Toda la premisa y su ejecución es mala e irrelevante. La animación es estupenda, es simpática y veraniega y tiene ingredientes Toy Story (que, por otro lado, los hemos visto mil veces y no construye nada nuevo al respecto), pero la película es totalmente hueca. Ni siquiera los chistes terminan de funcionar, sin ser especialmente ocurrente y, además, repitiéndose a lo largo de la película...
Toy Story terminó en esa escena en el incinerador y con su epílogo en el jardín con Andy y Bonnie.