Oda me recuerda a GRRM, en el sentido de que está haciendo absolutamente todo menos cerrar bien su obra principal. Que si se involucra en nosequé spin-off cutre, que si supervisa las OVAs, que si está detrás del live action, que si escribe el final en un papelito y lo sumerge en el fondo del mar... y mientras tanto el manga arrastrándose por el fango, cada vez peor narrado y más lento e interminable.