Essex, tú y yo amigos para siempre.
Carpenter tiene unos peliculones que ya quisieran muchos, incluso hacia el final de su carrera dio una pedazo de obra como En la boca del miedo. Ya quisieran muchos en los 90 haber parido semejante peli de terror.
La noche de Halloween es una película importantísima dentro del género en particular, pero a su vez creó un nuevo tipo de cine que, si bien se extinguió a finales de los 90, a día de hoy sigue dando coletazos de vez en cuando. La escena de la lápida en la cama me sigue poniendo los pelos de punta.
Están vivos sigue siendo una crítica feroz e interesantísima del mundo que nos rodea, incluso a día de hoy creo que tiene más sentido aún.
Golpe en la pequeña China es una macarrada que sigue manteniendo el tipo, sigue siendo entretenidísima, muy graciosa y tiene un carisma (aquí también influye mucho el bueno de Kurt) tremendo. Lo mismo se puede decir de Rescate en Nueva York.
Christine tiene una premisa de lo más absurda y, seguramente, en otras manos hubiese sido una comedia involuntaria pero Carpenter le aporta su estilo y la convierte en una notable película de terror.
Y La Cosa... joder, ¡es una obra maestra!
Y podría hablar de más pelis suyas, pero sólo diré que lo único que ha hecho mal este hombre es Fantasmas de Marte. Porque incluso Memorias de un hombre invisible, que es puro cine comercial con Chevy Chase para ganar dinero fácil (spoiler: fue un fracaso) tiene algunos destellos del genio que es este viejo cascarrabias.