Terminado el primer MLE del Hombre Cosa
El que busque un tebeo pijamero al uso, va a salir trasquilado.
Es más una especie de mezcla entre un estilo intimista de Vértigo con tres cucharadas soperas de denuncia social. El Hombre Cosa es muchas veces el conducto por el que se observa la historia y si lo quitaran, no cambiaría casi nada porque podría ser otra parte del pantano donde se produjera esa justicia poética contra esa enfermedad del odio. Odio al diferente, odio al del otro sexo, odio al que tiene diferente cantidad en la cuenta bancaria sea mayor o menor, odio al que no tiene la misma ideología política que yo... todo rezuma por todas partes. Duelistas que se internan en el pantano para ajustar cuentas, un bebé abandonado, unos supervivientes de un accidente de tráfico con ideas opuestas, el funeral de un payaso, espías industriales o multinacionales que quieren asfaltar el pantano. El Hombre Cosa será espectador mudo de todo hasta que las emociones fuertes le hacen reaccionar.
Como el pantano es el nexo de las realidades también tendremos alguna aventura psicodélica en la que para demostrar que una cría es una hechicera, se le coloca un bikini metálico. O un pato amargado cae del cielo o roban el libro mágico de una secta para fortalecer los pecados en el ser humano. El arco del Asesino de Tontos, descoloca porque debajo de tanto pijamero está un conflicto psicológico bien contado.
Creo que pierde fuelle cuantas más historias hay sobre el Hombre Cosa interactuando con secundarios habituales y menos cuando funciona como el karma del pantano. Mucho mejor historias cortas que contarme que como ha cambiado el guionista, ahora las motivaciones de este personaje no son económicas si no que son místicas.
En definitiva un buen tomo con conflictos que sirven para cualquier época. Se agradece que ningún superhéroe de los habituales se pasara por ahí. (Sí bueno hay un Two in One pero nada más)