Para mí es el adiós definitivo del mundo del videojuego. Ps5 y Switch 2 serán mis últimas consolas.
Pagar por aire, una licencia digital que no poseo, que me pueden revocar en cualquier momento, que ponen al precio que les da la gana, tan cara como el físico, que contribuye a un monopolio, y que contribuye a un mercado plagado de políticas anticonsumidor, gracias, pero no, gracias.