Es que hay que diferenciar claramente una narrativa visual novedosa e impactante que la serie tiene y que es una delicia, con un guión entretenido y un dibujo aceptable.
En el primero de los casos la serie rompe moldes, pero el argumento a mi me dice poco o nada al estirar una idea hasta el infinito. Y el entretenimiento que provoca me parece cuanto menos discreto. No me motiva y salvo las novedades narrativas ya dichas no hay nada emocionante. Para que el cómic funcionase a la perfección necesitaría de las dos cosas, pero lamentablemente no las tiene ya que Guillen parece más preocupado en gastar tiempo buscando novedades que al final y al cabo son intrascendentes, que en hacer un buen guion