Nunca había leído Sandman. Había oído hablar de ella en muchas ocasiones e incluso llegué a comprar, en mis años mozos, los tres primeros números del coleccionable de Salvat, aunque, por alguna razón, nunca llegué a abrir el primer volumen de Sandman (los otros dos eran los de V de Vendetta). Ahora que he decidido hacerme con la Biblioteca Sandman de Panini, he comprado el primer tomo y, gracias a este club de lectura, por fin me he animado a comenzarla.
Este primer número, titulado «El sueño de los justos», arranca cuando Roderick Burgess intenta capturar a Muerte mediante un ritual ocultista. Sin embargo, algo sale mal y termina apresando a su hermano menor, Sueño. El planteamiento bebe directamente de la tradición de los grimorios medievales y renacentistas, esos libros de magia y saberes esotéricos, repletos de ilustraciones, con títulos en latín, cuya estética encaja a la perfección con la sociedad ocultista que presenta Gaiman.
Lo que más me ha gustado de esta primera grapa es su atmósfera de terror, presente desde las primeras páginas. El dibujo de Sam Kieth, con su trazo expresivo (y hasta grotesco), me parece especialmente acertado para acompañar la historia que quiere contar Gaiman. Hay algo muy inquietante en la manera en que se representa este universo y creo que el apartado gráfico me ha hecho meterme mucho más en la historia, por lo que he disfrutado más aún, si cabe, esta grapa.
También me ha parecido un gran acierto que la narración no se limite a contar la captura de Sueño, sino que se detenga en sus consecuencias. Su ausencia provoca una alteración en el mundo terrenal: la llamada enfermedad del sueño, que condena a algunas personas a permanecer atrapadas en un estado de sueño o de insomnio perpetuo. Los distintos casos que conocemos ofrecen pequeños relatos de destinos trágicos, muy coherentes con la atmósfera gótica del conjunto. Me gusta que Gaiman dedique espacio a estas historias secundarias, porque nos hace ver que la captura de Sueño ha supuesto una alteración que afecta a todo su universo.
Todavía no hay un desarrollo profundo de los personajes, algo comprensible en una primera grapa que sirve para sentar las bases de la historia. Sin embargo, este número funciona como una presentación perfecta de Sueño y de su poder, sobre todo, en ese escape final (puf, pelos de punta cuando sopla la arena desde su mano). Estoy deseando continuar.
Posiblemente, al ser una primera lectura, no haya visto los detalles que comentaréis vosotros, pero por eso me emociona tanto leeros.