El otro día vi
Tár. Fue una experiencia curiosa. Me gustó, pero me provocó muchas sensaciones raras. A nivel técnico y fotográfico me parece muy buena. También excelente en el tema del audio, por supuesto.
Creo que la sensación mayoritaria que me dejó al acabar era de incomodidad, en el buen sentido. Es un drama bastante humano que me hizo conectar con sus personajes y con la escena que orbitan (orquesta filarmónica de Berlín).
Las decisiones de la protagonista terminan por morderle y afectar enormemente a su vida privada y profesional. No sé si es justo o injusto, pero desde luego muestra muy bien la crudeza de una situación de ese calibre. Me ha gustado bastante, y sigo dándole vueltas, cosa que no muchas películas consiguen.
Luego vi
La maravillosa historia de Henry Sugar y tres más. Qué cosa tan curiosa. La segunda adaptación del Wes Anderson de Roald Dahl tras la maravillosa Fantastic Mr. Fox.
Son adaptaciones de varias historias cortas del autor.
La película entera es una especie de audiolibro en el que también se actúa. Los personajes van narrado todo lo que hacen, como un comic viejo

Las peculiaridades cinematográficas de Wes Anderson hacen que sea muy entretenida y chulísima visualmente. EL diseño de producción me ha parecido excelente, con unos escenarios móviles muy resultones. Parece un poco una obra de teatro en ese aspecto.
Mis historias favoritas son la primera y la segunda.
Creo que no ha habido todavía película del director que haya visto y no me haya gustado. Muy bien.
Luego para compensar estas dos pelis vi Ali-G por quincuagésima vez
