Pues nada, la historia sigue avanzando. Y en general, con algunas partes mejores que otras, creo que bastante bien. De acuerdo con lo sucedido hasta ahora, vemos que el segundo mes de publicación del crossover se centra en los dos principales escenarios sobre los que se va a desarrollar la historia a partir de este momento: Hala, la capital del Imperio Kree, y Chandilar, su equivalente en el Mundo Trono Shi´ar, aunque también hay que decir que es en esta segunda fase del crossover donde tiene lugar la única parte de la historia protagonizada por el equipo de Vengadores que se ha quedado en la Tierra, cuya participación acaba resultando bastante residual.
En cuanto a los episodios que componen esta tanda, el
Capitán América # 399 continúa la trama que procede del
Iron Man # 278 y se centra en el equipo de Vengadores que ha viajado hasta el Imperio Kree. Desde mi punto de vista, yo diría que el principal objeto de esta parte del crossover es el de liberar a los Vengadores capturados por los kree y dejarles con libertad de movimientos en Hala, lo que consiguen gracias a los poderes de transmutación de Sersi, que los hace pasar a todos por Acusadores kree, y gracias también a la intervención en la sombra de la Inteligencia Suprema, como luego vamos a descubrir en el
AV # 346.
A ver, esta octava parte de la saga creo que cumple con su función de mantener el ritmo de la historia, pero a mí estos tebeos del Capitán América me parecen los más flojos de todos. El dibujo creo que es manifiestamente mejorable y el trabajo de Gruenwald tampoco me parece que sea especialmente brillante. En mi opinión, abusa demasiado de los globos de pensamiento a la hora de contar cualquier cosa y creo que la caracterización del Hombre de Hierro se podría haber trabajado un poquito más. En cualquier caso, a efectos de continuidad, quizá lo más relevante es que este
CA # 399 supone la primera aparición del Cuerpo de Acusadores kree del que hasta ahora sólo habíamos visto a Ronan, presentándolos Gruenwald como una especie de policía que me da la impresión que intenta emular al distópico mundo del Juez Dredd, no ya tanto porque los Acusadores tengan todos la misma pinta y vayan de la misma manera, lo que me puede resultar hasta lógico, sino por su actitud y por las curiosas motocicletas que utilizan para desplazarse por Hala, las cuales no dejan de recordar a las famosas Lawmasters que también utilizan los Jueces. Mencionar también que Kaminski incidía en esta misma caracterización de Policías/Jueces en la parte que protagonizaba el Hombre de Hierro, una continuidad alrededor de los personajes secundarios que ponía de manifiesto que el crossover estaba bastante bien coordinado y que había buena comunicación entre los escritores.
De todas formas, el momento para mí más trascendente de este número del Capi tiene que ver con el mosqueo que se pilla Stark después de que Sersi hubiese trasteado con su armadura para transformarles a todos en Acusadores y escapar de los kree. Obviamente, la eterna desconocía que la armadura constituía el soporte vital que mantenía vivo a Stark, por lo que la reconfiguración de sus sistemas podía alterarla de manera significativa y causarle la muerte. De ahí el mosqueo. En todo caso, como resultado, Stark decidía hacer valer su antigüedad y se separaba del resto del grupo contra el criterio del Capitán América, lo que va a abrir un poco más la brecha creada entre ambos.
El
Avengers West Coast # 81 es la única parte del crossover que protagoniza el equipo de la Tierra, lo que hace que su trascendencia sea quizá un tanto relativa de cara a la trama que se desarrolla en el espacio. En todo caso, a efectos de la serie de los Costa Oeste, este
AWC # 81 supone la reafirmación del papel de capullo integral que desempeñaba el USAgente dentro de los wackos, un papel que por cierto le estaba proporcionando una gran popularidad entre los lectores, como venían a demostrar las encuestas que hacía Marvel en la propia página de correo de los wackos, donde el USAgente resultaba ser el tercer personaje mejor valorado del grupo, tan solo por detrás de Spiderwoman y de Ojo de Halcón.
Hablando de todo un poco, aquí me gustaría hacer hincapié en que, en mi caso concreto, el USAgente siempre me ha parecido un reflejo marvelita del tipo de personaje que era Guy Gardner, quien también había desempeñado de manera bastante notable el papel de gilipollas dentro de la Liga de la Justicia de Giffen y DeMatteis, consiguiendo una gran popularidad entre los lectores gracias seguramente a la originalidad que suponía encontrarse con un personaje de este estilo en el bando de los héroes. En todo caso, su discusión con Hulka resultaba bastante ejemplificativa de la razón por la que Walker era conocido en estos años como “el vengador al que a todo el mundo le encantaba odiar”, reafirmándose en esta fama de gilipollas cuando unas páginas más tarde volvía a abrir la boca para contarle a Pájaro Burlón la razón por la que había votado por ella en el
AWC # 69 y se acababa llevando puesta una buena hostia por parte de la Sra. Barton.
En lo que se refiere a la trama argumental principal, me parece importante destacar la aparición en la saga de otro escenario muy reconocible del Universo Marvel: el Proyecto Pegaso, escenario al que ahora se trasladaban los Vengadores a fin de custodiar a los prisioneros capturados en las anteriores entregas de la saga, entre los que se encontraban el Capitán Atlas y la Dra. Minerva. El problema era que los Shi´ar seguían muy interesados en hacerse con las Negabandas y con el secreto de la Omnionda que poseía Atlas, siendo así como el equipo de la Tierra se acababa enfrentando a la Guardia Imperial Shi´ar en las instalaciones del Proyecto Pegaso.
La décima parte del crossover es la que aparecía en
Quasar # 33, que desgraciadamente ya no estaba dibujada por Greg Capullo, sino que éste era sustituido por Rurik Tyler, otro de esos artistas noveles que intentaban hacerse una carrera en aquellos años y que en este caso no me parece que lo hiciese nada mal. En mi opinión, cumplía bien con la parte que le tocaba dibujar, aunque a veces se le notase un poco verde.
En cuanto a su contenido, yo diría que esta parte del crossover viene a ser una especie de “Quasar vs Guardia Imperial Shi´ar”, si bien es también aquí donde una antigua vengadora hace su aparición en la saga: Carol Danvers, aunque lo hace en su identidad de Binaria y como miembro de los Saqueadores Estelares. Además de esta aparición de Binaria, otra cosa a la que creo que hay que referirse aquí es al enfrentamiento de Quasar con Neutrón que se monta Gruenwald en este número, llevándolo incluso a la portada, más que nada porque como sabéis muchos de los que seguís también la Patrulla X, el nombre original con el que Claremont y Cockrum habían bautizado inicialmente a este miembro de la Guardia Imperial era precisamente el de “Quasar”, siendo la propia Marvel quien le había acabado cambiando el nombre a fin de que no se le confundiese con el nuevo alter ego de Wendell Vaughn. Pues eso: Quasar vs “Quasar”.
Más cosas. Con Simon Williams y la Visión enfrentándose a tres de los Saqueadores Estelares (Raza, Ch´od y Hepzibah), el
Wonder Man # 8 es el número en el que por fin se descubre para qué querían los shi´ar la tecnología de los kree que llevaban robando desde el comienzo de la saga: ni más ni menos que para construir una Negabomba, es decir, una bomba de Energía Negativa que pretenden detonar en el corazón del Imperio Kree para así acabar con la guerra de un plumazo, nunca mejor dicho.
Independientemente de cualquier otra consideración que a todos se nos viene a la cabeza con este individuo, la verdad es que a mí Gerard Jones nunca me ha gustado demasiado como escritor, excepto quizá su etapa en Green Lantern, que yo creo que fue lo mejor que hizo en su carrera; de hecho, no hace mucho que me volví a leer otra vez la etapa que hizo en las dos series de la Liga de la Justicia que llevó también durante estos años, y creo que tuvimos bastante suerte de que acabase llegando Grant Morrison. En todo caso, sí es cierto que este número de Wonder Man me gusta bastante más que el anterior, aunque tampoco es que sea una cosa como para tirar cohetes.
A efectos de caracterización, esta parte del crossover que transcurre en la galaxia shi´ar se centra sobre todo en examinar la relación entre Simon y la robotizada versión de la Visión que Byrne había dejado (para los restos) en los Vengadores, haciéndolo a la luz de los sentimientos que ambos sentían por Wanda, inexistentes según Gerard Jones en el caso de la Visión, y extremadamente confusos en el caso del frustrado Simon, tal y como se estaba viendo en su propia serie regular, en la que Simon estaba tratando de quitarse a la Bruja de la cabeza con otros personajes femeninos que aparecían por la serie. A efectos de continuidad, el ritmo de la historia creo que se sigue manteniendo bastante bien y lo más importante es que esta parte del crossover concluía con Wonder Man y la Visión en el interior de la Negabomba y perdidos en algún punto de la galaxia Shi´ar.
Cambiando otra vez de escenario, el
Avengers # 346 nos lleva de regreso al Imperio Kree y presenta varios puntos de interés de cara a lo que está sucediendo. Así, en primer lugar, aunque su parte central gira en torno al enfrentamiento entre los Vengadores y la Fuerza Estelar que la Inteligencia Suprema ha ido reuniendo a lo largo de la saga (y a la que ahora se incorporan el Capitán Atlas y la Dra. Minerva), lo más importante de este número va a ser la llegada de Ave de Muerte a Hala. Tal y como comprobamos a su conclusión, la aparición en escena de la principal asesina de los Shi´ar no venía a presagiar nada bueno para los líderes del Imperio Kree, los generales Ael-Dann y Dar-Benn, claramente carne de cañón desde su primera aparición en el Universo Marvel durante el transcurso del
Guantelete del Infinito (
Silver Surfer # 53), y más hallándose la Inteligencia Suprema de por medio, que era quien narraba en primera persona todo lo que iba sucediendo en esta parte del crossover, revelándose como el gran villano que se encontraba detrás de todo lo que estaba sucediendo.
Personalmente, esta parte que se desarrolla en los Vengadores me vuelve a parecer otra vez una de las mejores de esta tanda. En cualquier caso, a efectos de lo que es la serie, Harras aprovecha su participación en el crossover para seguir trabajando con los personajes que ahora tiene entre manos, al tiempo que empieza también a plantearnos algunos de los dilemas morales de los que nos hablaba el compañero Sergio X y que se van a convertir en uno de los temas recurrentes de su etapa en los Vengadores, como sucede con la conversación entre el Capitán América y el Caballero Negro en la que éste se dispone a ajustar su espada para matar a los enemigos kree que les superan, respondiéndole el Capitán América que se olvide del tema. No hay que olvidar que el Capi iba en una misión de paz, lo que tratándose de los kree no deja de ser algo bastante inocente, la verdad.
Y otra de las cuestiones a las que creo que también hay que referirse al hablar de este
AV # 346 es al famoso tema de las cazadoras que nos ha comentado Job, puesto que es aquí donde Sersi y Crystal aparecen llevándolas por primera vez. Si tengo que pronunciarme al respecto, la verdad es que a mí también me gustan. Visualmente llamaban mucho la atención, entre otras cosas porque Epting las dibujaba muy bien, y lo cierto es que con el paso de los meses se iban a acabar convirtiendo en uno de los elementos más distintivos de esta época de los Vengadores toda vez que Epting las iba a utilizar para rediseñar los uniformes de varios miembros del grupo. Sólo Hércules, la Visión, y como es lógico, el Capitán América, se quedaron al margen de las famosas cazadoras, aunque éste último sí que llegó a aparecer con ella en alguna ilustración promocional del 30º Aniversario.
En cuanto al origen de esta moda de utilizar las cazadoras como complemento de los uniformes de superhéroes, yo diría que la versión más extendida es que su creador fue Jim Lee dentro de la Patrulla X, siendo seguido unos pocos meses más tarde por Steve Epting en los Vengadores. Pues bien, si me lo permitís, en este punto me voy a desmarcar un tanto de esta idea más o menos generalizada. Desde mi muy particular punto de vista, lo que hicieron tanto Jim Lee como Steve Epting fue popularizar una incipiente moda que ni siquiera era noventera, sino ochentera (o más concretamente de finales de los ochenta) y que además tampoco era original del cómic norteamericano, sino que procedía de los tebeos británicos (al igual que las famosas gabardinas), siendo la principal responsable de introducirla en los Estados Unidos la suegra de Animal Man (es decir, Grant Morrison) con la idea de que Buddy no pillase frío (que si os fijáis, es exactamente la misma excusa que utiliza Dane en este número para justificar el que ahora las llevasen las chicas), y muy especialmente las magníficas portadas que estaba haciendo Brian Bolland para Animal Man y que era lo que estaba al alcance visual de todo el mundo. Luego podríamos hablar ya del tipo de cazadora que le gustaba dibujar a cada artista, porque aquí la cosa ya iba en función del gusto de cada uno a la hora de dibujarlas, pero la idea estética de la que procedía todo no dejaba de ser la misma: la idea de Grant Morrison para darle un nuevo aire a Animal Man.
Aparte de que yo creo que Harras (como editor de los X Men y guionista de los Vengadores) tuvo también algo que ver en esto, el caso es que con muy pocos meses de diferencia entre ellos, Jim Lee y Steve Epting empezaron a utilizar esta estética de las cazadoras como parte de los uniformes de varios de sus X-Men y de sus Vengadores, con la ventaja para Jim Lee de ser el primero de los dos que se planteó el hacerlo y de que además la Patrulla X era el tebeo que absolutamente todo el mundo leía en ese momento. Sea como fuere, Epting las incorporó al aspecto visual de los Vengadores utilizando como excusa la propia indumentaria con el logo oficial de la A del grupo en el antebrazo que llevaban los miembros del Equipo de Mantenimiento de los Vengadores, puesto que éstos eran quienes utilizaban habitualmente esas cazadoras que ahora, en la ficción, le servían a Sersi como inspiración para su creación.
Finalmente, el
Iron Man # 279 continúa desarrollándose en Hala, pero aquí el protagonismo se traslada a los otros dos miembros del equipo que se habían separado del resto: el Hombre de Hierro y Goliath, es decir, los dos integrantes de los wackos, siendo el momento estelar de esta parte del crossover el enfrentamiento que tiene lugar entre el Hombre de Hierro y Ronan el Acusador, un enfrentamiento que puede calificarse de combate a muerte, especialmente en lo que se refiere a Stark.
Junto con los tres números de los Vengadores, los tebeos del Hombre de Hierro son los que más me gustan del crossover. Personalmente, destacaría además el trabajo que hace Paul Ryan en estos dos números, un dibujante que si bien nunca me pareció que fuese una gran estrella, sí que era un artista muy fiable y con mucho oficio que siempre cumplía bien a la hora de dibujar cualquier tebeo.
En cuanto al guion, el trabajo de Kaminski me parece también más que aceptable, por mucho que éste fuera su debut como escritor. Su caracterización del enfrentamiento entre el Hombre de Hierro y Ronan, en el que éste le declaraba culpable y le sentenciaba a muerte, seguramente contenía muchos estereotipos por parte del Acusador kree que recordaban al universo del Juez Dredd, pero en todo caso suponía un vehículo más que adecuado para llevarnos al momento cumbre de esta parte del crossover, que era cuando Stark se daba cuenta de que iba a morir a manos de Ronan y decidía ser él quien cruzase esa línea haciendo estallar el reactor que proporcionaba energía a su armadura, llevándose por delante a Ronan y a todos los acusadores que se encontrasen en un radio de quince metros a la redonda. La llegada del resto de Vengadores en el último momento de la cuenta atrás, era lo único que impedía que Stark se dejase la vida en Hala y se llevase consigo a varias decenas de acusadores a visitar de cerca el paraíso kree.
Y nada más. De momento aquí lo dejamos.
Departamento de Civilizaciones Alienígenas Poco Amistosas: Una de las notas más relevantes de este crossover es la participación que tiene en él la Guardia Imperial Shi´ar, una especie de legión extraterrestre creada por Chris Claremont y Dave Cockrum en 1977 en la que cada uno de sus miembros resultaba ser el análogo de un miembro de la Legión de Superhéroes de DC, de la que Cockrum había salido de mala manera unos pocos años antes. Al planteárseles a ambos la necesidad de crear una Guardia Imperial para el Imperio Shi´ar, a Cockrum se le ocurrió la idea de utilizar los nuevos diseños que tenía pensados para la Legión antes de marcharse, siendo así cómo surgió la Guardia Imperial Shi´ar. La cuestión es que John Byrne no era especialmente fan de la Legión, de manera que cuando le tocó a él volver a utilizar a la Guardia Imperial Shi´ar, prefirió desentenderse de todo lo relacionado con la Legión y crear nuevos miembros que nada tenían que ver con ella (en este caso, si no recuerdo mal, Husar, Warstar y Manta).
En todo caso, para aquellos a los que les pueda llamar la atención las analogías con la Legión que se dan en los miembros de la Guardia Imperial que aparecen en este crossover, aparte de la más reconocible de todas que es la existente entre Gladiador y Superboy (que por cierto, no sé a quién se le ocurrió, pero lo de llamarle Kallark fue toda una genialidad), los que se presentaban por ejemplo en el Proyecto Pegaso para hacerse con Atlas y rescatar a sus compañeros capturados eran Centella, Noche y Duende, o lo que es lo mismo, las versiones shi´ar de los legionarios Violet, Chica Sombra y Camaleón.
En cuanto a los que se enfrentaban a Quasar en esta segunda fase del crossover, Rayo Estelar y Neutrón vienen a ser las versiones shi´ar de los legionarios Sun Boy y Star Boy, e igualmente, los que se encontraban al otro lado del Portal por el que había huido la nave shi´ar a la que perseguía Quasar, eran Oráculo (Saturn Girl), Tempestad (Lightning Lad) y Electrón (Cosmic Boy). Y por si todos estos no fueran pocos, tras descubrir que las Negabandas acababan de ser enviadas al Mundo Trono Shi´ar, la parte final de ese mismo número llevaba a Quasar a enfrentarse con Onslaught (traducido por Forum como Ataque, y que yo diría que pretende ser la versión shi´ar de Karate Kid), Viento Solar, Voyager, Moondancer y Glom, todos estos últimos, si no me equivoco, creados por Mark Gruenwald para la ocasión y siendo ésta su primera aparición en el Universo Marvel.
Finalmente, en cuanto a los que aparecen en otras partes del crossover como las de Thor o los Costa Oeste, Titán viene a ser el reflejo shi´ar de Colosal Boy, mientras que Astra es el de Chica Fantasma, Terremoto el de Kid Quake, y Pegador el de Ultra Boy. Comentar también que en
The Mighty Thor # 446 aparece Hardball, que si no me equivoco hace su primera aparición en ese número de Thor y al que no recuerdo haberle visto mucho más.
Por su parte, en cuanto a los kree, es también en este segundo mes de publicación del crossover donde empieza a tomar forma uno de los subargumentos que habían estado apareciendo desde el principio de la saga: la formación por parte de la Inteligencia Suprema de la Fuerza Estelar Kree, una especie de grupo de superseres kree ideado por Mark Gruenwald para que fuesen los oponentes de la Guardia Imperial Shi´ar en esta saga. Su versión seguramente más conocida es la capitaneada por Yon-Rogg en la película de la Capitana Marvel, formada además de por la propia Carol Danvers y Yon-Rogg, por la Dra. Minerva, el Capitán Atlas, Korath el Perseguidor y Bron Char, éste último en realidad un miembro de la Legión Lunar kree del almirante Galen Kor al que pronto veremos por aquí.
En cualquier caso, en lo que a nosotros nos interesa, la que aquí aparece es su formación original, en la que además de Ronan el Acusador, una creación de Stan Lee y Jack Kirby que pasa por ser junto con la Inteligencia Suprema el primer personaje kree que apareció en el Universo Marvel (
4F # 65), sus dos miembros más conocidos resultan ser la Dra. Minerva, personaje creado por Scott Edelman y Al Milgrom en el
Captain Marvel # 50, y el Capitán Atlas (ya que me imagino que sabéis de dónde venía el nombre, lo de llamarle Capitán Timely supongo que sonaba muy poco kree), una creación de Mark Gruenwald en
Quasar # 9.
El resto de miembros de la Fuerza Estelar resultan ser mucho menos conocidos que los tres anteriores. En todo caso, por si a alguien se le ha despertado la curiosidad con este tema, el androide Supremor es una creación de Steve Englehart y Al Milgrom que había aparecido por primera vez a mediados de los 70 en las páginas del Capitán Marvel (
CM # 46). Por su parte, Korath el Perseguidor es un guerrero cibernético que casi puede decirse que hacía aquí su debut en el Universo Marvel, toda vez que en su primera aparición dentro de la serie que los Inhumanos habían tenido también en los años setenta (
Inhumans # 11), Korath no era el mismo individuo que ahora llevaba la armadura (de hecho, es que no era ningún individuo, sino una cucaracha evolucionada). Seguramente el más desconocido de todos estos superseres kree es Ultimus, un kree de origen eterno que había aparecido por primera vez como el Demonio Druida en la serie de Thor (
TMT # 209) durante la época en que Gerry Conway y John Buscema se hallaban al frente de la misma. Aquí, si se me permite tirar de ironía, supongo que la lógica de que el Demonio Druida resultase de repente ser un kree radicaba en que tenía la piel de color azul (es decir, que tirando de la misma lógica, me imagino que también podrían haber dicho que se trataba de un atlante o incluso de un pitufo). Y finalmente, el último en aparecer en escena es Shatterax, un cyborg potenciado por la tecnología kree que hacía su primera aparición en esta saga de la mano de Paul Ryan y Len Kaminski (
IM # 278) y que era el que le había puesto las pilas al Hombre de Hierro en la sexta parte del crossover.
