Sólo un inciso. El llamado lenguaje inclusivo no es una moda. Nunca lo ha sido. Ha sido una patochada que unos pocos han querido forzar por no se sabe qué intereses ideológicos, pero en el mundo real nunca, nadie, jamás ha hablado así si no ha sido de forma posada, impostada o irónica. Y eso, cuando a los partidos que promovían eso aun les votaban cuatro gatos, ya ni eso. Ni como chiste ya hace gracia.
Pero Panini, la multinacional de los yayos que aparentan ser jóvenes, sigue apostando por ese lenguaje de plástico barato. Pues muy bien.