Seda es la perfección. Océano mar es sublime también. Luego para mi Tierras de cristal o Esta historia. Si quieres probar con algo tremendamente experimental que estira los límites de lo que se puede hacer con un formato escrito: city.
De Carver lei hace mucho, también de relatos, “De que hablamos cuando hablamos de amor”, que lo recuerdo bien aunque no recuerdo muy bien los relatos… 
Genial, me lo apunto todo.

La verdad es que tengo ganas de seguir adentrándome en Baricco, y esta lista me sirve.
Sobre Carver, "De qué hablamos cuando hablamos de amor" era el segundo libro del compendio, ya estoy en el final de "Catedral".
Normal que no recuerdes los relatos porque son... como una gota de agua en el océano del costumbrismo.

Una pareja va a visitar a otra que tiene un pavo real de mascota y un hijo feo.
A otra se le estropea la nevera y el marido se queda en paro.
Otra hablan sobre el divorcio y el amor verdadero.
(Curiosamente, siempre son historias sobre parejas).
Y así.

Nunca pasa nada excepcional ni memorable, y el punto final del relato, más que un puñetazo sobre la mesa, es un "y así fue todo".
Agradables y muy curiosos, pero no me preguntes por el sentido de ninguno, porque más allá de ser un slice del american way of life y sus desilusiones, ninguno tiene nada que te remueva por dentro y se te quede en la memoria.