Bueno, retomo las lecturas con un clásico absoluto que ya tocaba tratar de hacía tiempo: el Silver Surfer #1 (incluido por supuesto en la BM Estela Plateada nº1). Se trata de una colección que nació fruto de la expansión de títulos que llevó a cabo Marvel en 1968 tras cambiar de distribuidora, y que Stan Lee asumió como un proyecto especial: doble de páginas de un cómic-book normal, y dibujos a cargo del enorme John Buscema, uno de sus tres artistas favoritos. Mucho se ha escrito sobre por qué no quiso dar este encargo a Kirby, pero lo cierto es que la ausencia de éste en esta colección permite a Stan Lee demostrar sin dudas que también puede ser un excelente guionista por méritos propios, sin apoyarse en argumentos ajenos (aunque, en mi opinión, destaca mucho más en los diálogos que en lo original de sus premisas). Al parecer, la visión de Estela Plateada que Stan quería transmitir era casi antagónica a la de Kirby, por lo que decidió que fuera otro artista de gran belleza plástica pero que se implica mucho menos en los argumentos, Buscema, el que asumiera el título.
Una premisa de esta colección es que principalmente estará centrada en los soliloquios del protagonista acerca de la condición humana, tanto de sus miserias como de su capacidad para alcanzar la grandeza. Aunque la principal corriente filosófica con la que se conecta aquí es el Humanismo, parece clara también la influencia del Cristianismo, con un Estela Plateada que casi casi parece Jesucristo (incluso llega a sacrificarse ante un poder superior para salvar a toda su especie). Todavía lo veremos con más claridad en el #3, cuando un Norrin Radd que es la personificación de la bondad deberá enfrentarse a Mefisto (una abreviatura de uno de los nombres del Diablo, Mefistófeles), el cuál intentará tentarle del mismo modo que Satanás intentó hacerlo con Jesús en el Desierto de Judea, según se narra en los Evangelios. Resulta curiosísimo que Stan Lee, que era judío no practicante, se inspire en estos episodios de la Biblia cristiana; sin embargo, recordemos que Stan estaba casado con una mujer anglicana, y que su propio padre renegó de él por "haberse alejado de la fé judía". Aunque el neoyorkino nunca entró directamente en estos temas religiosos, por la lectura de su obra me atrevo a pensar que su filosofía de vida era más cristiana que judía, posiblemente mucho más después de casarse.
EL ORIGEN DE ESTELA PLATEADA
- Estela vagabundea por los cielos de nuestro planeta constatando que, vaya donde vaya, es recibido con miedo y total desconfianza hacia un alienígena. Podemos ver que tanto americanos como soviéticos y chinos disparan inmediatamente cuando se invade su espacio aéreo, sin intentar averiguar primero las intenciones de Estela (de todos modos, no sé qué esperaba si sabemos que trascendió a la opinión pública que Estela servía a una amenaza tan descomunal como Galactus). A destacar que Norrin Radd rescata nuevamente de una cápsula espacial al Coronel John Jameson, igual que lo hizo Spider-Man en el Amazing #1 (la verdad es que la cantidad de "escenas refrito" que utiliza Stan Lee, si te lees su obra completa de seguido, es enorme).
- Un detalle interesante, que podemos apreciar de los pensamientos de Estela, es que éste opina que el planeta Tierra es especialmente plácido en comparación con la inmensa mayoría de mundos del Universo, lo cuál tiene bastante valor porque es de presuponer que el alienígena ha visitado millares de ellos. Justo esto coincide con las investigaciones astronómicas actuales, que demuestran que es dificilísimo (casi imposible) encontrar otro mundo que disfrute de una condición tan "benigna" como la nuestra.
- A partir de aquí comienza una serie de escenas flashbacks, que se van interrumpiendo unas pocas veces para mostrarnos acción del presente, donde Norrin Radd recuerda las circunstancias que llevaron a su transformación en Estela Plateada. De este modo sabemos que es nativo de un mundo llamado Zenn-La que gozaba de un avanzadísimo desarrollo tecnológico y social, pero que había abandonado (por motivos no explicados) su antigua ambición de exploración y expansión por los confines de su galaxia. Norrin es un individuo inconformista que ve con desagrado esa falta de ambición de su pueblo, sin encontrar por ello satisfacción de sus ambiciones vitales. A destacar que este mismo planteamiento ya nos fue contado por Stan Lee cuando nos relató los orígenes de Zarrko (Journey into Mystery #86) y de Rama-Tut (Fantastic Four #19), que eran también individuos insatisfechos con su vida en sociedades que, a primera vista, eran paraísos tecnológicos y de paz social. Nuevo refrito, aunque esta vez más desarrollado y mejor contado.
- Primera aparición de Shalla-Bal, interés amoroso de Norrin Radd en el planeta Zenn-La. Se trata de una humanoide femenina morena de bellos rasgos que conoce a Norrin desde la infancia y parece ser la única que empatiza mínimamente con él. Una curiosidad es que, mientras que las mujeres zennlavianas tienen un cabello normal, los hombres lucen su cabeza totalmente calva, o bien se la afeitan. El papel de Shalla-Bal será durante mucho tiempo de actuar como rehén en manos de los enemigos de Estela, hasta que ya bien avanzados los Años 80 la podremos ver en otras funciones.
- En una de estas "interrupciones" del relato de origen de Estela, el alienígena, tras pelear con un grupo de yetis en el Himalaya, recuerda un par de encontronazos contra otros terrestres hostiles, tanto Hulk (Tales to Astonish #93) como el Doctor Muerte (Fantastic Four #57-60). Lo curioso es que lo recuerda desordenado cronológicamente, ya que su aparición en la cole de Los 4 Fantásticos es anterior a la otra.
- Prosigue el relato del origen de Estela Plateada donde vemos que la llegada de una gigantesca nave esférica al sistema solar de Zenn-La hizo soltar todas las alarmas: de forma un tanto apresurada, que no se explica, los zennlaianos interpretan que están sufriendo una invasión y, también de forma un tanto temeraria, deciden lanzarle de primeras su activo ofensivo más poderoso: el Arma Suprema. No se explica qué hace este arma de destrucción masiva pero, dado que puede devastar incluso ese sector del Universo, podemos intuir que debe someter a los cuerpos celestes cercanos a una fuerza gravitatoria descomunal (los zennlaianos protegen parcialmente su mundo con un campo de fuerza, pero aún así sufren daños temibles que destrozan sus infraestructuras). Sin embargo, la misteriosa nave simplemente esquiva el peligro refugiándose en otra dimensión, y después sigue emergiendo de nuevo como si nada.
- A partir de aquí viene el desenlace que tantas veces hemos leído: Norrin Radd decide viajar en solitario en una pequeña nave para contactar con los tripulantes de la descomunal esfera invasora, solo para encontrarse frente a frente con Galactus y hacer un trato con él: le servirá como heraldo en busca de otros mundos que consumir a cambio de que perdone a Zenn-La. Este desenlace también nos deja muchas dudas que, aunque otros autores han tratado de profundizar en ellas, para mí siguen estando parcialmente en el misterio: ¿si tan insignificantes son los zennlaianos para Galactus, por qué hacer un trato con uno de ellos? ¿Por qué necesita un heraldo "humano" para esta labor de rastreo, si podría crear artefactos artificiales que cumpliesen la misma función? (de hecho, así lo hará con otros heraldos futuros). ¿Por qué Estela parecía haber perdido su "humanidad" (en el sentido de actuar como un ser frío e insensible) cuando llega a la Tierra, si algo así no se nos muestra en ningún momento en esta historia? ¿Cuánto tiempo estuvo Estela sirviendo a Galactus antes de llegar a la Tierra y "recuperar" su conciencia de nuevo? (el mismo Norrin Radd dice que "el tiempo perdió su significado"). Algunas de estas cuestiones, pero no todas ni mucho menos, se trataron en el especial "Silver Surfer Vol. 2 #1" (1982), realizado por el mismo Stan Lee y John Byrne.
- En las últimas dos páginas tendremos resumido el desenlace de la Trilogía de Galactus (Fantastic Four #48-50) para ubicar al nuevo lector al status quo actual del personaje: por haberle traicionado, Galactus le castigó a no poder escapar de la atmósfera del Planeta Tierra, confinándolo en nuestro mundo.
Como comentado, aunque la historia contiene algunos elementos que son refrito de otros anteriores, además de dejar varios cabos sueltos sin explicación, la sensación de maravilla y los estupendos diálogos consiguen que el lector se olvide de todas estas aparentes discordancias y se refugie en los maravillosos dibujos de Buscema/Sinnott, con algunas splash-pages sencillamente espectaculares. Obra maestra sin dudarlo, y ya van unas cuantas de Marvel en este año 1968.