De todos modos, a mí esto de comparar autores de distintas épocas, con contextos editoriales y gustos de público totalmente diferentes, me parece como comparar deportistas (¿quién ha sido mejor, Michael Jordan o Lebron James?). No sirve para mucho, la verdad.
Por seguir con el símil del baloncesto, para mí Byrne sería como Wilt Chamberlain: si lo extrajéramos con una máquina del tiempo seguramente no estaría entre los mejores, pero se trata de un tío que 50 años después sigue manteniendo más de 70 récords de la NBA, y que en su tiempo fue el jugador más dominante con una facilidad casi insultante (vamos, tuvieron que cambiar las reglas del juego para que no avasallara tanto).
Pues Byrne era algo casi similar: si Miller se iba a DC para hacer proyectos especiales allí, pues bueno, decían "a ver qué hacemos ahora con Daredevil..."; pero si Byrne se iba a DC Comics, se producía un terremoto en el sector entero, con la cúpula de Marvel casi temblando de preocupación...