Dejarlo como está, salvo que por dejarlo se rompa del todo.
Lo ideal sería soltarlo todo todo y volver a encuadernar. Tú mismo es arriesgado y llevarlo a alguno de los pocos encuadernadores artesanos profesionales que quedan sería un lío y casi seguro, muy caro.
De echar cola, puedes usar algo para inyectar de forma controlada. Tal vez una jeringuilla, una boquilla, un tubo de plástico o algo así.