Jurassic World: El renacer (2025)
Sin volverme loco, la he disfrutado. Y no es poca cosa, teniendo en cuenta el desgaste evidente de la franquicia en sus últimas entregas. Acierta siendo una aventura autocontenida que, aunque pertenece a un universo muy explotado ya, decide ir bastante a su aire.
No se siente encorsetada por la cronología, el lore o la nostalgia constante. Hay guiños y homenajes, claro, pero los justos y esperables sin depender de ellos para sostenerse. De hecho, en muchos momentos no parece una película de Parque Jurásico como tal, (aún no sé si eso es bueno o malo) sino más bien un producto de ciencia ficción con dinosaurios como elemento central.
No pasa de ser una película entretenida y poco más. Cumple su función, se deja ver con agrado, pero es terriblemente predecible: cada giro, cada peligro y cada resolución se ven venir con bastante antelación.
Con Gareth Edwards al mando, tenía expectativas algo más altas. Es un director al que le tengo en muy alta estima porque me gusta mucho su estilo visual y su puesta en escena, pero el resultado se siente sorprendentemente impersonal.
En resumen: película correcta, no cansa y entretiene, pero tampoco aporta nada especialmente memorable. Un capítulo funcional, autónomo y bastante más digno que sus predecesoras… aunque lejos de dejar huella.