Más allá de la elección personal de cada uno, es lo que esto significa, que va a tener consecuencias enormes a nivel mundial:
-El primero, el cierre de toda tienda de videojuegos. Game lleva décadas malviviendo con Funkos, peluches y juegos de mesa, pero si le quitas su producto principal, que es la venta de videojuegos (las consolas dejan poquísimo margen), no van a tardar en desaparecer. Y eso Gamestop, Game, etc, todas. Esto significa, millones de despidos en el mundo.
-El segundo, el cierre de las distribuidoras del formato físico, tipo Meridiem, Plaion, etc. Sin juegos que distribuir, todas acabarán cerrando. Esto significa, decenas de miles de despidos en el mundo.
-El tercero, logística, repartidores, fabricación, arte externo, etc, etc. De nuevo: "miles de despidos en el mundo".
-El cuarto, que cadenas multiplataforma como Carrefour, Mediamarkt y demás prescindan de sus secciones de videojuegos, y seguramente consolas. De nuevo, más despidos, en los dependientes especializados. Algunas, como Fnac, no sé si sobrevivirían. Puede que sí. Imagino que en el futuro solo se venderán consolas en la tienda oficial de Sony y Amazon.
-El quinto, erradica la segunda mano, la compraventa, la economía sumergida, el trueque y la posesión de bienes materiales. También afectará a muchos profesionalmente que se dedican a eso, y a plataformas de segunda mano, pero sobre todo, a usuarios, que perderán poder adquisitivo al no poder reinvertir ese dinero (tienes una licencia y punto). Es uno de los caballos de batalla de las compañías que llevan años queriendo cargarse la segunda mano, porque les quita ventas.
-El sexto, porque supone un monopolio de Sony en su sector. Ya no puedes comprar juegos en Game, Mediamarkt, Fnac o Carrefour, y que haya una competencia sana entre ellos, con descuentos sobre el PVP recomendado, saldos, ofertas puntuales y promociones. Ahora se queda Sony como distribuidora única a través de su Store, y marcan el precio que ellos creen conveniente. Normalmente, los monopolios nunca arrojan nada bueno, al menos para el consumidor.