Pues como comentamos de los Pocket de Ases, esos cómics en realidad no eran traducidos directamente del original americano, sino que eran la "versión española" de una edición similar en tomitos que había en Alemania. Es decir, si las traducciones de Bruguera ya eran malas y minimalistas (para que el texto de rotulación mecánica encajara en el bocadillo), aquí en realidad ni siquiera la estaban haciendo del original, sino de otra versión extranjera que seguro también era poco fiel.
Por cierto, que el año pasado vi centenares de estos tomitos alemanes a la venta en librerías de segunda mano de Zürich.