Leído
Posturismo
Llevaba un tiempo pendiente de este cómic y tuve la suerte de encontrarlo en la feria del cómic de Madrid.
Me llamaba mucho la época en la que se desarrolla el relato, unos años después del origen de las vanguardias españolas de principios de siglo XX, y siendo el mismísimo café gijón uno de los escenarios principales donde la historia pasa más tiempo.
Tiene un tomo ligero, en el que saca más de una risa, siendo capaz de tornarse a tonos más serios cuando es necesario o transmitir mensajes o conceptos más complejos. Todo ello sin abrumar ni haciéndose pesado de leer.
A pesar de tener una cantidad desorbitada de personajes reales (+100 si no recuerdo mal), la historia sigue a 3 personajes originales: Mauricio, Jimeno y Serafín; un escritor, un pintor y un cineasta, respectivamente.
No encuentran éxito en sus respectivos campos y deciden que para poder alcanzarlo necesitan rodearse de los demás autores y "entrar en el club", por lo que tras ver una representación de Buñuel, deciden que el camino más fácil para alcanzar su objetivo es ser raros en vez que ser buenos en lo que hacen y montan su propia vanguardia, el Urismo.
Esto provoca situaciones graciosas y tiernas como
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Tras una serie de eventos y pasar de juerga la noche con varios ilustrados
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En esencia esta obra de Ángel Pazos y Alejandro Pérez y bellamente ilustrada por Tomeu Pinya trata temas como el hastío por querer crear pero no tener tiempo para ello, la incapacidad de ver los caminos erróneos tomados o la traición y conflictos surgidos a partir de la división política de entonces.
Sin embargo, creo que el mensaje que más quiere comunicar este cómic es el de que el tiempo pondrá a todo el mundo en su lugar.
Este cómic me ha parecido excelente, superado mis expectativas con creces y me alegra mucho haberlo leído y se lo recomiendo a todo el mundo.
Y si con todo esto no os he convencido, el gran Berlanga tiene una aparación diciendo "Gran tetamen". Esa era mi última bala
