACA RIFA: EL HILO PARA HABLAR DEL JUEZ DREDD Y DEMAS JUECES DE MEGACITY
« Respuesta #13 en: 15 Marzo, 2011, 14:10:17 pm »
Muchas gracias  :adoracion:

Mira que he tenido oportunidad de comprarme este tomo a precio de saldo...y no lo he hecho  :torta:

..me lanzo a por ella, gracias por la información tan extensa...  :palmas:

Desconectado Taneleer Tivan

  • Kree
  • ***
  • Mensajes: 1.201
  • Sexo: Masculino
  • Estos conceptos no me resultan aplicables
    • Ver Perfil
Re:LA PLACA RIFA: EL HILO PARA HABLAR DEL JUEZ DREDD Y DEMAS JUECES DE MEGACITY
« Respuesta #14 en: 18 Marzo, 2011, 11:04:11 am »
gracias por la información tan extensa...

Bueno, en realidad soy yo quien tiene que darte las gracias a ti por evitar que esto se convierta en un monólogo  :thumbup:

Lo cierto es que no has sido sólo tú el único en retener esta saga en su memoria a pesar de los años transcurridos. En realidad, para mucha gente la gran saga de los primeros años de Judge Dredd fue Judge Death Lives, la esperadísima secuela de la exitosa Judge Death que se había publicado el año anterior.
Haciendo un poco de historia, Brian Bolland se hallaba en aquel entonces a punto de dar el salto al mercado USA, así que dio en ella lo mejor de sí mismo como la que iba a ser su gran historia dentro de Judge Dredd, y al mismo tiempo, como referencia a los americanos de lo que era capaz de hacer. Lógicamente, no les especificó demasiado sobre el tiempo que había tardado en llevar a cabo semejante virguería, pero a la vista del resultado, Dick Giordano, Len Wein y demás mentes pensantes de DC no tuvieron demasiadas dudas a la hora de llevarse a semejante talento para el que iba a ser uno de sus grandes proyectos del año 1982, Camelot 3000.

Sin embargo, para llegar a Judge Death Lives aún faltaba un año y medio en el momento en que John Wagner decidió presentar un par de nuevos personajes con la intención de ampliar los parámetros de Dredd y del universo que se estaba creando: la Juez Anderson, telépata de la Psi Division, un cuerpo judicial que se presentaba por primera vez a los aficionados del 2000AD, y el Juez Muerte, un espectro de otra dimensión en la que el crimen era la vida misma.

Judge Death (Progs. 149-151) era una historia corta de 15 páginas íntegramente dibujada por Bolland y distribuida en tres episodios que se publicaron entre finales de Enero y principios de Febrero de 1980. Por su extensión en número de páginas, casi parecía un aperitivo de la que inicialmente se había planteado como la gran macrosaga del Juez Dredd de ese año y que estaba a punto de comenzar en apenas un mes, la Búsqueda del Juez Niño. Sin embargo, su trascendencia editorial acabaría superarando cualquier intención inicial al convertirse en una de esas historias favoritas de cualquier aficionado, seguramente porque su inconcluso desenlace era de esos que pedía a gritos una secuela. El resultado fue que Judge Death y Judge Death Lives han sido las historias más veces reeditadas en la historia de Judge Dredd, apareciendo en todo tipo de formatos, a b/n y a color.

En lo que se refiere a sus principales protagonistas, lo primero que creo que habría que decir es que el Juez Muerte fue expresamente creado con la intención de introducir una némesis adecuada para Dredd. Como recuerda el propio John Wagner, en la época en que compartía piso con Alan Grant, fue precisamente éste quien sugirió la idea de que debía existir una antítesis de Dredd, surgiendo durante aquellas conversaciones la posibilidad de acentuar aún más el lado oscuro de Dredd y trasladando Wagner esa idea al nuevo villano que estaba buscando. En este sentido, el Juez Muerte no es sino un reflejo oscuro del mismo Dredd, llevando su filosofía de lucha contra el crimen al paroxismo de que la misma vida es un crimen, de acuerdo con la lógica de que únicamente los vivos son capaces de cometer delitos.

Por centrar un poco más el tema, Wagner era consciente de la dificultad de crear un villano recurrente para Dredd, puesto que la misma esencia del personaje y una visión realista de la función que desarrollaba, exigían que Dredd pusiera fin de una manera permanente a las amenazas de mayor entidad con las que se enfrentaba.
La (en aquel entonces no tan conocida) premisa de que “no se puede matar a lo que ya está muerto”, encajaba bien en lo que Wagner estaba buscando: un villano al que no se pudiera matar, destinado a volver más pronto o más tarde para provocar un nuevo enfrentamiento. Con este esbozo en perspectiva, el villano que resultaba más adecuado para tal fin era la misma Muerte, o al menos una encarnación de la misma que pudiera inspirar similar sensación de horror a los lectores. Relacionando tales conceptos con el reverso de Dredd que Wagner buscaba como oscura contrapartida del héroe, la idea del Juez Muerte acabó tomando forma: un juez espectral, una versión de la muerte, que no se preocupase de arrestar a la gente como hacía Dredd, sino que la matase. Para él, todos los crímenes se cometían por los vivos, luego la misma vida era un crimen que debía ser castigado y la única sentencia que se podía aplicar era la muerte.

Quedaba no obstante la tarea de desarrollar gráficamente a aquella oscura contrapartida de Dredd. Y nadie mejor para hacerlo que el dibujante más aclamado por el fandom de la época, Brian Bolland, el dibujante estrella al que constantemente requerían los aficionados para que dibujase las historias de Judge Dredd.
Al igual que había sucedido con Ezquerra en la época en que se había creado a Dredd, cuenta Brian Bolland que Wagner le envió referencias de todo tipo de cosas para la creación gráfica del Juez Muerte, fotografías de peces diablo incluidas, por lo que ya os podéis imaginar de dónde le viene a Muerte su peculiar sonrisa.
Sin embargo, a pesar de las múltiples referencias enviadas por Wagner, Bolland no recuerda hacer demasiados bocetos del personaje para dar con el resultado final que ambos buscaban. Su diseño acabó siendo una variación del uniforme clásico de los Jueces, por aquello de contraponerlo todo lo posible a Dredd, tal y como había sugerido Wagner, pero obviamente acentuado por el tono cadavérico y espectral que debía destilar el personaje que se buscaba.
Bolland reconoce además una marcada influencia del trabajo que Kevin O´Neill estaba haciendo en aquella época en Nemesis the Warlock, otro de los personajes más exitosos del 2000AD. A modo de ejemplo sobre esta influencia, Bolland reconoce que la visera a modo de rastrillo que Muerte porta en su casco no es precisamente el tipo de cosas que surgiría de una manera espontánea de su cabeza, sino que hay mucho del O´Neill de aquellos años en el resultado final del Juez Muerte.

Aún faltaría sin embargo otro secundario más que acabaría resultando esencial no sólo para el éxito que conseguiría Judge Death, sino para el futuro a largo plazo de Mega-City. De acuerdo con la trama que Wagner tenía entre manos, Dredd necesitaba ayuda para comprender la amenaza a la que se enfrentaba, así que solicitaba esa ayuda a una unidad especial del Departamento de Justicia que aparecía por primera vez en el tebeo, la Psi División, un cuerpo formado por Jueces especialmente dotados con diferentes habilidades psíquicas. Con esa intención en mente, surgió Cassandra Anderson, la Juez nº 1 de la Psi Division.

En cuanto a su planteamiento inicial como personaje, ya he comentado por ahí que Anderson debió también buena parte de su inspiración a Alan Grant y a las charlas que éste mantenía con Wagner en la casa que ambos compartían en Essex durante aquellos años. Una novela que Alfred Bester escribió en los años 50, The Demolished Man, y que Grant se estaba leyendo por aquel entonces, fue el germen del que partiría la idea de Anderson. Sin embargo, a diferencia de los protagonistas de la novela, aquí no aparecería ningún telépata de actitud seria y semblante adusto, sino una tía maciza, joven y veinteañera, cuya actitud irreverente y desenfadada era lo que se buscaba para contrastar con la seriedad de Dredd y el horror que inspiraba el Juez Muerte. A modo de anécdota en este sentido, Brian Bolland diría años más tarde que una de las cosas que más echaba de menos en el 2000AD de aquella época era que nunca tenía que dibujar personajes femeninos, así que Anderson le vino como anillo al dedo al darle por fin la oportunidad de dibujar una chavala de buen ver dentro de Judge Dredd.

Por otra parte, el que Anderson acabase teniendo el rostro de Debbie Harry, la conocida cantante de Blondie, sería el resultado de otra circunstancia bastante peculiar. De acuerdo con las indicaciones que Wagner le había hecho sobre el personaje, los primeros rasgos que a Bolland se le vinieron a la cabeza al tener que plasmarla gráficamente acabaron siendo los mismos que unas pocas semanas antes le había tocado dibujar un montón de veces durante una promoción que había hecho en Forbidden Planet. A lo largo de aquel día, Bolland había tenido que dibujar para los asistentes a un montón de gente famosa de la época, del tipo de David Bowie, Sting, etc. Pues bien, como a estas alturas ya estaréis imaginando, entre las celebridades que más se le había solicitado durante aquel día se encontraba precisamente Debbie Harry. La consecuencia final de todo aquel proceso fue que Bolland, consciente o inconscientemente, acabó traspasando los conocidos rasgos de Harry a las facciones de la más famosa Juez psíquica de Mega-City, dando lugar así a otro momento curioso del pequeño mundo de los tebeos.

En cuanto a su argumento, Judge Death casi resulta ser más una historia de terror que una historia de aventuras o de género fantástico. Independientemente del carisma de los personajes intervinientes y del siempre excelente arte de Bolland que le acompaña, es posible que sea en esta mezcla de géneros donde se encuentre la raíz de su aceptación masiva entre los lectores. Por poner un ejemplo evidente en este sentido, los diálogos iniciales hacen varias referencias a los olores, algo que muy pocas veces se suele mencionar en los tebeos y que contribuye mucho a la hora de proporcionar su ambientación espectral a la historia.

Por contar un poco de qué iba el tema, todo arrancaba con el misterioso asesinato de un delincuente en un oscuro callejón de MC-1 a manos de una especie de cadáver andante vestido con un extraño uniforme de Juez. Cuando los Jueces encontraban el cuerpo, no hallaban ninguna explicación para el terror que expresaban sus facciones y la ausencia de heridas aparentes. Al mismo tiempo, la piel del agresor que encontraban bajo sus uñas se hallaba en un avanzado estado de descomposición, concluyendo los técnicos de la Tek Division (otra de las unidades especiales adscritas al Departamento de Justicia) que esa piel llevaba siglos muerta, lo que conducía a los Jueces a iniciar una investigación a gran escala, correspondiendo a Dredd la dirección de la misma.
El fantasmal asesino que se denominaba a sí mismo Juez Muerte, hacía una nueva aparición en una de las discotecas de moda en MC-1, donde comenzaba a masacrar a los incrédulos asistentes por el expeditivo método de atravesarles el cuerpo con sus intangibles garras y estrujarles luego el corazón al solidificarlas en su interior, siendo interrumpido por la llegada de Dredd y el resto de Jueces que lo acompañaban. A pesar de que las balas normales no parecían hacer ningún efecto a aquella aparición, Dredd conseguía abatirlo usando munición incendiaria, si bien el espíritu del autodenominado Juez Muerte abandonaba entonces su incinerado cadáver y prometía regresar para concluir la tarea que le habían obligado a interrumpir.

Tras llevar el consumido cadáver a la Tek Division para su estudio forense, Dredd solicitaba ayuda a la Psi Division para averiguar lo que estaba sucediendo, enviando la unidad psíquica a su mejor operativo, la Juez Anderson, quien lograba contactar telepáticamente con Muerte, que se identificaba ante ella como un ser de otra dimensión que había venido a juzgar a todos los habitantes de MC-1. Aprovechando aquel contacto inicial con Anderson, el espíritu de Muerte acudía horas después a su apartamento y poseía a la Juez Psíquica, obligándola a acudir al depósito para recuperar su cadáver y volver a obtener con su ayuda una forma corpórea.
A pesar de estar poseída, Anderson conseguía alertar a la Psi Division de lo que le estaba sucediendo, siendo interceptada por Dredd cuando Muerte se hallaba a punto de volver a reencarnarse. Consciente del peligro de dejar suelta a semejante entidad y aprovechando que Muerte se encontraba aún en su interior, Anderson indicaba a Dredd que usase Boing® sobre ella (un plástico milagroso en spray que había aparecido previamente en el Prog. 136) a fin de poder retenerlo.
Gracias al sacrificio de Anderson, Judge Death concluía con Muerte atrapado en el interior de la Juez Psíquica y con ésta inconsciente, como si de la Bella Durmiente se tratase, dentro de un ataúd de Boing® que a modo de homenaje se emplazaba en el Salón de los Héroes del Gran Palacio de Justicia.

Como es lógico, ante semejante final, los lectores del 2000AD clamaron por una continuación para saber lo que sucedía después.
De cara a esa secuela que exigía el fandom, el mayor problema que se presentaba era la consabida lentitud de Brian Bolland. Para que os hagáis una idea, Judge Death estaba inicialmente prevista para ser dibujada en tres semanas, pero sus 15 páginas de extensión a Bolland le habían llevado casi tres meses llevarla a cabo. Eso sí, las oficinas del 2000AD se paralizaron cuando la historia por fin llegó y el staff editorial vio el resultado final. Desde luego, a la vista del resultado, Bolland se había ganado a pulso las 55 libras por página que cobraba en aquella época.
A modo de anécdota sobre la tensión que había llegado a crearse con tanta tardanza, el cabronazo de Bolland se permitió incluso hacer un pequeño chiste dentro del propio tebeo: Si os fijáis en la splash con la que comienza el tercer episodio de la saga (Anderson llevando el esqueleto de Muerte a través del depósito de cadáveres), uno de los cadáveres del depósito resulta ser el de Steve McManus (editor del 2000AD en aquel entonces) tal y como indica el cartón que lleva colgado del dedo del pie, indicándose en el mismo que la causa de la muerte ha sido un cortocircuito cerebral terminal. A mayor coña marinera, el cadáver que se encuentra a su lado es el de Barry Coker (el agente de Bolland en aquella época), si bien en este caso el cartón que cuelga del dedo de su pie sólo permite saber su nombre, ya que la causa de la muerte no resulta legible. En cualquier caso, lo que está claro es que el pobre Coker también debió sufrir lo suyo con la situación creada por Bolland.

El caso es que 2000AD podía tirar unos 60.000 ejemplares semanales en aquella época. Ante la avalancha de cartas que llegaron pidiendo una continuación, todo el mundo tuvo claro que el único que podía llevarla a cabo era el propio Brian Bolland. Otra cosa, hubiera defraudado al público.
Conocida la meticulosidad con que trabajaba Bolland, hubo que armarse de paciencia. La secuela tardaría un año y medio en ver la luz, pero cuando por fin lo hizo, la única reflexión posible fue que la espera había merecido la pena: Judge Death Lives, para mi gusto una obra maestra de 32 págs. que consagraría definitivamente no sólo al Juez Dredd como un personaje de éxito, sino también a Brian Bolland como rutilante estrella internacional.

Dada la retórica cargante que habitualmente suelo utilizar, siempre me acabo extendiendo demasiado. Soy consciente del tema, así que tranquilos que mañana intento terminar con la saga de los Jueces Oscuros.


« última modificación: 05 Abril, 2011, 10:47:00 am por Taneleer Tivan »
¿Está el ser humano preparado para reproducirse por huevos? ¿Y cómo afectaría esto al mundo del tebeo? Cómo veis, no todas las preguntas tienen una fácil respuesta. Sin embargo, nosotros vamos a intentar responderlas...

 

Carbonate design by Bloc
variant: carbon
SMF 2.0.7 | SMF © 2011, Simple Machines