Hace unos meses leí
La Náusea de
Paul Sartre: clásico contracultural donde los haya, o eso dicen. Lo tenía pendiente y me llamaba leer algo de existencialismo.
Tengo sensaciones encontradas: para empezar, y en el lado bueno, el libro está magníficamente escrito. Su lectura es realmente un placer solo por la manera en que está escrito. Para seguir, en cierta faceta, el personaje de la novela conecta mucho conmigo, básicamente en esa misantropía amable con la que se dirige por la vida, fruto más de la resignación y de la pereza que de la apetencia genuina por la amabilidad
En ese sentido, me siento comprendido (solo en parte) y está bien saber que no soy el único que piensa que la gente en general suele ser bastante idiota y que no hay que darle más vueltas, porque muy probablemente tú también lo eres aunque te solaces pensando que eres especial y algo superior

Y sin embargo, ahora en el lado malo, puedo decir que este libro me ha parecido cursi, superficial y pedante. Entiendo por qué le impacta tanto a la gente cuando pilla esta obra cuando hay que pillarla, que es en los años mozos, cuando estás más iconoclasta. Cuando estás a vuelta de todo, te resbala el morbo infantiloide que rezuma el libro. Vayamos por partes porque, aprovechando que no estoy en un foro literario (que me libre Dios o quien sea de eso por favor

) puedo transmitir simplemente lo que me ha parecido la lectura, sin disimular, es decir, como un buen ceporro.
Primero: al protagonista lo que le hace falta es un pico y una pala, joder

Tiene cierto sentido que al final, los grandes personajes del existencialismo sean diletantes con una vida más o menos cómoda, eso de entrada. Pero joder, la vida es vivir. Y ya está ¿Qué esperabas? Si le das demasiadas vueltas, es que tienes demasiado tiempo libre. Qué pachorra.
Los diálogos del protagonista con su amante son cursis a reventar. No soporto esa pareja de pedantes y sus tonterías recargadas de pensamientos elevados Es que parece una parodia.
Segundo: vayamos a lo morboso del planteamiento. Sartre hace frecuentes pasajes descriptivos de cualquier cosa. Vale. Pero es que solo se fija en lo desagradable y en lo mórbido. Parece un adolescente

Por ejemplo, y me lo invento: puedes describir que alguien abre una puerta bueno, pues como alguien que abre una puerta. O puedes hacerlo como Sartre: "qué asquerosa era la mano que abría la puerta. Por sus arrugas se deslizaba sudor maloliente, como anticipando la podredumbre que tanto disfrutarían los gusanos. Sí, casi podía percibir los gusanos deslizándose por las venas tumefactas y pútridas. Los insectos revoloteaban alrededor de la madera. Las astillas de la fétida madera parecían saltar de la puerta y clavarse en mis ojos" y así un largo etcétera, Hijo mío, así quién coño tiene ganas de vivir

Quiero decir, es existencialismo fácil. Si todo lo pintas así de mal, me corto las venas. Movido por la curiosidad, que conste, me leí un ensayo del propio Sartre donde rebatía precisamente esta crítica: que el existencialismo era, de hecho, superficial, porque se limitaba a sublimar lo sórdido, ignorando otras facetas de la vida. No me convenció la réplica de Sartre, lo siento

De hecho, creo que algunos planteamiento del existencialismo de esta obra de Sartre han quedado muy desfasados por el actual mainstream zen. A menudo, el protagonista siente el momento presente como algo acechante y odioso. Es lo que produce la náusea y la ansiedad. El budismo ha venido para quedarse, precisamente basándose en que no hay nada que te ponga tan contento como la atención al momento presente. Pobre Sartre
En fin, lo he pasado bastante bien leyendo esto. Pero creo que el planteamiento, a los ojos de un casi cincuentón, ha quedado muy muy trasnochado y, sobre todo, superficial.