Siento que estoy viviendo el Día de la Marmota cada vez que os ponéis las manos a a la cabeza con el "todes". 
Siempre ha sido una decisión muy desafortunada. Es utilizar una palabra que nadie utiliza en la via real, salvo una minoria pero que muy minoritaria y por cuestiones ideológicas.
Panini no es quien para decidir como hay que decir las cosas. Eso lo deciden o bien la Real Academia de la Lengua, o el uso generalizado de esas palabras. Y eso no esta sucediendo.
Como filólogo añado que el enfoque de la RAE jamás es prescriptivo, sino descriptivo. También que no es una cuestión léxica (de uso generalizado de palabras), sino gramatical. Cuando algún académico trata de prescibir, va en contra del mismo lema fundacional de la RAE ("limpia, fija y da esplendor". Ese limpia iba por crear una ortografía, por cierto).
Cualquier académico, incluido Lázaro Carreter, solo se limitaría a observar cómo evoluciona el proceso. Si deja de usarse en unos años, será significativo de un momento concreto. Si sigue usándose, lo tendrá más fácil para permearse en la vida de los hablantes del español, guste a algunos hablantes más o menos.
Hace unos meses creo que expuse que hay una teoría lingüística (que es la que sigue la que se sigue en
La llegada de Villaneuve) llamada hipótesis de Sapir-Whorf que propone que la forma en la que tenemos de hablar/comunicarnos cambia nuestra forma de percibir el mundo. Esto quiere decir que propone que modificar la gramática, por ejemplo, puede llevar a una mentalidad más igualitaria.
Se puede estar más o menos de acuerdo, pero sus bases lingüísticas están ahí. Guste más o menos.