Es que Kendall es el personaje más contradictorio, roto, inseguro y cambiante de los hermanos. Nada de lo que hace tiene sentido para los demás, pero él solo quiere encajar, que lo quieran, ser suficiente, llegar a ser lo que se esperaba de él, cumplir con las expectativas de su padre... es un personaje que se aborrece, que quiere quererse y tratarse mejor, que actúa a veces más por apariencia o lo que cree que esperan los demás, sobre qué es guay, qué es apropiado, más que por lo que él siente. Es muy propenso a provocar incomodidades, en él y en la gente, en hacer cosas de vergüenza ajena y meter la pata hasta el fondo. Ha visto Wall Street y cree que tiene que ser Gordon Gekko, o Steve Jobs, o cualquier mierda estadounidense de capitalismo salvaje exitoso.
Siobhan es más fría, calculadora, japuta y ambiciosa.
Roman es un rebelde cínico por naturaleza que disfruta jodiendo y probando límites.
Y Connor vive en su mundo.

Realmente, con todo lo patético que es, Kendall es el personaje más humano y con el que es más fácil empatizar, porque es un perdedor y un inadaptado que no tiene mal fondo, pero que siempre la caga.