100 Bullets [100 Bullets #1-3 (VIII-IX/99)]
Conocemos a Dizzy Cordoba, una joven de 23 años que abandona la cárcel e intenta reincorporarse a su mundo marginal, tras haber perdido en una guerra de bandas a su marido y su hijo. Durante el camino a casa, es contactada por el misterioso agente Graves, que sin darle mucha explicación de por qué lo hace, le entrega un maletín con pruebas sobre la identidad de los asesinos de su familia, una pistola y 100 balas irrastreables, Ya no solo irrastreables, sino que cualquiera que las encuentre, tiene orden de dejar de investigar de inmediato.
Dizzy no termina de creerse mucho ni la identidad de los asesinos, un par de policías, ni lo de las balas. Sin embargo, al poco de llegar a casa y de reencontrarse con sus amigos y su hermano pequeño, que parece ser el nuevo capo de la banda, es asaltada por los policías que presuntamente asesinaron a su marido, que la apresan inmediatamente al encontrarle la pistola encima. Cual es la sorpresa de Dizzy al ver que al intentar rastrear el arma, reciben orden de dejarla en libertad.
Tras lo cual, Dizzy empieza a creerse la información del dosier que le han dado contra ellos, y que realmente podría vengar a su familia sin repercusiones para ella. MIentras valora sus opciones, es contactada por mr Shepherd, que dice ser asociado del agente Graves, e intenta hacerle ver que nadie le está obligando a asesinar a esos policías.
Tras una trifulca entre bandas, Dizzy acusa en publico a los dos policías de ser los culpables, y estos, preocupados por lo poco que han podido averiguar sobre su pistola, se la llevan a parte y le cuentan que efectivamente ellos mataron a su marido, pero porque seguía siendo el jefe de la banda en la sombra, tras su aparente retiro para casarse con Dizzy y formar una familia, y que se había negado a firmar una tregua con la policía. Pero que su hijo había sido un daño colateral y que lo sentían. Tras lo cual, la dejan marchar.
Dizzy contacta con su hermano, que ha encontrado la pistola de su hermana, y le cuenta la conversación con los dos policías. Este le dice que él es el nuevo jefe de la banda, y que no se preocupe por ellos, pues son socios para repartirse el mercado de la heroína. EN ese momento aparecen los dos policías, que se han dado cuenta que se habían ido de la lengua con Dizzy, que sabía mucho menos de lo que ellos creían, y tras disparar a su hermano, le revelan que fue él quien les dio el soplo de donde podían emboscar a su marido, sin importarle lo que pasara con el niño. Dizzy coge la pistola que tenía su hermano escondida, y les revienta a balazos. Tras lo cual, llama a la policía, y deja a su hermano para que afronte los asesinatos y la droga que pensaba entregarles.
Al final, vemos como mr. Shepherd recoge a Dizzy y se la lleva.
Casi 27 años después, me sigue pareciendo uno de los inicios más brutales de una serie. En estos 3 números ya nos presentan a 3 de los protagonistas de la serie: Dizzy, Graves y Shepherd, y creo recordar que a algún secundario, la premisa de la misma (el maletín con la pistola y las famosas 100 balas que dan título a la serie) y varios misterios, como el propio maletín, el porqué es Dizzy la elegida para recibirlo, las motivaciones del agente Graves, la relación entre este y mr. Shepherd, y por qué este último se lleva a Dizzy.
Muchas incógnitas y muchas ganas de saber por donde irá esto.
El dibujo de Risso me sigue pareciendo espectacular. Y tristemente, muy lejos de trabajos más recientes.