El Namor de Byrne me decepcionó un poco en cuanto al enfoque que le dio el autor.
En lugar de encontrarme excitantes aventuras submarinas y todo eso, Byrne me vino a explicar una historia de ejecutivos empresariales que a mí por lo menos no me convenció del todo.
Lo de su dibujo, pues como casi siempre, que empezaba bien para ir dejándose de forma descarada.
De todos modos, creo que es un cómic que está bien para los que gustamos de la Marvel ochentera, si bien ya salió en los 90s. No tengo mal recuerdo, ni me arrepentí de haber comprado y leído el primer MLE, ni nada así.
No continué con la etapa, ya que en el segundo tomo mezclaron los últimos números dibujados por Byrne con los de Jay Lee, que no me interesaban. Entiendo que ahora si compro el MLE TPB 3 ya tendré todo lo de Byrne dibujante.
Del Byrne de esa época, por cierto, me gustó mucho más su Hulka.
