En este caso, las bibliotecas partían desde su concepción con un número de páginas fijo. Y eso implicaba un precio fijo, pero a cambio unos cortes de etapas aleatorios.
Es bueno que abran un poco la mano para adecuar el formato a la serie que se esté editando en cada momento, pero eso puede llevar a dejar de tener precios fijos, y el concepto de "biblioteca" desvirtuarse (más aún).