Ante todo, lo primero es pediros disculpas por salirme un poco del tema, pero no tengo más remedio que empezar agradeciéndole a System los comentarios que le dedicó hace unos días tanto a mi persona como a mi supuesta habilidad reseñadora. Seguramente no sean del todo ciertos, pero no por ello resultan menos agradables de leer. Y bueno, una vez dicho esto, vamos con los cuatro números de los Vengadores que nos toca comentar en esta tanda, cuatro números de los cuales al menos tres de ellos yo sí creo que están bastante bien, aunque desgraciadamente el
AV # 351 suponga un bajonazo artístico importante, echándose muchísimo de menos el trabajo de Steve Epting y Tom Palmer.
A ver, sin perjuicio de que ésta sea con toda seguridad la etapa sobre la que más bulos e idioteces se han llegado a decir en toda la historia de Marvel, a mí me parece que todos estos tebeos están realmente bien. En el caso concreto de estos cuatro números que siguieron a la
Operación Tormenta Galáctica, lo primero que creo que se puede apreciar, incluso con bastante claridad, es que la caracterización y el desarrollo de los personajes son uno de los puntos a los que Harras le presta más atención en sus historias (la Visión, por ejemplo, tiene aquí un número prácticamente para él solo), lo que conlleva que las relaciones que a su vez se producen entre esos personajes acaben funcionando como una especie de subtrama dentro de las propias historias, una cosa que por cierto sabía hacer muy bien Chris Claremont, con el que Harras había estado trabajando los últimos años como editor; de hecho, Harras nunca ocultó en las diferentes entrevistas que se le hicieron en esta época que una de las cosas que buscaba era traer ese estilo de Claremont a los Vengadores; lo que ocurre es que no lo dijo citando directamente a Claremont, sino diciendo de manera un tanto eufemística que su intención era traer el estilo de la Patrulla X a los Vengadores, cuando era obvio que el único guionista que había tenido la Patrulla X durante los últimos quince años había sido Chris Claremont.
En segundo lugar, otra cosa que creo que también se puede apreciar en estos números, es que Harras los va a utilizar como una especie de rampa de salida para algunas de las principales tramas argumentales que vamos a ir viendo por aquí durante los próximos meses. Así, en las pocas páginas que no están dedicadas a la Visión, el
AV # 348 vuelve a incidir en la misteriosa trama de los Recolectores que nos acaba de presentar en los
AV # 343-344. Por su parte, en el
AV # 349 nos presenta el comienzo de una historia centrada en Hércules y sus parientes olímpicos que va a dejar también un final bastante abierto de cara al futuro. Con todo, la palma en este sentido se la llevan los
AV # 350 y 351, que si prescindimos de lo que está empezando a suceder entre Sersi, el Caballero Negro y Crystal, presentan a su vez otras dos tramas argumentales que van a tener gran importancia para el futuro: por un lado, la venganza de los kree por lo sucedido en la
Tormenta Galáctica, y por otro, el famoso crossover con la Patrulla X que se estaba empezando a anunciar en aquel entonces como parte de las celebraciones del 30º aniversario de ambos grupos; de hecho, el
AV # 350 era un especial de 64 páginas que presentaba como parte de su contenido la reedición del
AV # 53, el número con el que había concluido el primer crossover que había tenido lugar entre los Vengadores y la Patrulla X allá por los años sesenta.
Y dicho esto, vamos con los tebeos. En primer lugar, en cuanto al
AV # 348, el número centrado en la Visión, la verdad es que tengo sensaciones bastante contrapuestas, pero en general, a pesar de la ausencia de Steve Epting, tengo que reconocer que éste es uno de los números que más me sorprendió en su día de esta etapa de Harras al frente de los Vengadores, más que nada, porque además de desarrollar un buen guion, se trataba de una historia que a esas alturas me parece que era muy necesaria para intentar sacar al personaje del pozo en que le había metido Byrne, toda vez que el androide que en otros tiempos había sido considerado como uno de los vengadores más icónicos del grupo, se había convertido en una especie de pizarra en blanco en la que se podía hacer cualquier cosa sin preocuparse mucho de tener nada en cuenta; de hecho, es que no quedaba nada que tener en cuenta. Por decirlo de alguna manera, la única base significativa que le había quedado al personaje tras su paso por los santos cojonazos de Byrne era la ausencia de cualquier tipo de sentimiento o emoción, convirtiéndose en un simple robot. Cualquier posible parecido con aquel reflejo marveliano de Mr. Spock que Roy Thomas había introducido en su día en los Vengadores, se puede decir que era historia.
Ante esa nada absoluta en la que Byrne había dejado al personaje, el origen de esta historia hay que buscarlo en otra que Len Kaminski había llevado a cabo el año anterior para el
Avengers Spotlight # 40 (editorialmente esto sigue siendo España, no Disneylandia, así que no perdáis el tiempo buscando este número y mucho menos la serie, ilusos), una historia protagonizada por la Visión en la que aparecían por primera vez el profesor Miles Lipton y su nuera Laura Lipton, padre y viuda respectivamente de Alex Lipton, un policía fallecido cuyas pautas cerebrales le acababan siendo transferidas a la Visión en aquella historia, siendo también en ella donde la Visión utilizaba por primera vez el nombre de Victor Shade. La historia no daba para mucho más, pero a efectos de continuidad era bastante importante para entender el contexto en el que ahora se movía este
AV # 348.
En cualquier caso, teniendo en cuenta este
Avengers Spotlight # 40 como único antecedente aprovechable, Harras va a empezar en este
AV # 348 un lento proceso de reconstrucción de la Visión que continuará, primero, en otro nuevo número de los Vengadores protagonizado por el androide (
AV # 367), y más tarde en una serie limitada de cuatro números que Harras también le iba a acabar dedicando al personaje antes de que la famosa
Marvelution, y la no menos famosa
Encrucijada, se encargasen de obviar todo ese proceso de reconstrucción que de alguna manera acabaría aprovechando Kurt Busiek. En todo caso, el tono de la historia, por cierto, muy aplaudida en su día en el correo de los lectores, resultaba bastante emotivo, y su conclusión, amparada en esa última viñeta con la que terminaba la historia (que como bien apunta System, es un homenaje más que reconocible al icónico final del
AV # 58), venía a sugerir que esa capacidad emocional del androide no había sido borrada del todo, aunque todavía habría que esperar algún tiempo para asegurarse de lo que estaban dando a entender aquellas lágrimas de androide con las que terminaba la historia.
Por lo demás, aparte de este protagonismo de la Visión y del estupendo contrapunto que le hacía Crystal en la parte final de la historia, el otro punto de interés sobre el que giraba este
AV # 348 era la nueva aparición que hacían Proctor y Magdalena, añadiendo así una nueva dosis de misterio a la trama de los Recolectores. Como vemos, la mujer llamada Marissa Darrow con la que se topan Hércules y el Caballero Negro resulta ser una doble idéntica de la Magdalena que les había emboscado junto con el Espadachín en la Torre de las 4 Libertades. Lo interesante viene cuando la joven se encuentra a Proctor y a Magdalena en su apartamento y éste resulta arrasado por una explosión sin que nunca más se vuelva a saber nada de ella. En fin, si queríamos algún tipo de misterio, aquí iban dos tazas.
Y no quiero terminar de comentar este
AV # 348 sin hacer una pequeña referencia a su apartado artístico, que esta vez corre a cargo de una especie de discípulo (vamos a llamarlo así) de Erik Larsen llamado Kirk Jarvinen, a quien los más veteranos seguramente recordaréis de algunas cosas más o menos famosillas que llevó a cabo junto a Peter David tanto para Marvel como para DC. Afortunadamente, en esta ocasión contaba a su lado con Tom Palmer para ayudarle a sacar el tebeo adelante, lo que éste hacía no sólo proporcionándole unas muy buenas tintas a sus lápices (para mi gusto, el mejor tebeo que apareció firmado por Kirk Jarvinen en toda su carrera), sino realizando además un trabajo verdaderamente destacable en el apartado del color, fundamental para lograr la estupenda ambientación que acompañaba a toda la parte final de la historia. A ver, no creo que haga falta decirlo, pero a mí este Kirk Jarvinen no es que me guste especialmente (de hecho, tiene un estilo demasiado cartoon para mi gusto), pero también es verdad que de todos estos dibujantes de medio pelo que van a ir desfilando por la serie cada vez que se ausente Steve Epting, éste posiblemente sea el más capacitado de todos ellos.
El segundo número que nos toca comentar en esta tanda es el
Avengers # 349, un tebeo muy bien dibujado por Steve Epting que resulta además acompañado de otro estupendo trabajo de Tom Palmer en las tintas y el color. Sin entrar ahora en otras consideraciones más propias del recorrido que acabaría teniendo la subtrama argumental que daba comienzo en esta historia, a mí me parece que este
AV # 349 también está muy bien; de hecho, la batalla entre Hércules y Thor es verdaderamente potente.
Si el número anterior estaba claramente dedicado a la Visión, vemos que este
AV # 349 se centra en el semidiós olímpico Hércules, otro de los miembros clásicos del grupo que tras la marcha de Roger Stern apenas había vuelto a tener protagonismo en la serie, convirtiéndose en un secundario más o menos recurrente del elenco de personajes de
The Mighty Thor; de hecho, por aclarar algunas circunstancias que no se han visto en la serie de los Vengadores y que hay que tener en cuenta a la hora de situar esta historia en su contexto adecuado, la batalla entre Hércules y el poseído Eric Masterson es más una batalla entre dos amigos que entre dos vengadores, debido precisamente a los fuertes lazos de amistad que existen entre ellos desde la época en que Hércules había estado viviendo en casa de Masterson cuando éste era todavía el alter-ego del hijo de Odín. De ahí que la situación creada por Ares y Hera sea un poco más rebuscada de lo que en un principio pudiera parecer a simple vista.
En cuanto al contenido de este
AV # 349, hay dos cosas que me llaman especialmente la atención. En primer lugar, desde el punto de vista temático, lo que Harras nos está presentando en esta historia es una nueva versión de los enfrentamientos clásicos entre Hércules y Thor que se habían visto en los viejos tiempos de Lee y Kirby (
JIM Annual # 1 y
TMT # 125-126, así que se me pasen ahora mismo por la cabeza). Sin embargo, aparte de que ese enfrentamiento se produce por primera vez en la serie de los Vengadores y no en la de Thor, el principal elemento innovador que Harras introduce en la ecuación es que esta vez no se trata del verdadero dios del trueno, sino del mortal que le sustituye, circunstancia que es la que a su vez posibilita que sea poseído por Ares. Por otra parte, la violencia de la batalla entre ambos creo que hay que destacarla porque tiene poco que ver con cualquiera de las que se habían visto hasta entonces; de hecho, el martillazo inicial que Thor le mete a Hércules en la cabeza me parece tremendo. Lo único que no entiendo muy bien es por qué no se acaba ahí el combate. En condiciones normales, a mí me parece que un golpe así de Mjolnir en la cabeza te tiene que dejar completamente seco.
Y la otra cosa que me llama especialmente la atención de este
AV # 349, es la capacidad que demostraba tener Harras para tomar prestadas ciertas situaciones muy clásicas de la historia de los Vengadores y darles un giro totalmente nuevo en su planteamiento, presentando otra versión diferente de esa situación, pero al mismo tiempo muy reconocible para los seguidores más veteranos de la serie. En el caso de este
AV # 349, la situación de base que plantea Harras guarda bastantes similitudes con la que Roy Thomas había presentado en su día dentro del
AV # 38, el número que había supuesto la primera aparición de Hércules en los Vengadores. En ese número, si recordáis, Hércules no se enfrentaba a Ares y Hera, pero sí a la pareja formada por Ares y la Encantadora; e igualmente en ese número también había otro personaje hechizado que se acababa enfrentando a los Vengadores, en este caso el propio Hércules, un papel que en este
AV # 349 pasaba a ser desempeñado por el poseído Eric Masterson, quien también se enfrentaba a los vengadores, en este caso a dos de ellos, Hércules y Crystal. En todo caso, como vamos a ir viendo, no será ésta la última vez que Harras utilice este tipo de guiños a situaciones bastante reconocibles en la historia del grupo para recordarnos que estamos en los Vengadores; de hecho, se lo volveremos a ver hacer alguna que otra vez más, así que ahora recuerde en el
AV # 366, con una situación todavía más icónica que ésta para la historia de los Vengadores.
En cuanto a los villanos de esta historia, teniendo en cuenta ese protagonismo de Hércules, Harras decide acudir al panteón de los antiguos dioses griegos y trae a escena al mayor enemigo de Hércules según el canon establecido en su día por Roy Thomas dentro de la propia serie de los Vengadores: su hermanastro Ares, el dios de la guerra (
AV # 38 y
AV # 98-100), quien esta vez viene además acompañado por su madrastra Hera, la esposa de Zeus, que como vemos interpreta en esta historia un papel bastante diferente al que le habíamos visto desempeñar unos años antes en la famosa
Saga del Olimpo de Roger Stern (
AV # 281-285), aunque en todo caso mucho más acorde con lo que contaban los antiguos mitos sobre la relación que existía entre Hércules y Hera, cuya enemistad era famosa en todo el Olimpo debido a la naturaleza, digamos ilegítima, de Hércules, y al ostensible tamaño de los cuernos de Hera.
Por último, otras dos cosas a las que también me parece que hay que referirse al comentar este
AV # 349, son, por un lado, la introducción del personaje de Taylor Madison, una joven asistente social que a partir de ahora se va a convertir en una secundaria más o menos recurrente de la serie, siendo la involuntaria protagonista de una trama relacionada con Hércules que no se va a resolver hasta que finalice esta etapa en solitario de Harras en los Vengadores. Y por otro, que éste es el primer número en que el Caballero Negro lleva por primera vez la famosa cazadora que venían utilizando los miembros del equipo de mantenimiento de los Vengadores y que se va a acabar convirtiendo en un elemento distintivo de su uniforme en los próximos meses. En este caso, la excusa para llevarla es su presencia en el hangar de reparaciones de la mansión, examinando los restos de la aeronave saboteada por los Recolectores.
Y vamos por último con los
AV # 350 y
351, dos números que forman una única historia en dos partes y que fueron los primeros en aparecer durante la última periodicidad quincenal veraniega que tuvieron los Vengadores en los años noventa. En esta ocasión, a diferencia de lo que había sucedido con
La Línea a Cruzar (o
La Línea Divisoria, como prefiráis) y
La Obsesión por Coleccionar, lo que se hizo fue combinar la línea argumental en curso con una pequeña saga de tres números en la que Len Kaminski y MC Wyman sustituyeron a los tres miembros del equipo creativo habitual de la serie, toda vez que ninguno de ellos estaba en condiciones de hacer los dos números al mes que se necesitaban en ese periodo de tres meses.
De esta manera, coincidiendo en el tiempo con el momento en que los fugados artistas de lmage comenzaban a salir al mercado, los dos primeros números quincenales que aparecieron en ese verano de 1992 fueron precisamente estos
AV # 350 y
351, el primero de ellos un especial de aniversario en el que su historia principal presentaba una mayor extensión de páginas de lo habitual con motivo de las 350 entregas que alcanzaba la serie, circunstancia que me imagino que debió ser determinante para que Steve Epting y Tom Palmer desapareciesen del
AV # 351 y pasasen a ocuparse del
AV # 355, el último número de ese periodo quincenal, siendo reemplazados en el
AV # 351 por ese horror de dibujante que era Kevin West (al que ya tuvimos la desgracia de ver en el del Anual de las
Guerras Subterráneas y al que afortunadamente no volveremos a ver más el pelo por aquí) y por uno de los peores entintadores que recuerdo de esta época, Bud LaRosa. En definitiva, dos artistas de bajo presupuesto que lastraron de una manera absoluta el desenlace de este primer arco argumental con el que daba comienzo la periodicidad quincenal de ese verano, desperdiciando así un buen guion de Harras y lo que hasta entonces había estado siendo una buena muestra del nivel gráfico que en menos de un año estaban consiguiendo alcanzar los Vengadores.
Aprovechando sobre todo el número especial, este arco de dos números básicamente venía a abrir tres frentes distintos de cara al futuro de la serie, contando además con un montón de personajes invitados procedentes todos ellos del universo de la Patrulla X, prerrogativa que Harras podía permitirse sin mayor problema al ser al mismo tiempo el editor de todos los títulos X. El primero de esos frentes, como se indicaba en el propio título del
AV # 350, trataba sobre las
Repercusiones de lo ocurrido al final de la
Operación Tormenta Galáctica, siendo aquí donde vemos por primera vez al almirante Galen Kor (cuyo nombre todavía desconocemos en esta historia) y donde se empieza a ver con bastante claridad la amenaza que supone el odio de los kree contra los Vengadores en general y contra el Caballero Negro en particular.
En segundo lugar, sembrando las semillas del crossover entre los Vengadores y la Patrulla X que iba a tener lugar al año siguiente con motivo de la celebración del 30º aniversario de ambos grupos, el otro frente que abre esta historia tiene que ver con la llegada a la mansión de los Vengadores de Charles Xavier, Cíclope, Mercurio y Val Cooper (en representación de la Patrulla X y Factor X respectivamente) con el fin de poner sobre aviso a Crystal y al resto del grupo del peligro que ahora corre la pequeña Luna como consecuencia de la desaparición de Magneto (
X-Men # 3), advirtiéndoles de la posibilidad de que Fabian Cortez y sus Acólitos puedan llegar a realizar algún movimiento contra ella por tratarse de la nieta del amo del magnetismo y ser además humana.
Y en tercer lugar, continuando con esa labor de desarrollo que Harras estaba llevando a cabo con todos los personajes que ahora tenía entre manos, si antes habían sido la Visión y Hércules quienes habían soportado la mayor parte del peso argumental de los dos números anteriores, ahora es el Caballero Negro el que aparece en más de la mitad de las páginas de este
AV # 350 y el que recibe la mayor cuota de protagonismo de este número de aniversario, incidiendo ese protagonismo del Caballero Negro en su relación con Sersi y con Crystal, y por tanto, en el desarrollo argumental que Harras también estaba llevando a cabo con ambos personajes.
Aunque Harras ya ha ido dejando pistas cada vez más claras en relación al Caballero Negro y a Crystal, es en este
AV # 350 donde se empieza a percibir la confusa interacción de sentimientos que tiene Dane Whitman hacia ella y hacia Sersi, estando totalmente colado por la primera (que por cierto no dejaba de hacerle ojitos en el
AV # 349 para que les acompañase al hospital infantil) y empezando a verse atraído por la segunda (que casi se lo comía con patatas en el
AV # 350, siendo salvado por la campana que suponía la llegada de la nave de los Saqueadores Estelares). Estas dos aproximaciones tan diferentes de ambas vengadoras hacia Dane Whitman, empiezan a poner también de manifiesto la diferencia de personalidades con la que Harras quiere distinguir a una y otra de cara al futuro de la serie.
Por otra parte, como bien nos ha apuntado Sergio, yo diría que es también en este
AV # 350 donde se empieza a ver la intención de Harras de que el Caballero Negro se convierta en el personaje más protagonista de su etapa al frente de los Vengadores y el que más simpatías despierte entre los lectores de la serie. Su momento culminante en este número (al menos para mí, aunque tengo la impresión de que para mucha gente el “momento azotea” con Sersi se encuentra a la misma altura) tiene lugar en el duelo que mantiene con Raza en el hangar y en el que Whitman no duda en bajar su sable (obviamente me refiero al láser) y ser apuñalado por Raza para salvar la vida de la pequeña Luna (vamos, lo que le faltaba a su confusa madre para empezar a
mojarse las bragas sentirse atraída por el), convirtiéndose además en el centro, no de una, sino de dos tramas argumentales diferentes: la que le sitúa en el punto de mira de los kree por haber sido (supuestamente) el ejecutor de la Inteligencia Suprema, y la que le coloca en el vértice superior del triángulo/rectángulo amoroso que se está empezando a formar entre él, Sersi, Crystal, y el que todavía es el esposo de ésta, Mercurio, toda vez que aunque éste último no sea un personaje regular de la serie, su presencia, o incluso en ocasiones su ausencia, va a ser una variable a tener muy en cuenta en la compleja relación a cuatro bandas que va a tener lugar en los Vengadores.
Por último, en relación al
AV # 351, no creo que haya mucho que decir dado el bajón de calidad que supone su (infame) apartado artístico. Desgraciadamente, a pesar de tener un buen guion, el dibujo de Kevin West y Bud LaRosa resulta totalmente anticlimático (si te lo lees inmediatamente a continuación del
AV # 350, el dibujo es como una patada en los huevos). Sinceramente, me parece una verdadera lástima que este número no pudiese ser dibujado por Steve Epting y Tom Palmer, dando así continuidad a lo que se había visto en el número anterior.
En todo caso, vemos que la resolución de la trama pasa por la salvación de la vida del Caballero Negro gracias a los esfuerzos conjuntos de Sikorsky y del médico de los inhumanos, y pasa sobre todo por la mentira que Carol Danvers decide contarle a los Vengadores para salvar a Raza de las consecuencias de su frustrado intento de asesinato de Dane Whitman. Por otra parte, el personaje que queda verdaderamente retratado en esta historia debido a su falta de escrúpulos y su amor al vil metal, es la codiciosa Hepzibah, la pirata espacial que había creado en su día Dave Cockrum tomando como base el nombre y el aspecto de otra mam´selle Hepzibah, en este caso la famosa mofeta antropomórfica que Walt Kelly había creado para la tira de Pogo.
Y lo último que me parece que también se puede destacar en este
AV # 351, es que Carol Danvers (propiedad de los Vengadores desde 1978, evidentemente) abandonará a los Saqueadores Estelares en esta historia para quedarse definitivamente en la Tierra. Si no recuerdo mal, su siguiente aparición tendrá lugar en la serie limitada
Starblast (un truño de mucho cuidado que se montó Mark Gruenwald), en la que todavía seguirá apareciendo como una Binaria muy limitada de poder y en la que volverá a coincidir de nuevo con Quasar y con la otra Capitana Marvel, Mónica Rambeau, no volviendo a regresar con los Vengadores hasta la llegada de Kurt Busiek, ya en su nueva identidad de Pájaro de Guerra y teniendo además un papel muy interesante en el crossover
Vive como un Kree o Muere.
Y no creo que quede mucho más que decir. Si acaso, para aquellos que quieran tener un poco más claro lo sucedido con Magneto y que da pie a la situación de la que Xavier informa a los Vengadores, quizá podría ser interesante la lectura de los
X-Men # 1-3 (que por cierto, en esta edición que os enlazo cuentan además con una Intro que es la caña), en los que tiene lugar la aparente muerte del amo del magnetismo y la primera aparición de Fabian Cortez y los Acólitos. No es que sean tebeos especialmente relevantes para los Vengadores, pero aparte de que están muy bien, tendrán su importancia de cara al futuro crossover con la Patrulla X.
Las chaquetas de cuero me parecen lo más. 
Vivan los 90.
Pues no han envejecido ni mal, tienen su rollo y personalidad. Mucho peor los de los 2000 con sus ropas de cuero aburrido oscuro y sin elementos, fruto de la primera tanda de pelis Fox.
Otro que se apunta. Yo tampoco creo que hayan envejecido mal. Sí que son hijas de su tiempo, como las capas, pero todavía hoy proporcionan una estética muy peculiar a los personajes que funciona bastante bien.
Nunca entenderé esa obsesión de que en Los vengadores solo haya pesos pesados y personajes con cabecera propia. Leyendo hacia atrás las mejores etapas de la serie fueron aquellas en las que personajes secundarios (Tigra, Visi, Caballero negro, Mantis, Druida...) eran desarrollados en la serie al margen de los capi, iron man, Thor y cia con los que el juego creativo es mucho más limitado...
Según Byrne, no era necesario profundizar mucho en los personajes a la hora de escribir los Vengadores porque los Vengadores eran básicamente un tebeo de team-up y no un tebeo de equipo, prueba de que Byrne no tenía ni puta idea de lo que eran los Vengadores o de que lo que fumaba le sentaba muy mal.
En cuanto a Avengers #349, bueno, simplemente diré que estamos pendientes de ver qué pasa con la vuelta de Proctor... aka el Comemierda 
Tío, es que no sé si te he entendido bien o si es que me he fumado algo de lo de Byrne, pero me parece que a lo mejor te estás liando un poco con Thane Ector y la Cofradía, que no tienen nada que ver con Proctor. Son personajes diferentes. Proctor es un personaje que acaba de aparecer y del que todavía no se sabe prácticamente nada.

Edito: Gracias Job!