Deathstalker (2025)
Horrible. Película de serie Z hecha “mal” a propósito, que exige al espectador entrar en su juego desde el primer minuto… o bajarse del barco sin remedio.
Todo es deliberadamente exagerado, cutre y desbordado: actuaciones sobreactuadas, efectos pobres, diálogos ridículos… y una estética que abraza sin complejos lo trash. La cuestión es si conectas con esa propuesta o no.
En mi caso no ha funcionado, pero sí veo perfectamente el contexto en el que puede disfrutarse: rodeado de amigos, en una sesión gamberra o en un festival donde este tipo de cine se celebra casi como una experiencia colectiva. Ahí es donde probablemente gane muchos puntos.
Además, es un remake de una película de los 80 que no he visto, así que todo el componente de homenaje, guiños o referencias se me escapa por completo. Es posible que quienes tengan cariño por la original la disfruten más.