Michael (2026)
Biopic funcional y de manual. Muy arquetípico, muy de plantilla, pero que en mi caso funciona porque me interesa la figura de Michael Jackson. Tengo claro que, si esta misma película estuviera dedicada a otra celebridad con la que no tengo conexión, me parecería bastante más ramplona.
La interpretación de Jaafar Jackson tiene dos caras muy claras. Cuando interpreta “a la persona”, se mueve en un terreno algo culebronesco, menos creíble y más impostado. Pero cuando se transforma en el artista, ahí sí que lo borda: los gestos, la presencia escénica, la energía…
Quien se lleva la función es Colman Domingo como el padre. Su retrato es duro, casi despiadado, y aporta una tensión muy necesaria. Es lo más potente en el apartado interpretativo.
En la dirección, Antoine Fuqua cumple sin más. Es un director eficaz, pero aquí vuelve a demostrar que no suele salirse del esquema ni imprimir una personalidad especialmente marcada a sus películas.
Lo mejor, sin duda, es el recorrido musical: ir escuchando los grandes éxitos de Michael Jackson y ver, aunque sea de forma algo superficial, cómo se gestaron algunas de sus canciones.
Pues eso, un biopic que se deja ver, pero que difícilmente trasciende.